BAGDAD, Irak | AP
Irak destruyó ayer sábado cuatro misiles Al Samoud 2 y acordó con las Naciones Unidas un plazo para desmantelar el resto, dijeron funcionarios iraquíes.
Las entrevistas y la destrucción de los misiles, ambas exigencias clave de los inspectores de armas, podrían tener efecto sobre el informe que presentará la próxima semana el jefe de inspectores de la ONU, Hans Blix, quien destacó la decisión. "Es un elemento muy importante del verdadero desarme", dijo el sueco.
El ministro iraquí de Información Odai al-Taie dijo que el país destruyó cuatro misiles ayer sábado por la tarde en la zona de Al-Taji, a 30 kilómetros al norte de Bagdad.
Otro funcionario iraquí que pidió no ser identificado dijo que la destrucción había sido completada. Un vocero de los inspectores de armas, Hiro Ueki, dijo no poder confirmar la destrucción hasta que los inspectores regresaran a Bagdad.
El segundo al mando de los inspectores, Demetrius Perricos, se reunió la mañana de ayer con el asesor científico de Saddam Hussein, el teniente general Amer al-Saadi, y "acordaron un calendario y un plan de trabajo para los siguientes días", dijo al-Taie.
ELIMINACION. Un vocero del Ministerio de Información dijo ayer sábado que la destrucción de los misiles es el primer acto en la eliminación de todo el sistema de misiles, como ordenó Blix.
Al-Taie dijo que un equipo de inspectores obtendrá un aparato para elaborar combustible sólido en la planta de la empresa Al Rashid, "a fin de prepararlo para su destrucción" el domingo.
Ayer sábado expiró el plazo para iniciar la destrucción de los cohetes por tener un alcance mayor al permitido.
Pese al avance en la destrucción de misiles, el jefe de inspectores de Naciones Unidas, Hans Blix, dijo que Irak debe proporcionar más documentos, evidencia física y testimonios sobre sus programas de armamento.
Hans Blix vio con agrado el acuerdo iraquí de eliminar sus misiles Al Samoud 2, que violan el alcance de 150 kilómetros fijado por la ONU, y señaló que se trata de "una parte muy significativa de verdadero desarme".
Pero en su informe de 13 páginas entregado el viernes al Consejo de Seguridad de la ONU, Blix dejó en claro que los misiles son solamente una de las muchas cosas que Irak debe atender.
Criticó severamente los esfuerzos desarme en general de Irak en los pasados tres meses y dijo que "hasta ahora son muy limitados". También criticó a Bagdad por no aprovechar su declaración de armamento del 7 de diciembre, y contactos que ha tenido con los inspectores de armamento, para resolver numerosos asuntos pendientes relativos a sus programas químicos, biológicos y de misiles de largo alcance.
PROGRESO. Si bien Blix dijo a los reporteros el viernes que cualquier progreso en la destrucción de los Al Samoud se verá reflejada en su próximo informe ante el consejo, programado para el 7 de marzo, el informe del viernes dio muchos ejemplos que muestran que Irak no está cooperando totalmente con los inspectores de la ONU en temas sustantivos.
En tanto, las informaciones sobre la destrucción de misiles fueron recibidas con agrado por los gobiernos que se oponen a la guerra, así como escepticismo por los que la apoyan.
El presidente ruso, Vladimir Putin, en un mensaje de felicitación a la cumbre árabe reunida en la ciudad egipcia de Sharm el-Sheij, elogió "la disposición de Irak para cooperar de forma constructiva con los inspectores internacionales".
Desde la capital francesa, también hubo muestras de esperanza por los logros de las inspecciones realizadas en Irak.
"Debemos seguir con las inspecciones y con la presión sobre Saddam Hussein y proseguir con la unidad de la comunidad internacional y del Consejo de Seguridad", expresó Dominique Villepin, ministro francés de Relaciones Exteriores.
Para la Casa Blanca la destrucción de cuatro misiles Al-Samoud 2 "es un elemento del juego de decepciones" del régimen iraquí, dijo la vocera de la administración Bush, Marcy Viana
"La resolución 1441 (de la ONU) exige el desarme total, completo e inmediato. No pide un desarme por partes. El presidente siempre pregonó que Irak destruiría sus misiles al Samoud como un elemento del juego de decepciones", afirmó la portavoz.
Bush no seconvence
WASHINGTON n El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, advirtió ayer de que no permitirá a Saddam Hussein "intimidar y chantajear al mundo civilizado y entregar sus terribles armas a grupos terroristas que no dudarían en usarlas contra este país".
Para Bush, la seguridad del pueblo estadounidense depende de que se termine con la amenaza que representa el presidente iraquí.
El mandatario norteamericano hizo estas declaraciones después de que los inspectores de armas de la ONU confirmaran que el Gobierno de Bagdad empezó a destruir sus misiles Al Samud II y aceptó el desmantelamiento de todos ellos en cuestión de semanas.
En su mensaje habitual del sábado, Bush dijo ayer que Estados Unidos representa el avance de la libertad, la oportunidad y la esperanza del pueblo de Irak.
"Las vidas y la libertad del pueblo iraquí le importan poco a Saddam Hussein, pero nos importan mucho a nosotros", precisó.
Por su parte, el Pentágono ha indicado que está listo para la guerra contra Irak y que sólo espera la orden del presidente para entrar en acción.
Aunque Bush ha dicho que continúan las presiones diplomáticas para buscar una salida pacífica a la crisis iraquí, ayer recordó que Hussein tiene un largo historial de "crímenes brutales, sobre todo en tiempo de guerra, incluso contra sus propios ciudadanos" y que es necesario atajarlo. EFE
Los millones de Saddam
El canal estadounidense CBS dijo que el año pasado el presidente iraquí, Saddam Hussein, acaparó 2.500 millones de dólares que fueron a parar a su fortuna personal, que ronda los 20 mil millones de dólares. Gran parte del dinero que tiene supuestamente Hussein está oculto en Suiza protegido por las leyes helvéticas sobre el secreto bancario, afirmó un "detective financiero", John Fawcett, en una entrevista de la CBS. La versión sostiene que la mayor parte de la fortuna de Hussein procede de las ventas del petróleo iraquí. A pesar de las sanciones de Naciones Unidas, el gobierno de Bagdad —afirma el canal estadounidense— sigue exportando ilegalmente su petróleo a Jordania y Turquía.