Los inspectores de armas de las Naciones Unidas intensificaron hoy la destrucción de misiles prohibidos y regresaron a un complejo militar para supervisar la eliminación de seis cohetes Al Samoud 2, dijo un funcionario iraquí.
El proceso de destrucción comenzó el sábado, cuando motoniveladoras aplastaron cuatro misiles Al Samoud 2, en cumplimiento de una exigencia de la ONU, que busca evitar un devastador ataque encabezado por Estados Unidos contra Irak. Washington restó importancia a la medida y continuó en la búsqueda de apoyo para su eventual ofensiva.
Un funcionario del ministerio iraquí de información, Odai al-Taie, dijo que la "destrucción de seis misiles comenzó a las 9:00 horas locales del domingo en al-Taji", el mismo lugar al norte de Bagdad donde tuvo lugar la operación del sábado. Añadió que un segundo molde usado para fabricar los misiles será también destruido hoy.
Los inspectores regresaron hoy a al-Aziziya, una pista para helicópteros ubicada unos 95 kilómetros al sureste de Bagdad, donde Irak afirma que destruyó sus bombas R-400 dotadas de ojivas bacteriológicas en 1991.
En ese lugar, los inspectores tomaron muestras de algunas bombas que fueron encontradas intactas, dijo el portavoz de la ONU, Hiro Ueki.
Otro equipo de inspectores se dirigió a al-Muthana, 140 kilómetros al norte de Bagdad, donde había tenido lugar la destrucción de proyectiles de artillería de 155 milímetros, llenos con gas mostaza, dijo Ueki. Un jefe del equipo de inspectores, Demetrius Perricos, dijo el sábado que "el gas mostaza ha sido completamente eliminado". AP