Un militante islamista palestino fue muerto hoy por el ejército israelí durante una nueva jornada de violencia en Cisjordania y en Gaza, marcada por la demolición de casas y disparos de obuses palestinos.
Mohammed Owfi, de 24 años, miembro el movimiento radical Hamas, murió a causa de disparos de soldados cerca del campo de refugiados de Tulkarem, en Cisjordania.
Con este deceso asciende a 2.976 el número de muertos desde el comienzo de la Intifada a finales de septiembre de 2000, de los que 2.226 son palestinos y694 israelíes.
En la franja de Gaza, cerca de la colonia judía de Netzarim, se abatió un cohete artesanal palestino y otros tres obuses de mortero fueron disparadossobre la implantación de Morag, mientras en la colonia de Neve Dekalim se produjeron disparos de armas automáticas que no produjeron ninguna víctima.
En la mañana de hoy el ejército israelí dividió en tres partes la franja de Gaza y estableció retenes en la carretera en el norte y el sur del territorio para limitar y controlar el tráfico de autos palestinos, al díasiguiente del lanzamiento de cohetes Qassam sobre la ciudad de Sderot, en el sur de Israel.
Los soldados demolieron una casa cerca del campo de refugiados de Jan Yunes, en la franja de Gaza, y otras dos viviendas en la misma región fuerondestruidas por obuses.
En Hebrón, en Cisjordania, seis palestinos buscados fueron detenidos, de los que uno de ellos es un importante responsable del Fatah, el movimiento deldirigente palestino Yasser Arafat.
Los militares también procedieron a efectuar numerosas pesquisas en la ciudad antigua de Naplusa, en Cisjordania, donde dinamitaron una fundición de oro argumentando que servía para producir piezas de metal destinadas a armanentos artesanales.
Esta tensa situación tiene lugar despues de una ola de violencia que se saldó estos ultimos días con 31 muertos, 27 palestinos y 4 israelíes.
Hamas amenazó con vengar los cruentos ataques israelíes en Gaza y en Cisjordania y, según el diario Yediot Ajaronot, los responsables de seguridadisraelíes temen una nueva oleada de atentados palestinos.
La ONU y Estados Unidos se manifestaron inquietos por la escalada y llamaron a la calma.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, se dijo "persuadido (...) de que no hay ninguna solución militar a ese conflicto" y el Departamento deEstado norteamericano se reconoció "preocupado" y pidió a Israel que "tomara las precauciones necesarias" para evitar víctimas civiles. AFP