Los asistentes a la cumbre del Movimiento de Países No Alineados exhortaron al desarme de Irak, pero al mismo tiempo se declararon en contra de un ataque a Bagdad, mientras el país anfitrión, Malasia, advirtió hoy que una invasión a Irak sería considerada como "una guerra contra los musulmanes".
Los preparativos para la cumbre del Movimiento de Países No Alineados, que comienza el lunes, han estado dominados por el tema de la confrontación estadounidense con Irak y Corea del Norte, los dos países del grupo que presuntamente tienen armamento de destrucción masiva.
El fin de semana, el grupo de 114 naciones, la mayoría en vías de desarrollo -que incluye a muchos aliados de Estados Unidos así como a la mayor parte de sus peores enemigos- se ocupaba de redactar una declaración de compromiso que hace un llamado a Bagdad para que cumpla activamente con las resoluciones de la ONU pero también hizo patente el rechazo del grupo hacia cualquier guerra dirigida por Estados Unidos.
Pero los esfuerzos para preparar el documento que pediría a Corea del Norte que vuelva a adherirse a un pacto nuclear fueron obstruidos hoy por los representantes de Pyongyang, dijeron delegados.
Por otra parte, los delegados apoyaron una declaración que condena a Israel por "violaciones sistemáticas de los derechos humanos y presuntos crímenes de guerra" en las áreas palestinas. Desde la Guerra de Medio Oriente de 1967, es cosa de rutina que los países no alineados condenen a Israel.
Los jefes de estado, que seguían llegando hoy, deberán aprobar declaraciones separadas durante su reunión de dos días, que terminará el martes.
El bloque representa al 55% de la población mundial y a casi dos terceras partes de los asientos en la Asamblea General de la ONU. Seis de ellos -Angola, Camerún, Chile, Guinea, Pakistán y Siria- son miembros del Consejo de Seguridad de 15 miembros, donde Estados Unidos y Gran Bretaña necesitan una mayoría de nueve votos para que sea aprobada una resolución que autorice un ataque contra Irak.
Esas seis naciones seguían sin decidir si es necesaria una guerra contra Irak, y dijeron que esperan el próximo informe de los inspectores de armas, para el 1 de marzo.
Por su parte, el primer ministro de Malasia Mahathir Mohamad denunció los preparativos para un ataque contra Irak, señalando que un ataque sería considerado en todo el mundo islámico como "una guerra contra los musulmanes". AP