Argentina no participará en una eventual guerra contra Irak, ni siquiera en el caso de que la acción militar sea avalada por el consejo de seguridad de las Naciones Unidas, dijo hoy el canciller Carlos Ruckauf.
"Repudiamos al dictador iraquí (Saddam Hussein) por genocida pero no estamos de acuerdo con que esto se solucione con un bombardeo a la poblacióncivil, y si de todas maneras hay guerra, vamos a prestar ayuda humanitaria", afirmó Ruckauf en conferencia de prensa ofrecida en la Casa de Gobierno.
El canciller argentino argumentó que "hay otras maneras de castigar a la dictadura genocida de Saddan Hussein, por ejemplo, que nadie más le compre el petróleo", propuso.
"Repudiamos al dictador, pero el pueblo iraquí ya ha sufrido bastante con su dictadura como para que encima tenga que soportar una guerra", afirmó.
En consecuencia, el ministro reafirmó que Argentina "no participará ni de una guerra unilateral ni de una guerra dispuesta por el Consejo de Seguridad".
"Argentina no va a mandar tropas a Irak, cualquiera sea el fundamento jurídico" de una eventual acción militar, subrayó.
Ruckauf dijo que la posición argentina es solicitar a través de las Naciones Unidas "el inmediato desarme de la dictadura genocida pero no por medio de una guerra sino por medios pacíficos".
"Hay muchos mecanismos que implican acciones contra el dictador sin bombardear Bagdad", insistió.
Ruckauf recordó que el gobierno de Argentina no mantiene relaciones diplomáticas con Bagdad "desde que Saddan Hussein comenzó su política genociday de invasión a sus vecinos".
Ocho de cada diez argentinos rechazan la intervención militar de Estados Unidos y Gran Bretaña en Irak, según un sondeo efectuado en los primeros díasde febrero en la ciudad capital y su dilatada periferia.
El último sábado, unos 10.000 argentinos aportaron su cuota a la jornada mundial por la paz y contra un ataque a Irak, al movilizarse bajo la lluvia por las calles de Buenos Aires.
En la Guerra del Golfo, hace una década, el gobierno del presidente Carlos Menem (1989-1999) participó de la coalición occidental que lideró Estados Unidos, incluso con dos barcos de guerra, dejando atrás décadas de no alineamiento que el gobierno actual tiende a restaurar. AFP