BAGDAD | AP y AFP
Irak restó ayer importancia a sus diferencias con las Naciones Unidas en torno a las inspecciones de armamento y afirmó que los aviones de reconocimiento U-2 y las entrevistas privadas de sus científicos son los únicos temas a solucionar.
Mientras tanto, la ONU indicó que otros dos científicos iraquíes se negaron a ser entrevistados por los inspectores de armamento, con lo que suman ya 16.
Uno de los asesores presidenciales, el teniente general Amer Rashid rechazó la sugerencia de que Irak no coopera con los inspectores.
"Cooperamos en toda nuestra capacidad y si algún tema adicional requiere mayor cooperación, la brindaremos", indicó el militar.
Además, repitió la posición iraquí de que el país no posee armas de destrucción masiva, que Bagdad no puede poseer desde la Guerra del Golfo Pérsico de 1991.
El general lamentó que el informe de los inspectores Hans Blix y Mohamed ElBaradei no mencionó que las pesquisas no respaldan las alegaciones de los servicios de espionaje británico y norteamericano.
"No hubo una presentación proporcional de los hechos", dijo Rashid a los periodistas. "Vemos, por ejemplo, que están amplificados y aumentados los llamados problemas". Ello, según apuntó, ocasiona "un cierto impacto negativo".
Rashid, ex director del complejo bélico-industrial de Irak, dijo que los informes de inteligencia norteamericano y británico del año pasado señalaron los lugares en los que según ellos podrían ser desarrolladas armas químicas, atómicas o bacteriológicas.
FALSEDAD. Rashid dijo que Irak había esperado que el informe de Blix y ElBaradei hubiese destacado que "el informe de la Casa Blanca o el informe británico han demostrado ser totalmente falsos". Agregó que Bagdad "esperaba que el informe fuera mejor".
Rashid dijo que Irak no descartó el uso de los aviones de reconocimiento norteamericanos pero pidió garantías de seguridad.
En el tema de las entrevistas, Rashid dijo que los funcionarios de Bagdad sugirieron — conforme al acuerdo alcanzado el 20 de enero con Blix y ElBaradei — que los científicos iraquíes acudan a entrevistas no supervisadas. Sin embargo, "todos ellos exigieron que estuviera presente un representante (del gobierno) o un amigo o un colega como testigos", agregó.
En tanto, el presidente iraquí Saddam Hussein multiplica las reuniones con sus generales para prepararse para una guerra.
Desde comienzos del mes, el jefe del Estado, que es también comandante supremo de las fuerzas armadas, se reúne casi todos los días con los principales responsables militares del régimen, entre los cuales su hijo menor Ussai, que dirige las unidades especiales de la Guardia republicana.
El lunes, cuando todos estaban pendientes del Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York, donde el jefe de los inspectores en desarme de la ONU, Hans Blix, entregaba un informe crucial sobre el desarme iraquí, Saddam Hussein analizaba con los comandantes del ejército los medios de "vencer al enemigo".
Saddam estuvo de acuerdo en que "el enemigo se apoya en la interferencia electrónica, los disparos a distancia y los intensos bombardeos aéreos y con misiles".
"Si ustedes reducen su eficacia en esos terrenos, el enemigo será más pequeño que un grano cuando se presente frente a vosotros en el terreno", dijo.
Saddam: "Hay que cuidarse de traidores
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BAGDAD. El presidente iraquí Saddam lanzó un llamado a las fuerzas armadas para que permanezcan vigilantes, cuidándose de "los traidores" en sus filas que podrían ayudar a los estadounidenses en caso de una guerra contra Irak, informó ayer la prensa.
"La traición es un acto de cobardía y no causa miedo a nadie, salvo si se produce en un momento de descuido", declaró Saddam Hussein durante una reunión el lunes con responsables militares.
La televisión iraquí muestra largos extractos de esas reuniones y la prensa oficial entrega en las primeras páginas un informe detallado de las mismas.
"No deben preocuparse, pero permanezcan vigilantes. La cobardía representa un estado de extrema debilidad en un individuo. Un traidor sólo pasará a la historia como tal", añadió.
Durante esta reunión, Saddam Hussein destacó "los esfuerzos realizados por los participantes y su dedicación para llevar a cabo los preparativos necesarios para derrotar los planes del enemigo estadounidense, vencer a sus tropas y a sus mercenarios y asegurar la victoria de Irak".
AFP