En el curso de una llamada telefónica que le realizó el jueves por la tarde, el presidente Jorge Batlle ofreció al médico y dirigente de la Lista 15 de Maldonado, Conrado Bonilla, el cargo de ministro de Salud Pública, dijeron a El País fuentes del gobierno.
Ayer, durante su visita a Melo, Batlle dijo que ya tenía el nombre del nuevo secretario de Estado, pero declinó darlo a conocer.
Mientras, allegados a Bonilla dijeron a El País que el médico no habría de realizar declaraciones sobre el asunto. No obstante fuentes gubernamentales confiaron que "es casi un hecho" la aceptación del ofrecimiento.
Junto a Bonilla, pasaría a desempeñarse como subsecretario de la cartera, Diego Estol, actual director del Hospital Pasteur.
Las fuentes del gobierno explicaron que Batlle optó por Bonilla porque lo considera una de las personas más capacitadas para ejercer el cargo, ya que tiene una especialización en administración de hospitales y gerenciamiento en el área de la salud. Por otra parte, el gobierno considera importante el perfil de Bonilla, como un hombre capaz de mantener un buen relacionamiento con el Parlamento y con la dirigencia política, aspecto que falló durante la gestión de Alfonso Varela.
Para Batlle el tema tiene que quedar resuelto el lunes a más tardar y su idea es que durante este fin de semana queden definidos los demás colaboradores del nuevo jerarca, para lo cual se le ha dado "total libertad y respaldo".
Bonilla sustituirá a Varela, quien esta semana se alejó de la titularidad de la cartera de Salud Pública luego de quedar con escaso respaldo político.
Varela presentó su dimisión a Batlle el martes por la noche y le fue aceptada al día siguiente, luego de un encuentro que el mandatario mantuvo con el titular del Directorio del Partido Nacional, el ex presidente Luis A. Lacalle.
En esa reunión, Lacalle le comunicó al presidente que existía unanimidad en el Partido Nacional en no respaldar al ministro Varela, después de la situación que se había generado con la clausura de tres laboratorios que expedían resultados de exámenes clínicos, sin haberlos realizado.
Varela fue cuestionado porque no se informó de inmediato a las personas afectadas.
En la renuncia de Varela pesó también que desde el Foro Batllista, por parte del senador Pablo Millor, se le instara a tener una actitud de "delicadeza", dado que hubo "errores muy gruesos" y "omisiones muy peligrosas". A ello se agregó que el Encuentro Progresista-Frente Amplio, se disponía a promover la censura del ex ministro en la Cámara de Senadores.
RESISTIDO. Las fuentes del gobierno consultadas reconocieron que Bonilla puede ser resistido por el Foro Batllista ya que siendo director del Pereira Rosell durante la última Administración del presidente ex Julio Sanguinetti (1990-1995), denunció públicamente la existencia de hechos de corrupción en el nosocomio, situación que le terminó costando el puesto.
En una entrevista con Búsqueda, dijo que se enviaban pacientes a centros privados para que se les realizaran tratamientos que podían realizarse en el propio Pereira, pero que implicaban un "precio 10 veces mayor" y aseguró que varias veces envió a sus jerarquías informes que detallaban quienes pedían y cuánto costaron los exámenes, tratamientos y traslados a CTI privados, que en total insumieron, en 1997, U$S 4 millones. Esa cifra representaba el 10% del presupuesto del hospital.
Pocos días después de sus declaraciones, y tras una rápida investigación administrativa, fue destituido por el entonces ministro Raúl Bustos. La explicación brindada por las autoridades ministeriales fue que Bonilla omitió informar a sus superiores de los ilícitos vertidos en la prensa. Sin embargo, el ex director del Pereira aseguró que había remitido a sus jerarquías varios informes alertando de la situación y atribuyó su destitución a la presión de intereses económicos millonarios.
Ahora, los informantes advirtieron que Batlle consideró que el Foro va a tener que aceptar que Bonilla ocupe el cargo y que recordó que cuando los ministros de Salud Pública de este gobierno necesitaron el apoyo del Foro Batllista, no lo tuvieron.
Además, los informantes recordaron que cada vez que el presidente Batlle tuvo que designar un nuevo ministro de Salud Pública, el nombre de Bonilla estuvo presente, pero como la oposición forista era fuerte, Batlle optaba por designar a otro hombre.
SIN OPOSICION. Mientras tanto, el senador herrerista Luis A. Heber, dijo ayer a El País que su colectividad no habría de poner reparos a la designación de Bonilla al frente de la cartera de Salud Pública.