Vaticano | AFP. El Papa Juan Pablo II está muy preocupado por la evolución de la crisis iraquí pero todavía espera que la guerra pueda ser evitada, aunque es "evidente que la situación se complicó considerablemente", anunció hoy un responsable del Vaticano.
"Quedan pocos argumentos", declaró el cardenal Pío Laghi, al término de una audiencia con el Sumo Pontífice, confirmando el pesimismo reinante en el Vaticano.
"Esperamos que la guerra pueda ser evitada, aunque hoy resulta evidente que la situación se complicó considerablemente", añadió.
Juan Pablo II envió al cardenal Laghi la semana pasada a Washington para que transmitiera un mensaje al presidente estadounidense George W. Bush en el que le advertía de las repercusiones de una intervención armada en Irak.
"Estamos preocupados por el sufrimiento de los pueblos, por la situación interna en Irak y tenemos miedo de una desestabilización de Oriente Medio y de las consecuencias negativas que tendrá en el diálogo con el Islam", agregó el prelado.