MELO | HILTON MESTRE
El presidente Jorge Batlle enfrentó ayer una protesta callejera durante toda su estadía en la ciudad de Melo. Numerosos grupos de vecinos golpearon cacerolas y descargaron su enojo con consignas contra el gobierno al paso de la caravana, y después concentrados frente al hotel céntrico donde el titular del Poder Ejecutivo clausuró un seminario sobre energía eólica.
Portando carteles y banderas, unos 500 manifestantes respondieron a una convocatoria realizada por la Unión de Deudores en Dólares, Transportistas de Cerro Largo y diferentes agremiaciones.
El presidente dijo que comprende las protestas contra la situación económica, pero también aseguró que resumían una intención político electoral, principalmente desde la izquierda. No obstante, resaltó que la reactivación está comenzando por el sector agropecuario.
"Los estoy oyendo y los comprendo, porque un país que en el mes de setiembre del año pasado llegó al 20% de desocupación ¿cómo no va generar disgusto? ¿cómo no va generar además intencionalidad política en el batir de algunas cacerolas?; es lógico", subrayó Batlle en rueda de prensa.
A media mañana, cuando la comitiva se dirigía al centro de la ciudad, grupos de vecinos reunidos en las esquinas gritaron su enojo por la situación. No se registró un aumento de la vigilancia policial, más allá de la custodia presidencial.
Batlle dijo a los periodistas que el padecimiento del Uruguay tiene su punto de partida en acontecimientos y decisiones que le llegaron de fuera, como la crisis argentina.
"Es absolutamente claro que todo lo que el año pasado sufrimos desde enero en adelante, fue consecuencia natural de lo que pasó en Argentina", afirmó el presidente. Insistió que el estado de las cosas fue producto del "corralito", lo que disparó una corrida bancaria del 40% de los depósitos.
"Hemos hecho un esfuerzo formidable que inclusive ha determinado que ahora, en el último trimestre, empezara a bajar la desocupación y estimamos que eso va a continuar con la misma tendencia", agregó.
"Lo que más le importa a la ciudadanía es precisamente eso: que las causas que determinaron la pérdida del nivel de ingresos, comienzan a revertirse", remarcó, estribando en la actividad pecuaria como motor de la salida. "Ya no hay más carteles que dicen ‘rentabilidad o muerte’; la rentabilidad realmente existe y está creciendo en la demanda".
TRABAJAR. Batlle deslizó que la apertura del mercado de carnes posibilitará mejores precios y más actividad, aunque reconoció que será "imposible" aliviar la situación "de un día para el otro".
"Lo que el país sufrió el año pasado fue la crisis más grande que tuvo en los últimos 100 años. Estamos comenzando a pasarla. Y ello es lo que nos va permitir a todos mejorar. No es mucho, me duele, es lógico, pero siento que mi obligación es seguir trabajando para poder revertir una situación económica que no fue propia del Uruguay".
En el seminario, mientras hablaba, Batlle hizo una referencia a la protesta que llegaba desde la calle. "Más allá de este fondo sistemático de música que actualmente se usa hasta altas horas de la madrugada que acompaña nuestra reunión, y que demuestra no otra cosa que en este país existe libertad para que unos trabajen y otros protesten, más allá de esta sistemática acción que no se sabe a qué conduce, lo importante es juntarnos para trabajar. Y nada más y nada menos que con los hermanos brasileños que aquí tienen un sentido muy particular. Y lo digo por experiencia propia porque cuando no se podía cacerolear yo trabajaba en el Estado de Río Grande del Sur y aprecié la realidad de la hermandad de ese estado con el norte uruguayo".
De inmediato, volvió a elogiar la "conducta cívica" de la sociedad uruguaya, y su capacidad de "resistencia" y "comprensión" para enfrentar la situación. Y marcó las diferencias con lo que se vivía. "Lo que estamos escuchando hoy es consecuencia de una organización política electoral", indicó.
VAZQUEZ Y FMI. En una nueva nota de prensa, el presidente fue más explícito y dio una mayor interpretación de los hechos.
"Creo que los que estaban protestando respondían a organizaciones bien definidas. Unos tenían carteles del Pit-Cnt o del Sunca, los otros alguna insignia de la Federación Rural, y otros tenían las banderas del Frente. Ellos están siempre protestando. Yo no he visto otra cosa en ellos que decir no. La única cosa que los ha diferenciado últimamente es el cambio de postura del Dr. (Tabaré) Vázquez, que ha ido a hablar con la gente del FMI, a quien durante tanto tiempo le negaron autoridad y presencia, e inclusive sostuvieron durante muchos años que no había que tratar con esa institución".
"O sea —indicó Batlle— no me llama la atención que 200 o 300 personas se hayan reunido para expresar sus sentimientos. Además estamos en un país libre y lo pueden hacer toda vez que quieran. El gobierno tiene que tratar de mejorar la condición general del país y no actuar en función de posiciones como consecuencia de actitudes como las de hoy (...). Nosotros trabajamos dentro del hotel, ellos expresaron lo que querían afuera y todo el mundo vuelve a sus casas".
Contrabando
"El contrabando que hay que eliminar primero es el grueso. El que afecta básicamente la economía de un país viene en contenedores. Para eso estamos tramitando poner en la Aduana de Montevideo un sistema como el que se pone en las valijas en los aeropuertos y se puede ver lo que hay dentro. Es más, en EE.UU. creo que existen disposiciones a regir este año, por las que si no se tiene un registro previo al embarque de contenedores con destino a ese país, va a ser difícil exportar. Creo que ese es el seguimiento que hay que hacer", estimó el presidente Batlle.