El gobierno y la oposición llegaron hoy a un acuerdo para ir a un referendo revocatorio después del 19 de agosto, que es cuando el presidente Hugo Chávez completa la mitad de su mandato de seis años, anunció el jefe de la misión de la OEA Fernando Jaramillo.
El acuerdo abre el camino a una solución electoral a la crisis que enfrenta el país desde hace un año a consecuencia de un fallido golpe que se precipitó luego de los sucesos ocurridos el 11 de abril de 2002 en los que murieron 19 personas y otras 300 resultaron heridos por armas de fuego durante una marcha opositora.
Este es el segundo convenio que concretan los delegados oficialistas y opositores después de cinco meses de constituida la mesa de negociaciones.
A comienzos de este año el gobierno y la oposición firmaron un convenio contra la violencia y a favor de la paz.
Jaramillo expresó que las partes manifestaron su pleno respaldo a una "eventual celebración de un referendo revocatorio".
De acuerdo a lo previsto en la constitución un referendo revocatorio sólo será posible al completarse la mitad del mandato presidencial. Para solicitar la consulta se deben reunir las firmas de 20% de los electores (2,5 millones de personas).
La población electoral venezolana alcanza a cerca de 11 millones de personas.
El jefe de la misión de la OEA explicó que tanto el gobierno como la oposición decidieron que para la realización de la consulta electoral se requerirá la elección a toda "brevedad" de un nuevo "arbitro electoral" que garantice la transparencia del proceso.
Por su parte el sector oficialista, que controla cerca de 53% de los escaños del congreso, se comprometió a no imponer ninguna traba o reforma a la ley del Poder Electoral que impida la ejecución del referendo revocatorio en breve tiempo.
Jaramillo señaló que no existe una fecha precisa para la consulta debido a que todo está sujeto a la recolección de las firmas y la constitución del nuevo Consejo Nacional Electoral que actualmente discute el congreso.
El acuerdo logrado por la mesa de negociaciones fortalece la tesis que había defendido el gobierno desde noviembre del año pasado de que sólo aceptaría un referendo revocatorio después que Chávez cumpla la mitad de su período de gobierno.
La oposición, por el contrario, había insistido infructuosamente en la realización de elecciones antes de agosto de este año.
Las mayores organizaciones empresariales y sindicales hicieron entre diciembre y febrero pasado un paro para forzar a Chávez a renunciar y llamar a elecciones, lo que desencadenó una severa crisis económica en el país.
Los seis delegados oficialistas y opositores se comprometieron además a promover en el congreso la formación de una "Comisión de la Verdad" para investigar lo ocurrido el pasado 11 de abril, y a defender la libertad de expresión y todo lo previsto en la Carta Democrática de la OEA.
Los delegados de la OEA, el Centro Carter y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que están en el país desde finales de octubre pasado para promover los diálogos, ofrecieron asesoría técnica a las autoridades venezolanas para lograr la realización del referendo revocatorio. AP