La caótica situación causó preocupación a nivel internacional y un llamamiento de la Organización de Estados Americanos para que se respete la institucionalidad democrática.
El secretario general de OEA, el ex presidente colombiano César Gaviria, pidió a los bolivianos "tramitar sus diferencias dentro de las normas constitucionales y de manera pacífica y democrática".
El papa Juan Pablo II invocó "a crear un clima de convivencia serena, capaz de proseguir con un diálogo fecundo y sincero", según un mensaje dado a conocer por el cardenal de Santa Cruz, Julio Terrazas.
En el mismo sentido se pronunció el Mercosur del que Bolivia y Chile participan como socios asociados. El gobierno brasileño se declaró "apesadumbrado" por la situación en el país andino.
"El gobierno brasileño espera que la paz pueda ser prontamente restablecida y que los actuales conflictos se resuelvan dentro del respeto a las instituciones democráticas", dijo la cancillería.
El comisario europeo de Relaciones Exteriores, Chris Patten, llamó por último al gobierno de Bolivia y a la sociedad civil a buscar "soluciones consensuadas" a los "importantes desafíos económicos, sociales y políticos a los que se enfrenta Bolivia".
Por su parte el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Richard Boucher, expresó en un comunicado el "apoyo al gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada e exhortó a los bolivianos a respetar el gobierno constitucionalmente elegido".
La violencia "socava el Estado de derecho" dijo el presidente norteamericano Gorge Bush, quien expresó su "fuerte apoyo" al gobierno de Sanchez de Lozada y se comprometió a seguir "suministrando asistencia económica y financiera y apoyo al gobierno boliviano durante estos tiempos difíciles".
La Comunidad Andina de Naciones llamó en un comunicado "a todos los sectores de la sociedad boliviana para que acepten el diálogo nacional propuesto por el presidente Sánchez de Lozada, se mantenga la calma y se encuentren soluciones pacíficas en un marco de respeto y preservación de la institucionalidad democrática".
Los ministros de relaciones exteriores de Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela expresaron también su "más profunda preocupación y solidaridad" con el pueblo y el gobierno de ese país.
El Grupo de Río, que reúne a 19 países de América Latina y tiene en Perú su sede temporal, manifestó por su parte en un comunicado "su profunda preocupación" por los hechos en Bolivia y deploró las pérdidas de vidas humanas en ese país.
En base a Reuters y ANSA