El gobierno da por superada la controversia con el embajador británico

El gobierno consideró hoy superada la controversia que se planteó entre sectores políticos y el embajador de Gran Bretaña, John Everard en relación a la posición inglesa sobre una eventual invasión a Irak.

En una reunión que se extendió dos horas, el canciller Didier Opertti recibió las explicaciones del diplomático británico que había centralizado el resquemor de sectores del partido Nacional cuando hace seis días el Senado discutió una moción de paz respecto a lo que parece una inminente guerra de Estados Unidos junto con Gran Bretaña contra Irak.

Everard había asistido en la barra a la discusión de los senadores y en algún momento hizo movimientos con su cabeza que se interpretaron como de rechazo a lo que decían los legisladores y se consideró que se inmiscuía en asuntos internos.

El diplomático, tras la reunión con Opertti sólo leyó una breve declaración donde insistió en que en ningún momento sus gestos podían interpretarse como una falta de respeto.

Everard no aceptó preguntas.

Dijo que la reunión con Opertti se desarrolló a su juicio en "una atmósfera correcta y profesional. Mi propósito de concurrir al Senado fue el de informarme e informar a mi gobierno de la posición adoptada por el Senado. No hubo intención de mostrar falta de respeto al Senado y a ninguno de los senadores".

Agregó que "no hubo una falta de respeto a los senadores ni a las instituciones" y "no hubo intención alguna de intervenir en asuntos internos de Uruguay o ejercer presión sobre el senado y ninguno de los senadores".

Opertti, que conversó con la prensa en forma separada, formuló apreciaciones sobre la situación y consideró que "tras las explicaciones", para el gobierno la controversia está superada, pero admitió que no podía prever si tendrá nuevas repercusiones con otros sectores, como el político. AP

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