El presidente estadounidense George W. Bush, el primer ministro británico, Tony Blair, y el jefe del gobierno español, José María Aznar, se reunirán el domingo en las Islas Azores, en una búsqueda final de una resolución de la ONU sobre el desarme de Irak, anunció hoy la Casa Blanca.
"En un esfuerzo por hallar cada último granito de diplomacia, el presidente saldrá el domingo en la mañana para las Azores a reunirse con el primer ministro Blair y con el jefe de gobierno Aznar, para discutir perspectivas para resolver la situación pacíficamente con diplomacia, en una búsqueda final de una resolución de las Naciones Unidas" , dijo el portavoz Ari Fleischer.
La posibilidad de una propuesta de resolución patrocinada por Estados Unidos, Gran Bretaña y España para declarar la guerra a Irak está en duda porque la mayoría del Consejo de Seguridad no apoya la medida, a pesar de intensas negociaciones.
El Consejo de Seguridad no ha logrado avance alguno en las reuniones informales mantenidas en las últimas horas sobre el tema de Irak, pese a los esfuerzos de un grupo de miembros no permanentes para buscar una alternativa.
Los negociadores se vieron sorprendidos por el anuncio de la reunión de los gobernantes de Estados Unidos, Reino Unido y España, así como por el rechazo estadounidense a la propuesta alternativa, impulsada por Chile, antes incluso de que llegara a ser presentada al organismo.
Todas las miradas se dirigen ahora a la reunión que celebrarán Bush, Aznar y Blair.
Los representantes en la ONU de Alemania, Siria, Bulgaria y Pakistán manifestaron hoy su esperanza de que esa cumbre permita salir del callejón sin salida en el que parece encontrarse el Consejo y dar una solución pacífica a la crisis.
Al terminar una reunión del Consejo sobre la situación en varios países africanos, el embajador de Guinea Conakry, Mamady Traoré, que ejerce la presidencia en marzo, anunció a la prensa que no se han logrado avances y no habrá más reuniones por ahora sobre Irak.
De esa manera, descartaba que la alternativa que barajaban los no permanentes sea presentada en las próximas horas.
La propuesta de Chile tenía como objetivo tender puentes entre los dos grupos enfrentados en el Consejo, uno de los cuales está integrado por Estados Unidos, Reino Unido y España, patrocinadores de un proyecto de resolución que da un plazo hasta el 17 de marzo para el desarme de Irak, y a los que se sumaría Bulgaria.
El otro está compuesto por Francia, Rusia, China, Alemania y Siria, países que insisten en proseguir las inspecciones para el desarme y rechazan una nueva resolución.
El proyecto de resolución, al que se ha unido una propuesta británica que fija un conjunto de metas que Irak debería cumplir para evitar la guerra, está lejos de reunir los nueve votos mínimos necesarios para su aprobación, asumiendo que ninguno de los miembros permanentes vote en contra.
La situación dejaba como árbitros a Chile, México, Pakistán, Angola, Camerún y Guinea Conakry, cuyos representantes emprendieron negociaciones para ofrecer una alternativa.
El borrador que los seis países negociaban consistía en una declaración presidencial, inspirada en la propuesta británica, pero moderada para responder a las demandas de Francia, Rusia, China y Alemania, países que se oponen a adoptar una nueva resolución que, en su opinión, abriría la puerta a una intervención armada. En base a EFE y AP