La conexión uruguaya

NO ha sido este, el acontecimiento de la expulsión del ciudadano vasco Jesús Lariz Iriondo —que ha dado lugar a un conflicto entre los Poderes Ejecutivo y Judicial en el que no vamos a ingresar—, el primer caso en que aparecen elementos de juicio que confirman que en nuestro país existe una conexión local que simpatiza, colabora y encubre actividades y personas estrechamente vinculadas con la organización terrorista de ETA que ha bañado en sangre por mucho tiempo al territorio español. Es notorio el hecho de la falsificación de documentos de estos individuos que llegan a nuestro país huyendo y que generalmente se dedican a trabajos inocentes y placenteros, como la instalación de restaurantes donde ponen en práctica las sobresalientes virtudes culinarias del "país vasco", nombre que identifica las provincias vascuences al tiempo que acentúa sus rasgos característicos y trae a la memoria el amplísimo estatuto del autonomía del que con todo derecho disfruta, ganado por las vías democráticas con amplio apoyo popular, y del cual ETA abjura queriendo imponer por la violencia armada la independencia del Estado español, y la configuración de un gobierno colectivista al estilo de lo que fuera el de Albania.

LA conexión uruguaya de ETA aquí ya no la ignora nadie, y del brazo de esa notoriedad va corriendo también el alerta para el país sobre los estrechos lazos de afinidad y solidaridad de la guerrilla española con el Frente Amplio y en particular con los tupamaros. Quien quiera recordar como una casualidad, como un hecho desgraciado o accidental el episodio del Hospital Filtro en agosto de 1994, se equivoca y se equivoca feo. Fue entonces cuando una minoría activista y extremista logró movilizar al aparato sindical del país y consiguió también la solidaridad oficial del Frente que se manifestó en la presencia ante las turbas acantonadas en las cercanías del hospital, de su presidente entonces el General Seregni, y del candidato presidencial de la época, Tabaré Vázquez. Así se organizó una asonada de resistencia delictiva a la extradición de dos personas dispuesta por el Poder Judicial y la desgraciada muerte de uno de los participantes se aprovechó en definitiva para presentar como un exceso de represión policial a lo que fue un desborde de una multitud que hizo las veces de carne de cañón ante la instigación de los cómplices de la banda asesina extranjera. Pocos meses después, en febrero de 1996, el entonces Ministro de Industrias, Energía y Minería, Cr. Federico Slinger, estando en Bilbao por invitación de Ajuria Enea, recibió una delegación de sindicalistas vascos que le manifestaron su asombro por la ingenuidad y falta de información de sus similares uruguayos al prestarse a montar aquella algarada. Hoy Slinger no está para contarlo, pero sí están testigos de aquella conversación.

AHORA acaba de trascender que la policía uruguaya incautó en el domicilio de Lariz Iriondo documentos que prueban que en agosto de 2001 y agosto de 2002, presuntos etarras planificaron aquí en Montevideo acciones contra la Embajada uruguaya en Madrid, contra el Consulado en Bilbao, y la reiteración en Montevideo de acciones como la del Filtro, y para ello "profundizando los apoyos de nuestros amigos del Frente Amplio" y si se necesita recurriendo "bien directamente a través de nuestros amigos tupas para que no se impliquen en la represión que lleva a cabo el Estado español contra todo lo que huela a abertzale (nacionalismo radical vasco). Planteado el tema en la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Representantes el 25 de febrero, el diputado frenteamplista Guillermo Chifflet quiso quitarle trascendencia a los hechos atribuyendo a la policía uruguaya haber "puesto esos elementos documentales con finalidad espuria". Y bien, al señor diputado y a todos los que piensen como él les prevenimos que están pecando nuevamente de ingenuos, Les advertimos —en realidad ya lo saben— que dentro de su Frente Amplio militan y ocupan posiciones de fuerte gravitación terroristas que no se han arrepentido de serlo, de haber saqueado y asesinado.

LES recordamos que este no es un episodio aislado sino que se suma al del Filtro, y al que algunos nos ocuparemos para que nunca pase al olvido, como el de la "mediación" tupamara para intentar impedir el asesinato a sangre fría de Miguel Angel Blanco, hace unos años. Y les llamamos la atención para que nadie se asombre si algún día llegara la izquierda uruguaya al gobierno nacional, que estas vinculaciones clandestinas aunque deschavadas, hoy con el terrorismo español, mañana con el de cualquier país del mundo de los terroristas del Frente pudieran verse hasta con naturalidad y estimuladas por ausencia de riesgo alguno de vigilancia o de represión por las autoridades.

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