El presidente estadounidense George W. Bush está"complacido" con los éxitos de la guerra en Irak y por las muestras de júbilo en Bagdad, pero cree que sus tropas deben tener "máxima cautela" ante losbolsones de resistencia, dijo hoy la Casa Blanca.
Imágenes de la televisión mostrando a los iraquíes derribando una gran estatua de Saddam Hussein "son signos alentadores de los avances militares ydel gusto de la humanidad por la libertad", dijo el portavoz presidencial, Ari Fleischer, a la prensa. "Es un momento histórico".
Pero "aún estamos en medio de una guerra, y los hombres y mujeres aún pueden ser dañados. La guerra no terminó. Aún quedan un montón de peligros por delante", dijo el portavoz, mientras se podía escuchar el ruido de disparos en los informes en vivo desde Bagdad.
"Este sigue siendo un momento de máxima cautela", dijo Fleischer, quien añadió que otras ciudades iraquíes siguen bajo el control del régimen deSaddam Hussein, y que las fuerzas de la coalición aún enfrentan bolsones de dura resistencia.
"El Presidente está tan complacido de ver los avances de la campaña militar, y al pueblo iraquí encontrando libertad, como muy cauteloso porque sabe que puede haber graves peligros por delante", dijo su portavoz.
Consultado acerca de los informes contradictorios de los medios sobre si Saddam Hussein está vivo o muerto, Fleischer dijo que "aún no sabemos cuál fuesu suerte", aunque advirtió a los países vecinos contra ofrecerle refugio.
Saddam Hussein "desaprovechó la oportunidad de partir pacíficamente al exilio" que Bush le dio, en referencia al ultimátum de 48 horas que elmandatario lanzó para que el líder iraquí abandonara el país si quería evitar la guerra. AFP