Una "red de trueque" diseminada por casi todo el país a través de 98 centros de canje de mercaderías y servicios, vinculan entre 12.000 a 15.000 uruguayos que realizan intercambio de bienes por valor estimado en, aproximadamente $ 22,5 millones mensuales, es decir, más de U$S 700.000. Este tipo de comercio en el que el dinero no se utiliza o se emplea muy poco, ha formado una rueda de negocios totalmente marginal que escapa a las reglas del mercado y a las normas tributarias, pero beneficia a familias con pocos recursos monetarios, pero tienen capacidad de producir y ofrecer bienes que se intercambian por otros que producen y consumen otros integrantes del sistema.
La unidad de cuenta que sustituye la moneda legal es el "crédito", que no tiene una referencia directa en su equivalencia con la moneda nacional, simplemente sirve para actuar en algunos casos como "arbitraje" de valor entre diferentes productos.
Un sector de la población uruguaya —emulando lo que desde hace varias décadas ocurre en otros países del continente— se retrotrajo varios miles de año en materias económica, es decir, anterior a los fenicios que fueron quienes inventaron la primera moneda. Este artículo multiplicó grandemente las transacciones de bienes heterogéneos al referir su valor a una unidad aceptada como medio de pago y también comenzó a generar grandes problemas y vicios, entre ellos, la especulación y la avaricia.
Eduardo Portella, coordinador del "nodo" que funciona en las calle Mercedes y Barrios Amorín, explica que este tipo de comercialización no responde exactamente a momentos de crisis económicas de una sociedad, dado que existe desde hace doce años en Argentina y más de dos décadas en otros países del continente. "En el trueque, la solidaridad vuelve a valer, a ser personas que el sistema capitalista desecha y que el trueque recupera" señala.
HISTORIA URUGUAYA. Hace dos años El País informaba sobre esta modalidad consignando que "más de 250 personas de Montevideo y la Costa de Oro practican un sistema de intercambio comercial sin moneda". "El dinero no hace la felicidad, el trueque tampoco, pero ayuda a vivir. Allí cada uno ofrece sus talentos y virtudes" agregaba.
Ahora, el crecimiento muestra una expansión extraordinaria, más de lo previsto, y se produce a una velocidad no deseada que hace perder organización, según considera Portella.
Admite que si bien el trueque funcionó en ciclos de economías saludables, el crecimiento acelerado actual se debe en buena parte a la agudización de la crisis económica que vive el país, con caída de los salarios y pérdidas de empleos. También señala que, en algunos casos, a pesar de no utilizarse moneda legal, igualmente se registran prácticas de especulaciones lo que contradice el principio de la Red Global de Trueque.
FUNCIONAMIENTO. Explica que el sistema consiste es un grupo de personas organizadas en una estructura de red que funciona a través de un sistema de intercambio de bienes y servicios, con un miembro coordinador de área más un coordinador general.
Cada miembro aporta a su red sus productos o servicios y obtiene, a cambio y equitativamente, otros bienes y servicios que necesita, les son útiles o gratificantes.
Los "truequeros" están definidos como "prosumidores", sintetizando su condición de productor-consumidor. El que produce pan, por ejemplo, troca su producto con quien produce verduras o prendas de vestir, o realiza limpiezas, trabajos sanitarios, imparte clases de asignaturas o especializaciones.
El intercambio se realiza en ferias organizadas por cada "nodo" y las diferencias de valores pueden compensarse pagando con "créditos".
Estos "créditos" son vales de intercambio. Se emplean cuando un miembro necesita un bien pero no tiene producto para canjear. Sin embargo, tiende a generalizarse un rasgo que los propios coordinadores advierten y rechazan que es cotizar sus ofertas a pagar parte con "créditos" y parte con dinero real. "Estamos en una red de trueque solidario donde apuntamos a prescindir del dinero; donde no vendemos ni compramos nada" sostienen Gabriela y Julio en el editorial de la publicación "Clasifitrueque" correspondiente a diciembre de 2002. Esta revista que vale 10 créditos, es "una publicación al servicio de todos los compañeros de la red" y contiene "ofertas y demandas, información, días y horarios de ferias" y una lista de la mayoría de los centros de intercambio en Montevideo y la Costa de Oro.
La emisión de "créditos"
n El "crédito" es la "moneda" de la Red Global de Trueque. No tiene valor pecuniario y su emisión es limitada. Sin embargo, también despierta la falsificación lo que motiva un severo control de su circulación.
Cuando una persona ingresa a un "club de trueque" o "nodo" compra por $ 20 quinientos créditos. Con ellos paga y cobra las diferencias de valor de los productos o servicios que no cubre con el canje de su producción.
Eduardo Portella dice que se han emitido 9 millones de créditos lo que significa un valor ficto de $ 360.000 si se entregan a $ 20 los 500 de cada ingreso. Esta cifra daría un promedio de 600 créditos por socio lo que supone que la emisión está controlada.
La que decide la emisión de créditos y control de la circulación es la Comisión de Créditos de la Red Global.
Al preguntarle a Portella si no han constatado falsificaciones u otra maniobra dolosa con estos documentos dice que "sí se han detectado algunas en los últimos cinco años", pero fueron neutralizadas y no perjudicaron al sistema.
Oferta y demanda sin plata
n En las listas de ofertas y demandas aparecen algunos avisos como "necesito ladrillos comunes (...) Pago con créditos o troco por torta de cumple u otro festejo". Otro dice: "necesito cuchetas de caño. Troco por cama marinera o por créditos". Una persona que ofrece "banco de musculación, una bicicleta ergométrica y un par de mancuernas" quiere trocar "por motoneta o ciclomotor en buen estado".
Otra se ofrece para realizar tareas de limpieza a cambio de comestibles y dinero para pagar el boleto de ómnibus.
También hay algunas ofertas que se salen del principio de trueque ya que ofrece trabajo para promotores que vivan en la Costa de Oro, para afiliación de socios de un club de lectores, con "ganancia inmediata, en pesos!"
La oferta de bienes y servicios es muy variada, pero prevalece la de artículos para el hogar o el trabajo. Sin embargo, según un reciente relevamiento de Nodo Cordón, la distribución por rubros es prácticamente igual entre alimentación y venta de artículos (ver gráfico)
Las publicaciones que realizan los nodos también ofrecen prótesis dentales a puro trueque o por créditos. También clases de materias y cursos de idiomas, atención sicológica, medicina alternativa y hasta construcción de viviendas, todo por el mismo sistema.
En la Declaración de Principios la Red Global de Trueques afirma que "nuestra realización como seres humanos no necesita estar condicionada por el dinero". Afirma: "sostenemos que es posible remplazar la competencia estéril, el lucro y la especulación por la reciprocidad entre las personas". También que "creemos que nuestros actos, productos y servicios pueden responder a normas éticas y ecológicas antes que los dictados del mercado, el consumismo y la búsqueda de beneficios a corto plazo".