CONSULTORA SERAGRO
En las vísperas del ingreso al mercado estadounidense con nuestras carnes, es bueno ir asumiendo los puntos fuertes que tenemos para competir en esa plaza.
Todavía falta un poco: están corriendo los plazos en los que se realizan "comentarios", o sea objeciones, observaciones, diríamos mejor por acá, por parte de cualquier interesado norteamericano, a la decisión de política sanitaria que habilitó la reanudación de las compras de carne en nuestro país.
Lógicamente los opinantes buscan impedir, o al menos postergar, las fechas de reanudación de los negocios, en defensa de sus intereses.
Los intereses de los importadores, procesadores de carne y consumidores, que estarían ansiosos por comprar la carne uruguaya, obviamente coliden con los de los exportadores, frigoríficos y productores, que preferirían mantener un mercado cerrado con precios altos, antes que enfrentar la competencia de países capaces de producir carne de calidad a precios muy inferiores, como es el caso de Uruguay.
La barrera sanitaria ha impedido muy eficazmente que opere la libre competencia, pero ese factor ya fue superado: no se justifican más dilatorias.
Es explicable que los sectores que están captando los beneficios del mercado cerrado se resistan, y busquen pelos en la leche, pero los expertos confían en la ecuanimidad y seriedad de los servicios técnicos estadounidenses, en cuanto a que aplican los fundamentos técnicos, y se ciñen a los mismos, con independencia de las presiones y los intereses de los lobbies particulares.
De modo, entonces, que se mantiene el cronograma: hasta ahora, puede pensarse que en mayo se estarán realizando los primeros embarques hacia ese destino.
ESTRATEGIA. Uruguay tiene adjudicada una cuota de 20 mil toneladas (de producto) que entra con arancel mínimo; fuera de ese cupo debe pagar 26,4% de impuestos, lo que no constituye un impedimento decisivo para concretar algunos negocios de buen valor.
Por eso, también interesa definir cuál va a ser el perfil que buscará Uruguay para valorizar sus carnes, y no concentrar sus ventas en productos de bajo precio, como las carnes para industria que constituyeron el grueso de las ventas en su momento.
En ese sentido, el presidente de INAC, Roberto Vázquez Platero, proclama entusiastamente la utilidad de contar con un producto como la "Carne Natural Certificada", cuyos primeros embarques ya se han concretado para Europa.
Este programa se creó a partir de los temores europeos por la seguridad alimentaria, que llegaron al nivel de pánico a raíz de la epidemia de Vaca Loca, lo que hizo surgir la necesidad de contar con mecanismos que aseguraran a los consumidores la inocuidad de la carne que compraran, incluyendo los aspectos vinculados al bienestar animal que la proporciona.
En Uruguay, la respuesta fue el desarrollo de este programa, que busca la certificación de la forma natural en que se produce la carne aquí.
El técnico de INAC, Guillermo Pigurina, explica: "se requiere un mínimo de información y requisitos para que el proceso de producción sea auditable. Se creó un protocolo al que debe ceñirse el interesado en certificar su predio y su producción, en el caso del productor, y también el frigorífico. Se buscó que fuera lo más amplio posible, para que entrara el mayor número de productores. Los animales que obtendrían este certificado deben ser criados y engordados básicamente a pasto (sin raciones prohibidas), y sin uso de anabólicos".
Para que tenga sentido, la carne debe ser de calidad, proveniente de animales jóvenes: novillos de hasta 4 dientes, bien terminados.
VALIDACION. Para realizar esta etapa piloto, se contó con un grupo de 80 productores de Fucrea y Vaquería del Este, que se ajustaron al protocolo, y se contrató a una empresa certificadora internacional de primera línea: Bureau Veritas, con sede en Suiza. Los ganados se faenaron en el frigorífico San Jacinto. Se hizo una simulación del funcionamiento del sistema.
Los certificadores chequeaban cada cosa que se pretendía certificar en el campo y en todo el proceso, incluido el frigorífico. Se hicieron una serie de faenas, se controló hasta el producto en la caja, y se concretaron negocios con compradores de Inglaterra y Suecia. En realidad eran muestras de presentación, pero los embarques contaban con una trazabilidad precisa; no con animales individualizados, sino con trazabilidad grupal, como la que hoy se está realizando para todos los destinos. Los ganados se caravaneaban tres meses antes de la faena, para controlar esta etapa.
Le falta
EE.UU. alterna con Australia el primer lugar en el ranking de exportadores, pero es de lejos el principal importador. Sin más rivales de fuste en los principales mercados, EE.UU. sigue vendiendo su carne a muy buenos precios pero, simultáneamente, no puede abastecerse de carne barata.
Stock bajó 7 millones de cabezas
n En EE.UU. el precio del ganado y de la carne está en un nivel muy alto, y se espera que continúe así durante todo este año. Llevan 7 años continuados de reducción del rodeo: bajaron de 103,5 millones de cabezas en el 96, a 96,1 millones en enero de este año, aunque la velocidad de caída se ha enlentecido. El precio del vacuno aumentó más de un 12% en estos últimos 12 meses, y hoy los mejores novillos cotizan a unos U$S 1,76 el kilo en pie.
Otro tanto ocurre con su principal proveedor y competidor en los mercados internacionales: Australia. Este país está aún sufriendo una sequía devastadora, la que entre otras cosas provocó la caída del stock vacuno en cerca de 1,5 millones de cabezas (28,5 a 27 millones), y cuyas consecuencias habrán de sufrirse por varios años más.
Presentación a visitantes en OPIC
El Instituto Nacional de Carnes aprovechará la realización del Congreso Regional 2003 de la Oficina Permanente Internacional de la Carne (OPIC), previsto para fines de este mes y comienzos de abril en Punta del Este, para presentar su Programa de Carne Natural Certificada. Ya está confirmada la llegada de más de 200 participantes del exterior, la gran mayoría de ellos vinculados a la compra venta del alimento, quienes además serán llevados a conocer industrias y establecimientos agropecuarios uruguayos para que observen el tipo de producción que se hace en el país.