Hussein se reúne con sus asesores para elaborar planes de guerra

El presidente iraquí Saddam Hussein convocó hoy a sus colaboradores más allegados y comandantes militares para preparar una posible guerra contra Estados Unidos y analizar la forma de "derrotar a los perversos agresores".

El líder iraquí se entrevistó con su lugarteniente Izzat Ibrahim; su hijo Qusai, comandante de la Guardia Republicana; el ministro de Defensa, teniente general Sultán Hashim Ahmed y un grupo de "combatientes e investigadores", según los medios de comunicación iraquíes.

"Analizaron los preparativos de nuestras valerosas fuerzas armadas y del pueblo iraquí para encarar las amenazas norteamericanas de agresión contra Irak", dijeron varias estaciones radiofónicas y la agencia oficial de noticias INA.

"Analizaron además la posibilidad de aumentar las defensas iraquíes y su preparación, de forma que brinden a todos los iraquíes la posibilidad y el honor de defender Irak ... además de derrotar a los agresores y obtener la victoria", agregó la agencia.

El encuentro tuvo lugar al día siguiente de que Saddam insistiera que Irak no desea la guerra con Estados Unidos pero que tampoco aceptará la "paz a cualquier precio".

"No renunciaremos a nuestra independencia, nuestra dignidad y nuestro derecho a vivir y actuar libremente", insistió la agencia.

Por sexto mes consecutivo, los iraquíes recibieron hoy raciones dobles, parte de un programa diseñado para preparar a la ciudadanía para una posible guerra larga. Desde 1990, Irak ha entrenado raciones de alimentos a su población, cuando las Naciones Unidas impusieron sanciones al país petrolero por haber ocupado la vecina Kuwait.

En un almacén de alimentos de Bagdad, varias mujeres cubiertas de pies a cabeza con túnicas negras compraron harina, leche en polvo, grasa para cocinar y otros alimentos básicos a precios subvencionados.

Estados Unidos y Gran Bretaña acusan a Irak de ocultar armas de destrucción masiva y han emplazado decenas de miles de soldados en la región ante la posibilidad de invadir Irak.

Sin embargo, Rusia -que ejerce poder de veto en el Consejo de Seguridad- denunció hoy que los inspectores de armas de la ONU son presionados para que proporcionen un pretexto de guerra.

"Es ejercida una intensa presión contra los inspectores internacionales a fin de que cesen sus operaciones en Irak ... o para presionarlos para que aporten conclusiones que justificarían el uso de la fuerza", dijo a los periodistas en Moscú el ministro de Relaciones Exteriores Igor Ivanov.

Los inspectores de la ONU regresaron a Irak en noviembre tras una ausencia de cuatro años conforme a una nueva resolución del Consejo de Seguridad. Tratan de verificar las afirmaciones iraquíes de que no tienen ya armas prohibidas.

Hoy, los inspectores que recopilan información sobre los cohetes prohibidos Al Samoud 2 y sus repuestos regresaron a la fábrica en la que son montados los misiles. Fuentes diplomáticas dijeron que el inspector jefe Hans Blix exigirá que Irak los destruya.

Los cohetes tienen un alcance superior a los 150 kilómetros, límite impuesto por la ONU tras la Guerra del Golfo Pérsico de 1991. Irak mantiene que los cohetes han sido utilizados únicamente en vuelos de prueba, sin los instrumentos de control y guía. AP

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