Cuba encarcela a disidentes, pese a críticas mundiales

Cuba mantiene hoy las severas condenas de cárcel para decenas de disidentes, a pesar de las fuertes críticas de gobiernos extranjeros y grupos internacionales de derechos humanos.

La mayoría de los 78 disidentes arrestados después del 18 de marzo, en la mayor ola de represión en décadas contra opositores al gobierno del presidente Fidel Castro, han recibido condenas de entre 12 y 28 años de cárcel.

La sentencia más alta fue para Luis Enrique Ferrer, de la ciudad de Las Tunas, al oriente de Cuba, donde el gobierno ha tratado de suprimir la campaña en favor del disidente Proyecto Varela, del que Ferrer era coordinador local, según fuentes disidentes.

La Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional todavía trataba el martes de hacer la lista de las sentencias dictadas por tribunales en 13 ciudades, ya que las autoridades no han facilitado información sobre los juicios.

El disidente Oscar Elias Biscet, que fue arrestado en diciembre poco después de haber cumplido una condena de tres años de cárcel, fue juzgado el lunes y será sentenciado el jueves, dijo su esposa Elsa Morejón.

La mayoría de los disidentes fueron acusados de traición por haber colaborado con el tradicional enemigo del gobierno cubano, Estados Unidos, que ha aumentado el apoyo al pequeño pero creciente movimiento opositor de la isla.

Grupos de derechos humanos dijeron que estas sentencias dictadas por tribunales improvisados, en los que agentes infiltrados en grupos disidentes actuaron de testigos, representan un regreso al estalinismo.

El gobierno sueco criticó las sentencias el martes y dijo que ponían en peligro las posibilidades de Cuba de entrar en el ventajoso acuerdo de Cotonou, un pacto comercial entre la Unión Europea y 78 países de Africa, el Caribe y el Pacífico.

"Estos arrestos masivos son un ejemplo más de las violaciones a los derechos humanos cometidas en Cuba", dijo la canciller sueca, Anna Lindh.

"La ausencia de respeto por los derechos humanos en Cuba seguirá afectando las relaciones del país con Suecia y sus perspectivas de una mayor cooperación entre la Unión Europea y Cuba", agregó en un comunicado.

Amnistía Internacional dijo que los encarcelamientos eran un gran paso atrás para los derechos humanos en Cuba.

"Esta gente, que Amnistía Internacional teme que hayan sido arrestados sólo por el ejercicio pacífico de libertades fundamentales, han sido condenadas después de juicios manifiestamente injustos llevados a cabo con prisa y secretismo", dijo en un comunicado el grupo basado en Londres.

El poeta Raúl Rivero, el más conocido periodista independiente cubano, la economista opositora Martha Beatriz Roque, la única mujer juzgada, y Oscar Espinosa Chepe fueron condenados cada uno a 20 años.

Las sentencias más duras fueron para los promotores del Proyecto Varela, una iniciativa que recogió más de 11.000 firmas pidiendo un referendum sobre cambios políticos en Cuba.

El líder del proyecto, Oswaldo Payá, no fue arrestado, pero la red de apoyo a la iniciativa fue desmantelada.

EL Instituto Internacional de Prensa (IPI) condenó los juicios, en los que fueron condenados 28 periodistas independientes, que envian información al exterior desde Cuba.

"IPI condena fuertemente las últimas medidas contra los disidentes en Cuba, aparentemente encaminadas a silenciar de una vez por todas la voz crítica de los disidentes mientras la atención mundial está concentrada en la guerra en Irak", dijo el IPI en un comunicado.

Canadá, uno de los principales inversores extranjeros en la isla, también condenó las sentencias.

REUTERS

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