EDWARD PIÑON
Martes 25 de febrero, cerca de la medianoche. En el camarín tricolor, Daniel Carreño confiesa a todo el periodismo deportivo que el equipo todavía no lo encontró. Avisa que piensa en Fabián O’Neill, que espera tener lo antes posible a Carlos Juárez y pregunta "¿realmente trabajamos todos pensando en la Copa Libertadores?".
No fue una excusa ni un reproche, simplemente el repaso de una realidad: algunos jugadores llegaron a último momento, otros firmaron con el campeonato empezado. Vino gente que no pidió, se engrosó el plantel en un número no deseado y con hombres de peso. Los que se fueron volvieron. Varios de los que estaban dejaron de entrenar. Otros venían y se iban según las circunstancias. En fin, una interminable lista de complicaciones que dificultaron lo que pudo ser el comienzo deseado del entrenador.
Empero, la calidad del plantel y el buen ojo de Carreño, quien llega a su segundo año como director técnico de Nacional —y nada menos que cargando sobre sus hombros el título de campeón— bien pudo alcanzar para sortear esos escollos.
Sin embargo, algo extraño está pasando en Nacional. El conductor hace reiteradas pruebas y admite que no encuentra el equipo. Los jugadores no rinden y la hinchada se impacienta de una forma poco creíble, si es que se tiene en cuenta que viene de un período victorioso de tres años consecutivos y que este plantel tiene entre sus filas a varios jugadores históricos e ídolos de la afición.
Ahora bien, ¿qué es lo que sucede? ¿Por qué no se repitió una oncena? ¿Hasta cuándo irá la búsqueda?
Está claro que los cambios se han registrado porque el tricolor perdió dos puntos en el Torneo Apertura, porque cayó de local en la Copa Libertadores y, principalmente, porque el elenco no ha jugado al nivel que debe hacerlo un equipo grande.
Sin perjuicio de ello, no se puede ignorar el hecho de que la primera integración no fue normal porque Munúa y Lembo no habían firmado contrato y la segunda (en el marco del Apertura) tampoco porque contra Tacuarembó hubo dos jugadores que vieron la roja. Independientemente de eso, la búsqueda y las variantes aparecieron porque los futbolistas no han rendido. El ataque cambió varias veces, el mediocampo también. Por ejemplo, Dadomo arrancó de carrilero izquierdo, no funcionó y salió. Entró La Luz, tampoco anduvo y volvió Dadomo.
A lo mejor el gran error de Carreño haya sido el cambio de sistema y de varios hombres para el debut en la Copa Libertadores. Tenía un equipo veloz y lo cambió por uno de mayor personalidad. Fue la peor de las presentaciones del año y le reportó un traspié doloroso que además lo condicionó para salir a buscar puntos de visitante. Aunque eso después lo logró, no puede desconocerse que es más difícil salir a jugar condicionado.
Miércoles 15 de marzo. Entrenamiento en Los Céspedes. La frase del Gallito Luis: "el que busca, encuentra", retumba en la concentración tricolor. Parece que vendrá repetición del último equipo titular: ¿habrá encontrado.
"No hay físico que aguante si no se les dosifica el descanso"
n El Prof. Ricardo Varela tiene la responsabilidad de preparar físicamente a los jugadores de Nacional. Cuando el técnico deja jugadores afuera para cuidarles el físico, la respuesta la debe dar precisamente el profesor.
"La rotación en la titularidad es importante para que los jugadores del plantel tengan ritmo de partido. Ya que una cosa es entrenar y otra es jugar. Pero además, se debe tener en cuenta la otra cara de la moneda, ya que el plantel de un club como Nacional tiene que afrontar partidos con pocas horas de descanso para la recuperación, por que se compite en la actividad local y en la internacional. La semana pasada por ejemplo, jugamos el jueves de noche, bastante tarde, en Bolivia y al día siguiente salimos del hotel a las 6.30 de la mañana y llegamos a Montevideo a las 18.30. Quiere decir que los jugadores durmieron poco y estuvieron doce horas entre el vuelo y las esperas en los aeropuertos. Y el sábado volvieron al entrenamiento y de inmediato se viajó a Colonia para jugar el domingo por el Torneo Apertura. Entonces, de esa forma, no hay físico que aguante si no se les dosifica el descanso. Además, hay jugadores que se recuperan más rápido que otros, todos los organismos no son iguales y cuando hablamos de desgaste, el mismo es físico y mental".