Ciudad del Vaticano - El papa Juan Pablo II recibió hoy al viceprimer ministro iraquí Tariq Aziz, y la Santa Sede reiteró su oposición a la guerra pero pidió a que Irak demuestre "compromisos concretos" para el desarme.
Aziz pasó cerca de media hora con el pontífice y luego se entrevistó con el secretario del estado y con el ministro de relaciones exteriores de la Santa Sede.
En un comunicado breve, el Vaticano dijo que las reuniones permitieron el intercambio de puntos de vista "sobre el bien sabido peligro de una intervención armada en Irak, que podría traer más graves sufrimientos a la población que ya ha sido probada por muchos años de embargo".
La declaración señaló que Aziz afirmó la disponibilidad de su gobierno de cooperar con los inspectores de armamento de la ONU. El Vaticano repitió "la necesidad de respetar fielmente, con compromisos concretos, las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, garante de la legalidad internacional".
El comunicado divulgado por el vocero papal Joaquín Navarro-Valls, concluyo señalando que la Iglesia Católica continuará trabajando por la paz y la coexistencia de los pueblos.
En escenas breves de vídeo, el pontífice estrecha firmemente la mano de Aziz y le dice: "Dios lo bendiga. Dios bendiga a Irak".
El Pontífice y altos funcionarios vaticanos han denunciado en repetidas ocasiones el riesgo de una guerra para resolver la crisis iraquí, e insisten en que una guerra preventiva no tiene justificación legal o moral alguna, además de expresar temores de que el conflicto encendería el rencor musulmán contra los cristianos.
El mismo Juan Pablo ha dijo que una nueva guerra con Irak sería "una derrota para la humanidad".
Sin embargo, también instó a Irak para que cumpla totalmente con las inspecciones de armamento, y envió a Bagdad al cardenal Roger Etchegaray con un mensaje personal para el presidente iraquí Saddam Hussein. En base a AP