Juicio a Montesinos se convierte en la telenovela favorita de los peruanos

LIMA . Vladimiro Montesinos, el ex asesor presidencial, se convirtió esta semana en el centro de atención de los peruanos que siguieron por televisión los dos primeros procesos, de un total de 70 juicios, y que tuvo en su ex pareja Jacqueline Beltrán el mejor ingrediente de un show por su agresividad y su famosa frase "sé hombre".

Las primeras sesiones de ambos procesos ya acapararon la atención de los peruanos. Fueron trasmitidas en directo por un "pool" de la televisión y seguidas por unos 400 periodistas acreditados ante el Poder Judicial para cubrir lo que alguna prensa sensacionalista llamó "el juicio del siglo".

A Montesinos se le juzga por tráfico de influencia y corrupción de funcionarios. Las penas para esos delitos son de cinco a ocho años, por lo que analistas han calificado el show de telenovela rosa que intenta ser una cortina de humo para que los peruanos no piensen en el incremento de los precios de los alimentos debido al alza de los combustibles.

ELEGANCIA. Las primeras imágenes mostraron a un Montesinos (57 años) mudo luciendo camisa de seda, algo demacrado y con una acentuada calvicie que, al parecer, intenta ocultar con un ralo mechón de pelo. Y a su ex pareja, Jacqueline Beltrán (34 años), y a un tío de ésta, acusados todos de tráfico de influencias.

Los peruanos querían ver si los integrantes de la pareja, separados por la cárcel y peleados por los problemas judiciales, se amistaban, señala la prensa sensacionalista.

El caso fue llamó tanto la atención durante la semana que los dueños de restaurantes cercanos a la prisión de Lurigancho (este de Lima), donde se sigue el proceso al ex asesor presidencial y de los del centro de la ciudad colocaron televisores para que los clientes no se perdieran ningún detalle.

"Sé un hombre", la frase que Jacqueline Beltrán espetó a Montesinos en el juicio a fin de que dijera la verdad y no continuara en silencio, acaparó las primeras planas de los diarios y fue el comentario de las amas de casa, que hablan de la agresividad de la mujer y del tono de desafío a su ex pareja.

En un aparte del juicio un sector de la prensa comentó las camisas de seda que usa Montesinos y recuerdan que cuando la Policía entró a su casa halló 1.200 camisas de la prestigiosa marca Christian Dior, 50 trajes franceses, 16 pares de zapatos italianos, seis relojes de origen suizo, decenas de corbatas y numerosos juegos de gemelos de oro.

SEGURIDAD. El juicio se desarrolla en medio de un plan de seguridad que incluye el despliegue de mil policías desplazados desde la prisión de la base naval del Callao (oeste de Lima) donde está preso desde junio de 2001 hasta el penal de Lurigancho, donde se acondicionó una sala especial con vidrios antibalas.

Además, un helicóptero traslada a Montesinos, protegido con chaleco antibalas y por un equipo especializado que custodia a personalidades.

El penal de Lurigancho es el de mayor hacinamiento en Perú. Fue construido para albergar a 1.800 presos, pero en la actualidad son 7.200 internos, de los cuales 6.300 están procesados y apenas 900 son sentenciados. La cárcel prácticamente ha sido cercada por numerosas viviendas, producto de ocupaciones informales, y restaurantes de calidad dudosa.

En medio de ese show, Montesinos agrega su parte con el sepucral silencio que ha ofuscado a su ex pareja, que lo acusó de estar presa debido al despecho y la venganza de éste por no haberse fugado con él cuando cayó en desgracia a fines de 2000. AFP

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar