CARACAS n El asilo del líder sindical venezolano Carlos Ortega, otorgado por Costa Rica, revivió los fuegos de la disputa que libran el gobierno del presidente Hugo Chávez y la oposición, que ya anunció nuevas medidas para enfrentarlo.
Ortega obtuvo el viernes asilo diplomático del gobierno de San José y se mantiene a la espera de los trámites para su traslado a esa ciudad, luego que Caracas garantizara su salida del país.
Se mantenía prófugo de la justicia desde mediados de febrero luego que un tribunal lo acusara de cinco delitos —rebelión civil, agavillamiento (conspiración), traición a la patria, devastación e instigación a delinquir— tras liderar un paro opositor de 63 días que buscó la remoción de Chávez.
Éste dijo la víspera que el asilo de Ortega probaba la naturaleza "golpista y terrorista" del líder sindical y otros opositores que impulsaron el golpe de Estado de abril de 2002, sacándolo del poder por 47 horas.
Son "saboteadores y terroristas que tanto daño el hicieron al país", fustigó Chávez.
En cambio, dirigentes políticos y sindicales de la oposición aseveran que el asilo se debe al "intenso cerco" impuesto por los cuerpos de seguridad al presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) y a su familia.
El directivo de la CTV, Alfredo Ramos, aseguró que Ortega es "perseguido político", y acusó a Chávez de haberse "terminado de quitarse la máscara" de dictador, por lo que aseguró que la oposición impulsará nuevas medidas para enfrentar al Gobierno.
"Vamos a impulsar nuevas medidas contra el Gobierno. Hay que decirle a Chávez que la oposición no se quedó sin líderes", señaló.
Chávez replica que los líderes del paro, que tras colapsar la industria petrolera llamaron incluso a la desobediencia tributaria, ahora se hacen las víctimas.
Ramos aseguró que Ortega asumirá directamente la vicepresidencia de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL), con sede en San José, mientras su correligionario y actual secretario general de la CTV, Manuel Cova, asumirá la presidencia de la CTV.
El diputado oficialista Tarek William Saab dijo a periodistas que el pedido de asilo de Ortega "es una clara muestra de cobardía y desfachatez" hacia los trabajadores que quedaron desempleados con el paro.
Ortega es el tercer opositor vinculado al golpe de Estado de abril de 2002 que pide asilo: el primero fue Pedro Carmona, ex presidente de la cúpula empresarial Fedecámaras y efímero gobernante de facto entonces, quien se refugió en la residencia del embajador de Colombia en Caracas en mayo de 2002.
El segundo fue el vicealmirante Carlos Molina Tamayo, uno de los militares implicados en el golpe, quien obtuvo un asilo de El Salvador.
Ortega pasó a la clandestinidad desde el pasado 19 de febrero cuando la policía política Disip arrestó en Caracas al líder empresarial, Carlos Fernández, por orden judicial, detenido en su residencia a la espera de un juicio por las acciones que impulsó con Ortega durante el paro opositor. AFP