fabian muro
Uno de los cines mejor representados en esta edición
del Festival Cinematográfico Internacinal del Uruguay
es el sueco. Ocho películas y tres cortometrajes
constituyen el cuerpo de títulos que se exhibieron o
están programadas durante el festival entre
documentales, películas para niños, "road movies",
dramas y "thrillers".
Según explicó Patrik Axén del Svenska Institutet
(Instituto Sueco), "el criterio para la selección de
películas apuntó a ser lo más representativo posible
de lo que se hace en Suecia hoy, dar un panorama
general de lo que se filma en un país que produce
aproximadamente 25 largometrajes de ficción al año".
El espacio dedicado al cine sueco dentro del festival
se aglutina bajo el nombre "Nuevo Cine Sueco" y
predominan temáticas y directores jóvenes, pero
también hay lugar para realizadores consagrados
como Jan Troell (Tan blanca como la nieve) o nombres
de larga trayectoria en el medio sueco, como el inglés
Colin Nutley (Dinamita), radicado desde hace décadas
en Suecia.
Junto a Axén llegaron a Uruguay las directoras Catti
Edfeldt (Eva y Adan. Cuatro aniversarios y un fracaso) y
Åsa Faringer (Amor de la calle) y el guionista Peter
Birro (El nuevo país). Este último, quien guionó El
nuevo país junto a Lukas Moodyson, director de
Descubriendo al amor, explicó que si hoy se puede
hablar de un "nuevo cine sueco", eso se debe a la
influencia de los inmigrantes en la sociedad de Ingmar
Bergman. "El nuevo país fue antes una serie de
televisión de cuatro capítulos que fue muy exitosa en
Suecia. Trata sobre dos personas que llegan a mi país
en busca de asilo. Cuando se les niega residencia, se
escapan y comienzan un viaje por todo el país. Uno de
ellos es un muchacho somalí y otro un hombre iraquí,
que ven a la sociedad sueca desde puntos de vista
opuestos. Para mí, que soy medio italiano y nunca
llegué a considerarme cien por ciento sueco, este tipo
de temática, el contacto entre dos culturas, me
apasiona. Además, considero que algunas de las más
interesantes películas hechas últimamente en Suecia
fueron realizadas por los hijos de las miles de
personas que llegaron al país en busca de asilo".
RELACIONES. Por su parte, la documentalista Faringer
señaló que en Suecia "todavía existe una buena
relación entre los creadores y la televisión estatal, en el
sentido que los documentalistas tenemos reales
posibilidades de exhibir nuestro trabajo en la pantalla
chica. Amor de la calle, que es un retrato personal de
una prostituta mexicana, tuvo muy buena recepción
entre la teleaudiencia. Me alegra poder mostrar mi
primer documental largo aquí en Uruguay. En México
no pude hacerlo, debido a que la protagonista sufriría
represalias si algunas de las autoridades se enteraran
de la exhibición. Fue un trabajo muy complicado, por el
tenor de las denuncias de corrupción que ella hace y
tuvimos que terminar de filmar abruptamente porque
nos atacaron con armas de fuego durante el penúltimo
día de filmación".
Por supuesto que la figura de Ingmar Bergman no
estuvo ausente durante la charla y Birro reconoció que
su pasión por el cine nació gracias a Cuando huye el
día, una de las obras maestras del sueco: "Me acuerdo
que la pesadilla del personaje, en el que se ve muerto
a sí mismo, me impactó mucho porque la vi cuando
era niño. Pensé en ese momento que me encantaría
poder transmitir una emoción tan fuerte. Pero también
fueron muy importantes para mí las enseñanzas de Bo
Wideberg (Adalen 31, Joe Hill, entre otras) quien
criticaba a Bergman y decía que en las películas de
éste, nunca nadie trabajaba".
Los tres realizadores coincidieron en un punto: sin el
apoyo estatal, no hay cine sueco. Faringer explicó que,
cada cuatro años, la asociación que nuclea a los
productores y realizadores negocia un convenio con el
estado, para que éste implemente un sistema de
subsidios. El contrato vigente, que se firmó hace dos
años, estipula que el diez por ciento de lo que cuesta
una entrada de cine se destina al apoyo de la creación,
sean éstas películas suecas o de Hollywood.
