El ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma), Saúl Irureta, advirtió en el Parlamento que "el país no puede seguir construyendo viviendas", hasta tanto no haya "una adecuación de los costos de construcción con lo que son las condiciones económicas de la demanda", porque en ese caso los inmuebles quedarán desocupados "porque nadie los puede comprar".
Al presentar ante la comisión de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente de la Cámara de Representantes las perspectivas de su cartera para el bienio 2003-2004, afirmó que "el Banco Hipotecario del Uruguay, en particular, agudizó la creciente discordancia entre sus altos costos de construcción y la capacidad económica de su clientela, elevando la morosidad. Hoy oscila en el orden del 50% y está acumulando viviendas vacías en todo el país y debiendo, inclusive, reprogramar la devolución de sus depósitos".
En cuanto a la proliferación de asentamientos irregulares en determinadas zonas de Montevideo, Irureta dijo que en el tejido urbano de la ciudad se ha producido "una extensión y profundización de la marginación territorial de sectores de población en situación de extrema pobreza".
En el marco de su informe ante la comisión legislativa, y de acuerdo con la versión taquigráfica de la sesión, a la que accedió El País, Irureta sostuvo que a su juicio "el país no puede seguir construyendo viviendas. Mientras no haya una adecuación de los costos de construcción con lo que son las condiciones económicas de la demanda, el país no puede seguir construyendo viviendas para tenerlas desocupadas, porque nadie las puede comprar".
El ministro propuso la necesidad de generar lo que definió como "condiciones para el desarrollo del mercado de alquileres y del sistema de financiamiento de la vivienda adecuados a la realidad de la demanda", es decir que planteó ayudar "a la recuperación del Banco Hipotecario como un instrumento básico de las políticas habitacionales del sector público".
Irureta afirmó que hasta el momento "no han sido eficaces" las políticas aplicadas para contener el vaciamiento de la zona central de Montevideo. "Las orientaciones crediticias del Banco Hipotecario contribuyeron a acentuar ese proceso de vaciamiento o intentaron financiar operaciones costosas y de alto riesgo que no lo revirtieron de ninguna manera", sostuvo ante la comisión.
ASENTAMIENTOS. Según el titular del Mvotma, "el Banco Hipotecario del Uruguay, en particular, agudizó la creciente discordancia entre sus altos costos de construcción y la capacidad económica de su clientela, elevando la morosidad. Hoy oscila en el orden del 50% y está acumulando viviendas vacías en todo el país y debiendo, inclusive, reprogramar la devolución de sus depósitos".
En cuanto a los asentamientos irregulares y la marginación social en general, el ministro Irureta advirtió que hasta el presente las políticas oficiales fueron "insuficientes e inadecuadas".
"Las políticas para bajar el ritmo de crecimiento de los asentamientos irregulares, se tornaron rápidamente en insuficientes e inadecuadas ante las nuevas circunstancias y, en muchos casos, contribuyeron a acelerar la tendencia", se quejó el jerarca.
Apuntó que "el resultado más preocupante de la situación y de la disposición de instrumentos no adecuados a las circunstancias y a los problemas, sin duda, ha sido la extensión y la profundización en el tejido urbano de la ciudad de la marginación territorial de sectores de población en situación de extrema pobreza. Cambiar esta circunstancia constituye el mayor desafío que tiene planteada la comunidad nacional".
Irureta advirtió que el gobierno "debe constituir los programas habitacionales en instrumentos útiles de integración social y cultural de la población, especialmente, los dirigidos a los sectores marginados".
"Debemos establecer también una orientación estable y pedir cuenta a cada plan quinquenal de vivienda en el futuro de lo que se hace para prevenir los asentamientos irregulares", agregó, para enfatizar en que "es imprescindible implementar acciones de contención en las diversas etapas del proceso de formación de los asentamientos, como la atención de las situaciones que motivan el desplazamiento poblacional, la disposición necesaria por parte de los municipios de tierras urbanizadas a donde dirigir la gente que tiene problemas reales de vivienda, el perfeccionamiento normativo y los procedimientos para asegurar una efectiva policía de tierras".
Legisladores pedirán más recursos
Hablando sobre el panorama financiero del Ministerio, admitió que "aun cuando el país comience a recuperarse —considero que eso es algo que va a suceder—, los efectos de esta, que ha sido calificada como la peor crisis de la historia, van a ser determinantes en el próximo quinquenio; no tengo la menor duda. Los créditos presupuestales pasaron de un promedio anual de US$ 120 millones por año —para hablar en moneda constante— en el quinquenio 1995-2000, a US$ 34 millones en el bienio 2003-2004".
Los legisladores reaccionaron comprometiéndose a impulsar negociaciones con el gobierno tendientes a lograr un refuerzo de rubros para la cartera en la próxima Rendición de Cuentas, anunció a El País el diputado frenteamplista Raúl Sendic.