El conflicto entre las autoridades económicas y el sindicato de empleados bancarios terminó ayer con una tregua de hecho. El Banco Central habría accedido a dejar sin efecto el envío de telegramas de despido a los trabajadores de los bancos Comercial, Montevideo y Caja Obrera.
El hecho provocó que las sedes centrales de los bancos liquidados amanecieran ocupadas por sus em pleados ayer sábado, lo que pareció extender el conflicto bancario ya instalado por el Banco de Crédito.
Según dirigentes de Aebu, la detención de los telegramas tuvo como contrapartida que el sindicato levantara las ocupaciones de los bancos liquidados, aunque mantiene la del Banco de Crédito.
Por otra parte, afirmaron que el sindicato desistió de pedir la renuncia del directorio del BCU como había hecho el viernes.
En el clima de tregua también influyó positivamente la decisión del juez penal Pedro Hackenbruch, de no intervenir "al menos por el momento" para que el sindicato entregue las claves y llaves del Crédito a los liquidadores.
Por otra parte, ahorristas de esta última institución plantearon al ministro Alejandro Atchugarry que no se subasten los activo del Crédito, sino que lo transfieran al Banco de la República.
El martes, AEBU se reúne para definir los pasos a seguir en el conflicto.