Oriente Petrolero empezó con todo, tratando de monopolizar la pelota y el dominio de la cancha, en un claro propósito de imponer su condición de locatario. Sin embargo, esa presión de arranque del conjunto boliviano no fue mucho más allá de los 5’ iniciales, ya que su desprolijidad y limitadísimos recursos para salir desde la retaguardia, como su también notoria falta de peso en el ataque, permitieron que Nacional pudiera armarse en forma paulatina e, incluso, lograr dar vuelta el trámite, que promediando la primera etapa ya era manejado casi en exclusividad por los visitantes.
Pese a que Lembo debió actuar con tarjeta amarilla —mal sacada—desde la primera jugada, el fondo tricolor se apuntaló al mediocampo con eficacia, y de ahí para adelante Nacional fue encontrándose poco a poco, con las subidas casi permanentes de Benoit por la derecha, los desenganches esporádicos de Dadomo por el sector opuesto de la cancha, los desdoblamientos frontales de Eguren y el manejo permanente de Julio Rodríguez en la búsqueda de aperturas en la defensa contraria, al punto de que si no consiguió ponerse en ventaja fue porque Peralta pecó de individualista en la culminación de varias llegadas, a la vez que también desaprovechó un par de situaciones de gol que tuvo de cara al arco adversario.
De todas maneras, con el paso del tiempo Oriente Petrolero se fue desorientando cada vez más, de manera que no extrañó que a los 36’ Eguren pusiera a Nacional 1 a 0 al capitalizar un rebote cedido por el arquero Fernández ante un buen desborde de Peralta. Pocos minutos más tarde Lugano cometió un claro penal ante una solitaria entrada de Roger Suárez, pero Fernández remató la pena máxima en forma deficiente, mandando la pelota afuera, a mucha distancia del arco del conjunto boliviano.
En el inicio del complemento dio la sensación de que Nacional iba a seguir mandando, pero a los 6’ de ese segundo período un golazo de Biaggio, que batió a Munúa con un espléndido remate desde afuera del área, empezó a complicarle definitivamente la noche al visitante.
En efecto, tan solo 4’ después del empate del pampeano, Julio Rodríguez le metió un gran pase a Alvez, y el "Gaby" con furibundo derechazo batió la resistencia de Fernández, con lo que nuevamente se instaló el pálpito de que Nacional iba a hacer suyo el partido sin mayores dificultades, ya que al igual que lo que había ancontecido antes, no le dio tiempo ni espacio a Oriente para que se tomara confianza. Pero, pese a todo, e incluso a que fue el conjunto tricolor el que de contragolpe estuvo muchísimo más cerca de aumentar su ventaja que el elenco boliviano de lograr nuevamente el empate, Nacional no consiguió afirmarse. Al contrario. El cuadro de Carreño malogró situaciones favorables, a su vez fue perdiendo consistencia en mediocampo, y aunque Oriente siguió siendo muy liviano en la faz atacante, otro balazo que esta vez despachó Justiniano desde afuera del área, estableció una igualdad que no enceraba justicia pero pareció que iba a ser inmodificable.
Sin embargo, todavía tiempo para algo. Para la última maniobra personal de Peralta.Arana le cometió penal cuando el "Chino" se iba derecho al arco boliviano y Munúa hizo el resto, tomándose el desquite consigo mismo si acaso: le hicieron dos goles de lejos, pero metió el de la victoria desde los doce pasos. El que hizo que Nacional ganara sus tres primeros puntos en la Copa y, aún sin jugar bien, zafara "con lo Justiniano".
A la hora de hacer un balance, no hay duda que Nacional no cumplió una buena perfomance. Pero ganó. Obtuvo una victoria que le era impostergable y que, por lo tanto, terminó siendo sumamente importante. Al equipo tricolor le faltó asentarse. Serenarse. Sin embargo, aún así, pudo salir adelante. Hoy por hoy, aunque no sea mucho, es bastante. El futuro está a sus pies. Todo está en que lo resuelva como lo hizo en la pasada jornada.
La luz le jugó una mala pasada a los uruguayos
El partido entre Oriente Petrolero y Nacional comenzó 45 minutos más tarde de lo previsto debido al apagón, de más de veinte minutos, que tuvo lugar en el partido que en Chile disputaban Colo—Colo e Independiente de Medellín. Como la cadena televisiva que pasaba los partidos era la misma, no podían comenzar el de los tricolores hasta que teminara el que jugaban chilenos y colombianos.
En las radios bolivianas decían que el atraso se debía a la presión de los uruguayos que querían demorar el encuentro para que se pudiera ver en directo en Uruguay. Los 18.000 espectadores que estaban presentes en el estadio Tahuichi Aguilera demostraron su molestia con una gran silbatina.
El próximo partido de Nacional por la Copa Libertadores se jugará el miércoles 19, a la hora 19:05. Los tricolores recibirán a Universitario en el Estadio Centenario. Los tricolores regresan en la presente jornada a Montevideo y mañanan regresan a los entrenamientos con miras al partido del domingo frente a Deportivo Colonia por el Torneo Apertura.