"Además, tenemos también una buena boca de
distribución para nuestros productos que es la
televisión, como ya he explicado. Si bien el cable y la
televisión satelital significaron una fuerte competencia
para los canales públicos, éstos siguen teniendo una
importante audiencia y se programan a menudo
películas y documetales suecos, en el entendido de
que es una parte fundamental de nuestra cultura",
señaló Edfeldt.
No solo El nuevo país nació en la pantalla chica.
También Eva y Adán... comenzó como una serie de 16
capítulos. "La misma se convirtió en un fenómeno de
popularidad muy fuerte y me ofrecieron hacer un largo",
explicó Edfeldt. "Al principio no quise, pero finalmente
acepté y el film tuvo cerca de medio millón de
espectadores, una cifra muy respetable para el
mercado sueco. Por suerte, en mi país existe una
tradición muy fuerte de cine para niños, en parte
gracias a los éxitos de las adaptaciones que se
hicieron desde los años 50 de los libros de Astrid
Lindgren por Olle Hellbom, con quien trabajé durante
ocho años".
Cinco de Estados Unidos
Cinco películas estadounidenses y cuatro brasileñas marcan el pulso del XXI Festival Cinematográfico Internacional del Uruguay este miércoles, a las que se suman dos llegadas de Israel y obras de Gran Bretaña, Argentina, Suecia, México, República Checa y Francia. Un film del taiwanés Ang Lee filmado en Estados Unidos, Cabalgando con el diablo, intenta aproximar la visión de un extranjero a los dramas despertados por la Guerra de Secesión. El director hizo después El tigre y el dragón y en pocas semanas estará realizando el lanzamiento mundial de El increíble Hulk. Para Cabalgando con el diablo, que abrirá la programación en Cinemateca 18, contó con la actuación de Tobey Maguire, el protagonista de El Hombre Araña.
Dos films estadounidenses se verán en los Hoyts Alfabeta después del ecuatoriano El lugar donde se juntan los polos: uno es Posesión de Neil LaBute, donde se plantea el romance entre dos seres vinculados en su pasado, con actuación protagónica de Gwyneth Paltrow, y el otro es Antwone Fisher, donde debuta como director el actor Denzel Washington. En este trabajo, Washington se apoya en hechos reales: el caso de un marino negro (que interpreta Derek Luke, quien ganó el premio Espíritu Independiente) en conflicto con sus superiores, sometido a examen psiquiátrico, con pasado marcado por la violencia y el abuso.
El Hoyts Punta del Este mostrará La hora 25 de Spike Lee sobre un individuo (Edward Norton) condenado a la cárcel que recorre amistades y sentimientos en las 25 horas que le quedan de libertad. Finalmente, en el Hoyts Punta Carretas podrá verse Tres estaciones, un trabajo que Tony Bui filmó en su totalidad en Vietnam con el apoyo del Instituto Sundance. En él entreteje cuatro historias para formar un tapiz social y humano del nuevo Vietnam. Obviamente, en el elenco hay vietnamitas: Don Duong y Ngoc Hiep lo encabezan.
BRASILEÑOS. Un doble programa con películas de Brasil figura en Sala Dos: allí estarán Madame Satá, evocación de un personaje real explosivo hecha por Karim Ainouz en coproducción con Francia, y Cama de gato, comentario sarcástico sobre la realidad adolescente en ambiente paulista de clase media, donde se plantea un choque entre la ética y la moral individual y el medio social.
Con seguridad, el título más notorio de la representación brasileña es Ciudad de Dios de Fernando Meirelles, constituído en la película más vista de su país y con una serie de premios como consecuencia del talento con que aproxima la realidad de la favela más pobre de Rio de Janeiro, paradojalmente llamada como el film. Podrá ser visto en el Hots Punta Carretas.
Un cuarto trabajo de los vecinos del norte es Celeste y estrella, donde se narra una verdadera historia de película, entre una cineasta principiante y un crítico. El director Betse de Paula juega con las aproximaciones y alejamientos de la pareja mientras va siendo sacudida por las estructuras de poder y las búsquedas de un lugar propio.