Las manifestaciones que se desarrollaron hoy en diversos lugares del mundo contra la que parece inminente guerra en Irak han congregado a un número de personas sensiblemente inferior al de la jornada del 15 febrero, cuando millones de ciudadanos se lanzaron a la calle.
La ciudadanía parece aguardar el resultado de la cumbre que mañana celebrarán en el archipiélago portugués de Azores el presidente de EEUU, George W. Bush, y los jefes del Gobierno del Reino Unido, Tony Blair, y España, José María Aznar.
Precisamente, en estos tres países las manifestaciones han tenido una desigual participación, aunque en todo caso sensiblemente menor que el pasado 15 de febrero, cuando, por ejemplo, en Londres o Madrid, más de un millón de personas salieron a la calle para protestar contra la eventualidad de una guerra en Irak.
En la capital de España, los organizadores cifraron hoy en más de medio millón de personas los asistentes a la manifestación, entre los que se encontraban los líderes de los mayores partidos de oposición, dirigentes sindicales y de organizaciones ciudadanas.
Al finalizar la manifestación, el premio Nobel de Literatura el autor portugués José Saramago y la escritora española Dulce Chacón leyeron un manifiesto en el que aseguraron que ésta no era una manifestación de apoyo al líder iraquí, Sadam Husein, sino para rechazar un ataque militar contra Irak.
En Estados Unidos están convocadas para hoy unas doscientas manifestaciones y actos de protesta contra la guerra, y se espera que sea la capital federal, Washington, la ciudad que acoja al mayor número de participantes.
En Londres, unos 5.000 musulmanes protagonizaron una particular ruta de las embajadas y se manifestaron ante las sedes diplomáticas de países como Arabia Saudí, Turquía, Siria, Egipto, Pakistán y Qatar, a los que instaron a actuar para evitar la guerra.
Entretanto, Londres se prepara para una convocatoria mayor, pues está previsto que el mismo día que se declare la guerra, todo el mundo deje su puesto de trabajo y marche hasta el Parlamento británico.
Unas 700.000 personas (según los organizadores) se manifestaron en Milán (norte de Italia) en una marcha convocada por el principal sindicato italiano, el ex comunista CGIL.
Miles de personas se manifestaron hoy en distintas ciudades de Alemania y ante la base aérea norteamericana de Fráncfort contra una eventual guerra en Irak.
Decenas de miles de personas salieron a la calle en cerca de un centenar de manifestaciones convocadas en Francia.
La mayor concentración fue la de París, donde entre 60.000 y 80.000 personas, según los organizadores -55.000 según la policía-, desfilaron entre las plazas de la Nación y la República, con muchas pancartas en las que manifestaban su animadversión por la administración del presidente estadounidense, George W. Bush.
En algunos carteles se convocaba a una nueva concentración para el mismo día en que se inicie un eventual ataque contra Irak, delante de la embajada de Estados Unidos en la capital francesa.
Entre 40.000 personas, según la Policía, y 60.000, según las organizaciones convocantes, se manifestaron en Bruselas.
Algunos políticos belgas participaron en la marcha, entre ellos, las viceprimeras ministras Laurette Onkelinx -encargada del departamento de Igualdad de oportunidades- e Isabelle Durant -de Transportes- y los ministros de Asuntos Sociales, Frank Vandenbroucke, y Presupuesto, Johan Vande Lanotte.
En Copenhague, unas 10.000 personas participaron en una manifestación por el centro de la capital danesa, que terminó con una concentración en las inmediaciones de la embajada de EEUU.
Entre los participantes se encontraba el ex primer ministro socialdemócrata Anker Jorgensen, quien criticó la postura de apoyo a los planes de EEUU del actual gobierno del liberal Anders Fogh Rasmussen.
En Estocolmo, cerca de 4.000 personas se manifestaron por las principales calles de la capital sueca.
Varios cientos de personas se congregaron frente a las puertas de la Universidad del Cairo para expresar su protesta contra una eventual guerra en Irak y contra la política de Israel en los territorios palestinos.
Miles de libaneses y palestinos se manifestaron en Beirut contra la guerra en Irak y quemaron banderas de EEUU y fotos del presidente del Gobierno español, José María Aznar, y de los primeros ministros del Reino Unido, Tony Blair, e Israel, Ariel Sharon.
EFE