LA HABANA | AP y AFP
Las condenas fijadas a los disidentes cubanos suman 1.454 años de cárcel, calculó la Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, una organización no gubernamental que entregó ayer reportes definitivos con las sentencias.
La Comisión dijo que la pena mínima fue de seis años, dictada a Reynaldo Labrada, y la máxima de 28, para Luis Enrique Ferrer.
Las más severas fueron para Omar Rodríguez Saludes (27 años), Héctor Palacios y Oscar Elías Biscet (25 años cada uno). Martha Beatriz Roque y el escritor Raúl Rivero recibieron 20 años.
Según la Comisión en total 75 opositores fueron procesados en juicios iniciados el jueves y concluidos el lunes.
"Estos juicios no tienen precedente en la historia de Cuba", dijo Elizardo Sánchez, director de la Comisión.
Sánchez indicó además que la mayoría de los inculpados ya comenzó a presentar la apelación, aunque se mostró poco optimista sobre los resultados.
DESPRESTIGIO. La campaña de detenciones comenzó el 18 de marzo, cuando las autoridades cubanas acusaron a los disidentes de ser "mercenarios" al servicio de los Estados Unidos en su objetivo de desprestigiar a la revolución.
Posteriormente no hubo información oficial a pesar de los reclamos internacionales por los arrestos y los juicios.
El miércoles, las autoridades cubanas rompieron su hermetismo y mostraron documentos que, dijeron, vinculan a los opositores internos a Washington: recibos de pagos, listas con instrucciones para distribuir recursos y cartas, entre otros.
En una conferencia de prensa de tres horas, el canciller Pérez Roque dijo que los juicios son un acto de defensa de la soberanía y acusó a los disidentes de ser parte de un esquema estadounidense en contra de La Habana.
En tanto, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, llamó ayer al presidente cubano Fidel Castro a poner fin a la "vil represión" y liberar a los 79 "prisioneros de conciencia".
"Estados Unidos y la comunidad internacional no cejarán en su insistencia de que se permita a los cubanos buscar un cambio pacífico", añadió, señalando que Washington no piensa modificar su política de apoyo a la disidencia.
El secretario de Estado dijo asimismo que el gobierno de George W. Bush trabaja con sus socios en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra para aprobar "una resolución que condene el desastroso desempeño de derechos humanos de Cuba en los términos más fuertes posibles".
Por otra parte, el Alto Comisario de la ONU para los derechos humanos, Sergio Vieira de Mello, lanzó ayer un llamado a las autoridades cubanas para que respeten los derechos de los acusados, en un proceso justo.
Varias organizaciones no gubernamentales de defensa de los derechos humanos, como Human Rights Watch, denunciaron la utilización, por parte de los tribunales cubanos, de procedimientos extremadamente sumarios y despojados de toda independencia.
El responsable de la ONU indicó que había pedido a las autoridades cubanas que faciliten urgentemente informaciones detalladas sobre esos juicios que se han celebrado sin la asistencia de público o de observadores.
Piden apoyo de América Latina
LA HABANA. Dirigentes de la oposición cubana pidieron ayer la solidaridad de los gobiernos de América Latina ante los arrestos, juicios y condenas dictadas esta semana contra decenas de disidentes.
"Pedimos a todos los gobiernos y organizaciones democráticas del mundo que rechacen esa oleada represiva", dijo ayer un comunicado de la oposición firmado, entre otros, por Elizardo Sánchez, Félix Bonne, René Gómez y Vladimiro Roca.
Los firmantes, del movimiento Todos Unidos, se dirigieron "de modo especial" a los países de América Latina a que se sumen a la censura al "régimen totalitario cubano" al igual que Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, España y la Unión Europea.
El comunicado aseguró que "continúa desarrollándose la oleada represiva" contra "ciudadanos que sólo discrepan del gobierno y expresan públicamente esa posición".
El documento destacó que "en este momento crítico de nuestra historia es necesario que todos los disidentes, activistas de derechos humanos y demás integrantes de la sociedad, nos unamos frente a la arbitrariedad y la represión".
ANSA