Respaldo político al acuerdo sigue firme a pesar de la observación

| Heber: "No veo el conflicto, a no ser que se quiera preservar ganancias de algunos en perjuicio de los lectores"

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El respaldo de legisladores de todos los partidos al contrato entre el Correo y la Asociación de Diarios y Periódicos del Uruguay se mantiene firme, a pesar de las objeciones del presidente Jorge Batlle.

Si bien los senadores del Foro Batllista mantendrán hoy una reunión para analizar las observaciones (ver nota aparte), el legislador Wilson Sanabria adelantó a El País que va a "defender la posición" de su "representante" en el Directorio del Correo Gustavo Osta. "Más allá del orden jurídico, hay un tema de oportunidad, de que la prensa llegue a todos los rincones del país y sea más accesible para el público", expresó el senador.

Por su parte, el senador herrerista Luis Alberto Heber reafirmó su "respaldo" a la actuación del director del Correo Esteban Jardín, quien representa a su sector.

"No veo cuál es el conflicto, a no ser que se pretenda preservar las ganancias de algunas personas en perjuicio de los lectores uruguayos, que tienen que pagar los diarios más caros del mundo", remarcó.

"No veo qué es lo que está mal de este contrato. En todo el mundo lo obvio y natural es que los diarios se distribuyen por la vía postal y si no lo hace el Correo lo va a hacer otra empresa postal. Entonces creo que es equivocada la posición del presidente de la República. Y considero acertada la postura de los directores que han impulsado este negocio, que traerá beneficios para el Correo y para los diarios. No entiendo la actitud del presidente, no veo cuál es el conflicto, porque además los canillas también van a tener participación en el trabajo de la venta de los diarios", sentenció.

También en el Partido Nacional, el senador de la Corriente Wilsonista Francisco Gallinal manifestó su "apoyo a la actuación del Directorio del Correo". "Ni el Poder Ejecutivo ni el Parlamento tienen potestades para modificar un contrato entre la administración y un privado", acotó.

Gallinal también puntualizó que el gobierno sólo puede intervenir respecto a la permanencia o no de los directores. "No creo que un pronunciamiento del Senado pueda alterar lo resuelto por el Correo. No hay posibilidades que desde el Parlamento se puedan modificar los temas conceptuales. Sería vulnerar el sistema jurídico uruguayo", dijo.

COMPLEMENTAR. En tiendas del Foro Batllista, además de Sanabria, el senador Pablo Millor manifestó a título personal que estudiará en detalle las observaciones que formuló el Poder Ejecutivo. No obstante, insistió en la conveniencia que a su entender el contrato tiene para el Correo, para los diarios, y para la ciudadanía.

"El camino correcto no es enfrentar el capital público y el privado, sino la complementación entre ambas partes", estimó el legislador.

Paralelamente, afirmó que el contrato sería "tremendamente conveniente para la parte privada, que ve mejorar su ecuación económica, y va en beneficio del público", dado que podrá tener mayor accesibilidad a los medios de comunicación escritos. Asimismo, indicó que el contrato implicaría una "puerta" para kiosqueros y canillitas, a fin de "que tengan mejor ganancia, porque hoy la tajada grande se la llevan los intermediarios".

En ese sentido, explicó: "El sacrificio lo hacen quienes sacan los diarios, los medios de comunicación. También lo hacen los que llevan el diario a las casas, que trabajan de madrugada, que enfrentan el frío y el calor. Y en el medio de ellos, están los que trasladan las publicaciones desde las sedes de los diarios hasta los kiosqueros. Y por eso, se llevan el 40% del valor del diario. Son un monopolio privado".

Millor también advirtió que "nada prohíbe" a cualquier diario o periódico firmar un contrato con el Correo de iguales o similares características a las que acordó el ente estatal con la Asociación de Diarios, en contraposición a los argumentos del gobierno.

"Es una cuestión lógica que cuando hay un acuerdo entre dos partes, las dos partes deben estar de acuerdo en incluir a otra. Pero nada prohíbe a la publicación que no ha suscrito ese acuerdo a suscribir otro distinto o idéntico", confió.

DEMOCRATIZACION. Mientras, la senadora del Encuentro Progresista-Frente Amplio Marina Arismendi, aclaró que analizará con detenimiento las observaciones del gobierno.

De todas formas, recordó que mantiene una "postura personal" sobre el tema. "Creo que el argumento que manejó el gobierno hasta ahora, de que la distribución de diarios no es tarea del Correo, es insostenible. Y creo que será bueno debatir en el Parlamento estos temas, porque esto afecta a la democratización de la información. Si el Correo puede distribuir el diario y acercárselo a la gente, y si eso incide en el precio de tapa, entonces creo que es oportuno que sea el Correo el que cumpla esa tarea, y que eso contribuya a democratizar la información", enfatizó.

Al mismo tiempo, el diputado del Partido Independiente Pablo Mieres, opinó que "si el gobierno decidió hace años liberalizar el mercado postal y de los envíos, ahora es irracional intervenir para coartar la libertad de contrato, en un momento en que el Correo está peleando el mercado".

"Los diarios y revistas tienen derecho a elegir con quien hacen la distribución, y creemos que la intervención política no corresponde", concluyó el legislador.

Una bandeja y tres baldes

El pasado lunes, a las 22 horas, funcionarios del Correo encontraron en la escalera principal del edificio de Misiones y Buenos Aires una bandeja con arena, frutas, pop y un vaso de vino. "Es un trabajo de macumba", advirtieron al vicepresidente del organismo, Gustavo Osta, que todavía se encontraba en su despacho a la espera de la anunciada observación presidencial al contrato entre el Correo y la Asociación de Diarios y Periódicos del Uruguay.

Los funcionarios y secretarias observaron la bandeja durante algunos minutos, pero nadie se animó a tocarla. "No habría ni que mirarla", dijo uno de ellos.

Osta llamó a "una especialista", perteneciente a su mismo sector político, el Foro Batllista, y le relató el episodio. "Es un trabajo de maldad", dijo la mujer, que recomendó llenar tres baldes con agua y azúcar, y arrastrar con el agua el trabajo hasta la calle, para que la maldad que alguien quiso hacer le vuelva a quien lo envió".

Las recomendaciones de la especialista fueron seguidas al pie de la letra por Osta, quien ordenó seguir sus instrucciones. Sobre las 22.30 horas, varios funcionarios del Correo munidos de baldes arrastraron la bandeja y su contenido hasta la calle.

El Correo se apresta a lanzar el sello de Iemanjá, diosa del mar, coincidiendo con la celebración de su día, el 2 de febrero.

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