Lula pone en marcha el programa "Hambre Cero"

| Cada familia beneficiaria recibirá una tarjeta que le permitirá gastar unos 12 dólares mensuales, para comprar alimentos

BRASILIA | ANSA

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzará hoy formalmente el programa "Hambre Cero", que proclamó la gran prioridad de su gobierno, para asegurar el sustento diario a más de 40 millones de brasileños.

Lula creó un ministerio "extraordinario", el de Seguridad Alimentaria, que puso al frente de José Graziano, el economista que elaboró Hambre Cero, para implementar la gran promesa de su campaña.

Para cumplir la promesa del presidente, el gobierno invertirá al menos 1.300 millones de dólares por año para asegurar en 2006, al final del mandato de Lula, tres comidas diarias a los 46 millones de brasileños que pasan hambre.

Este año se espera alcanzar por lo menos al 20 por ciento de los 10 millones de familias que según cálculos del gobierno pasan hambre en el país.

Los fondos surgirán del presupuesto nacional, de aportes del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo y de donaciones privadas, que serán estimuladas según el proyecto de reforma tributaria que analiza el equipo económico.

INVERSION. "El programa de combate al hambre no puede ser apenas un programa de gobierno, dijo Graziano, sino que tiene que ser un proyecto de una nación", y pidió que el costo del mismo sea considerado "una inversión y no un gasto".

Hasta ahora, sólo el Fondo de Naciones Unidas para la Educación y la Cultura (UNESCO), puso a disposición 100.000 dólares para el inicio del programa. El BM, el BID y otros organismos internacionales aún no aportaron los recursos.

El 15 de enero ya estará habilitada una cuenta bancaria especial para las donaciones de los particulares. Allí irán, por ejemplo, los 150.000 dólares que donó la afamada modelo brasileña Giselle Bundchen.

El gobierno quiere que la población se movilice para participar del programa, no sólo a través de las donaciones.

"La gente puede, por ejemplo, equipar un restaurante popular, o conceder becas a una familia para que no mande a sus hijos a trabajar y los deje en la escuela o donar alimentos", dijo el asesor especial de la presidencia para la Movilización, Oded Grajew.

El programa será presentado oficialmente hoy en Brasilia por Lula, y su implementación comenzará el lunes próximo en Guaribás, una misérrima localidad del estado nordestino de Piauí, uno de los más pobres de Brasil.

IMPULSO. Lula se reunió ayer con Graziano para acordar los últimos detalles de la presentación del plan, que hará en el Palacio del Planalto, la sede del gobierno brasileño, a las 15 locales, con la presencia de todo su gabinete, gobernadores y varios dirigentes políticos y de la sociedad civil.

"Hambre" Cero prevé la implementación de varias acciones articuladas, como el refuerzo de la merienda escolar, el banco de alimentos, los restaurantes populares y la llamada "tarjeta-alimentación".

La primera etapa de la implementación abarcará apenas a entre tres y seis de los 41 programas sociales previstos en el proyecto de Hambre Cero, entre ellos la distribución de alimentos y el lanzamiento de la llamada "tarjeta-alimentación".

Cada familia beneficiaria recibirá una tarjeta que le permitirá gastar 50 reales mensuales, unos 12 dólares, para comprar alimentos, en base a un "menú" con el que las autoridades buscan evitar que se utilicen para adquirir alcohol o tabaco.

Las familias tendrán que presentar cada mes los recibos de sus compras a un comité regional del programa, para demostrar que compraron los alimentos previstos.

"El PT es de izquierda, el gobierno no"

BRASILIA. "El PT es de izquierda; el gobierno de Lula no", dijo el titular del comité del Partido de los Trabajadores, José Genoino.

Genoino afirmó que una de las preocupaciones de Luiz Inácio Lula da Silva es evitar quedar aislado de las fuerzas moderadas y de centro y puso como ejemplo al presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

Genoino señaló que desde su cargo no vacilará en defender al gobierno de Lula da Silva frente a los reclamos de las corrientes más radicalizadas del gobierno.

"No da para llegar al gobierno e ir cambiando todo", afirmó.

En una entrevista con el diario económico Valor, Genoino sostuvo que, "en el gobierno, el PT tiene que tratar de acordar y hacer alianzas con el centro del espectro político. Esa historia del gobierno de enfrentamiento no termina bien". En ese sentido, puso como ejemplo la derrota del PT en la última elección de gobernador en el estado de Rio Grande do Sul, que "creó problemas y enfrentamientos innecesarios con otros actores y fuerzas".

En los últimos días, algunos dirigentes de las corrientes más radicalizados del PT, como la senadora Heloísa Helena, criticaron el mantenimiento de la política económica neoliberal del gobierno anterior.

"Yo voy a coordinar el partido con autonomía, pero sin hipocresía: pegarle al gobierno estando allá adentro, eso no", alertó.

ANSA

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar