WASHINGTON | AP
Las protestas contra una guerra en Irak cobraban intensidad ayer en todo el mundo dada la aparente cercanía del conflicto.
En Washington, los manifestantes se reunieron en torno al Monumento a Washington y marcharon a la Casa Blanca pidiendo dar más tiempo a los inspectores de armas de las Naciones Unidas. La policía tuvo que pedir refuerzos de Nueva York y San Francisco debido al tamaño de la multitud.
Los voluntarios llevaban pancartas y cubetas rojas para recolectar donaciones. Los organizadores dijeron que hay personas que llegan de sitios tan lejanos como Florida, Maine e Iowa, para mostrar pacíficamente su desacuerdo.
En la marcha, se escucharon voces conocidas en el movimiento pacifista como las del activista de los derechos civiles Jesse Jackson, el ex secretario de Justicia Ramsey Clark y de líderes sindicales.
En Tokio, unos 10.000 pacifistas, incluidos muchos que recuerdan la Segunda Guerra Mundial, desfilaron por el centro de la ciudad.
"Dejemos de lado la discusión de qué parte está equivocada o está en lo correcto", dijo Miwako Masuda. "En mi juventud yo viví la guerra y perdí a mi familia".
Miles de manifestantes asistieron también a mitines en Australia, Nueva Zelanda y Tailandia, donde unas 1.000 personas repetían consignas fuera de la oficina de la ONU. También hubo protestas el sábado en Corea del Sur, Hong Kong y Filipinas.
El llamado a la paz fue escuchado en las ciudades europeas, donde millones dejaron el trabajo durante 15 minutos.
En El Cairo, unos 4.000 manifestantes gritaban ante un gran número, superior a ellos, de policías antimotines.
La policía de San Francisco arrestó el viernes a casi 70 manifestantes durante una manifestación que tenía como fin cerrar la Bolsa de Valores local, pero que no tuvo éxito.
En Milán, Italia, cientos de miles de manifestantes llenaron el centro de la ciudad pidiendo hacer todo por evitar una guerra. El principal sindicato del país, el CGIL, amenazó con convocar a una huelga nacional si se da el conflicto.
En París, decenas de miles de activistas declararon su apoyo a la posición francesa en contra de una rápida invasión estadounidense a Irak. Se realizaron marchas en la Plaza de la Nación y la Plaza de la República. Los manifestantes erigieron carteles pidiendo "Lancen a Bush, no las bombas", y una enorme bandera estadounidense decorada con esvásticas y las palabras "asesinos y criminales".
En Londres, cientos de musulmanes realizaron una marcha por el centro de la ciudad pidiendo a los países islámicos negarle apoyo a los planes estadounidenses de atacar Irak.
En Madrid, decenas de miles de españoles expresaron su repudio a la posición de su gobierno de apoyar los planes bélicos de Washington. Hubo protestas también desde Bilbao en el norte hasta Cádiz, en el sur y Barcelona en el este.
El líder del partido Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, criticó los planes de una cumbre mañana domingo en las islas Azores entre Bush, Tony Blair y José María Aznar.
En Turquía, unos 7.500 personas protestaron en Iskenderun, en el sur del país para exigir que Estados Unidos abandone sus planes de atacar Irak. Los manifestantes ondearon banderas y corearon consignas a pocos kilómetros del puerto donde las fuerzas estadounidenses han estado desembarcando sus equipos para caso de guerra.
Pesimismo reinó en cumbre europea
ATENAS n El pesimismo marcó ayer las declaraciones de los líderes europeos que se oponen a la estrategia de atacar en forma inminente a Irak, mientras que Francia realizaba los últimos intentos diplomáticos para mantener la cuestión bajo la égida de la ONU.
"Nada justifica a esta altura el recurso de la fuerza contra Irak", informó en un comunicado el canciller de Francia.
El jefe de gobierno alemán, Gerhard Schroeder, admitió ayer tener "dudas" de que pueda evitarse un conflicto bélico porque "en definitiva la decisión al respecto la tomará Estados Unidos, pero debemos tener el coraje de luchar por la paz".
El pesimismo marcó la jornada en Vouliagmeni, Grecia, donde se desarrolla una cumbre de ministros de Defensa de la Unión Europea. Sobre todo en vísperas de la cumbre que mantendrán en las islas Azores el presidente estadounidense, George W. Bush, y los jefes de gobierno británico, Tony Blair, y el español, José María Aznar.
El jefe de política exterior y seguridad de la UE, Javier Solana, deslizó: "Aunque hay todavía espacio para la diplomacia, no soy optimista".
Yannos Papantoniou, ministro de Defensa de Grecia, país presidente de turno de la UE, afirmó que "no se puede ser de verdad optimista pero hay que seguir buscando una solución mientras haya tiempo".
Grecia intentó mantener la unidad en la cumbre de Defensa al afirmar que "el objetivo de todos es desarmar a Irak, una dictadura despótica, pero existen diferencias en cómo obtenerlo", dijo el ministro.
En el frente diplomático, París intenta continuar y extender el trabajo de los inspectores de desarme de la ONU en Bagdad. Por eso propuso para el martes una cumbre de los cancilleres de los países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU tras la presentación de los inspectores jefes del desarme iraquí, Hans Blix y Mohammed el Baradei.
"Estados Unidos deberá impedir baño de sangre"
AMMAN n La secretaria general del grupo de derechos humanos, Amnistía Internacional, dijo que las tropas estadounidenses que ocuparán Irak tras una eventual invasión, serían responsables de impedir un posible "baño de sangre" por luchas entre sectas.
"Si los estadounidenses controlan el territorio (iraquí) serán los responsables", dijo esta semana Irene Khan, secretaria general de Amnistía Internacional.
"Si se hacen los de la vista gorda con este tipo de masacres, tendrán que responder por ello, porque serán la potencia ocupante", agregó. "No es tan simple como (...) bombardear un país y luego esperar que todo marche bien".
En Irak abundan los grupos étnicos y religiosos. El partido Baath, dominado por musulmanes sunitas, ha controlado al país durante décadas sin oposición, pero los musulmanes chiítas constituyen la mayor parte de la población, mientras los kurdos ocupan un vasto territorio en el norte del país.
"Existe la probabilidad de que un grupo se enfrente a otro. Podrían haber represalias, asesinatos internos, incluso podría ocurrir un baño de sangre"", dijo Khan.
"Vemos muy poca preparación. Vemos muy poco entendimiento de la compleja situación que existe dentro de Irak y de las distintas maquinarias represivas que han estado operando allí por mucho tiempo, así como de lo que sucedería si estas desaparecen", añadió. Reuters