BUENOS AIRES | AFP
El presidente argentino Eduardo Duhalde ratificó ayer
la necesidad de "abrir las puertas a nuevas
generaciones", en un nuevo capítulo de su eterna
disputa con el ex mandatario Carlos Menem, quien
volvió a reclamar a la justicia la realización de las
suspendidas primarias partidarias.
En declaraciones a radio Mitre, Duhalde expresó su
deseo de que luego de las presidenciales del 27 de
abril, "los que conduzcan, los que estén en el gran
escenario nacional, sean personas que vengan con
bríos renovados, a la edad en la que el ser humano
tiene más polenta (fuerza)".
En ese sentido, consideró "un error" que Menem, de 72
años, y a quien calificó de "una persona mayor", insista
en volver al poder que ocupó por una década entre
1989 y 1999, y sostuvo que "no se puede construir el
futuro volviendo al pasado".
"Hay que tratar de renovar la política, que haya caras
nuevas", insistió Duhalde quien respalda la
candidatura del gobernador de la provincia patagónica
de Santa Cruz, Néstor Kirchner, de 52 años.
En tanto, el menemismo pidió ayer a la justicia que
intervenga la junta electoral del PJ, para garantizar la
realización de las internas, que estaban previstas para
el 23 de febrero y que fueron suspendidas por el
Congreso del Partido Justicialista (PJ, peronismo).
El Congreso, dominado por el duhaldismo, anuló el
viernes pasado la convocatoria a primarias y resolvió
en su lugar habilitar tres fórmulas partidarias
—encabezadas por Menem, Kirchner y el efímero ex
mandatario Adolfo Rodríguez Saá— para competir
directamente en el comicio general de abril, sin pasar
por internas.
DESOBEDIENCIA. Al recurrir a la justicia, el apoderado
de la fórmula de Menem, Luis Giacosa, acusó al
congreso del PJ de "contumacia", por haber
desobedecido una resolución judicial que le prohibía
designar una fórmula presidencial o modificar el
estatuto partidario que prevé la realización de internas.
Consideró entonces "nulas de nulidad absoluta" las
resoluciones tomadas en esa reunión partidaria, pese
a que la prohibición judicial había sido apelada por el
duhaldismo, que hizo pesar su mayoría, a la espera
del fallo de segunda instancia de la Cámara Electoral.
Duhalde advirtió ayer al menemismo que "los partidos
resuelven sus diferencias por mayoría" y que "nadie
minoritario puede imponer a la mayoría su decisión".
En tanto, el jefe de gabinete, Alfredo Atanasof, ratificó
ayer que el gobierno argentino "garantiza" las
elecciones del 27 de abril, al sostener que "el proceso
de selección de los candidatos de los partidos de
ninguna manera puede condicionar la realización de
los comicios generales".
"Lavagna debería seguir en el próximo gobierno"
BUENOS AIRES. El presidente Eduardo Duhalde
admitió ayer que le gustaría que el ministro de
economía Roberto Lavagna siguiera ocupando ese
cargo en el gobierno que sucederá al suyo, a partir del
25 de mayo, en caso de resultar elegido el
precandidato peronista Néstor Kirchner.
En declaraciones a Radio Mitre Duhalde dijo que
Lavagna "es un gran ministro. Estamos frente a un
hombre muy capaz, con mucha personalidad, y que
defiende como el que más los intereses argentinos".
Cuando se le preguntó si le agradaría que Kirchner,
cuya candidatura apoya Duhalde para los comicios
presidenciales del 27 de abril, mantuviera en la cartera
de economía a Lavagna, respondió: "Me gustaría".
Duhalde negó también que el FMI, que recientemente
firmó un acuerdo transitorio con la Argentina, tras larga
negociación, le hubiera "doblado el brazo a Lavagna".
"Una cosa es el acuerdo que se firmó y otra el que se
quería hacer firmar en marzo de 2002. El FMI firmó este
acuerdo un poco por imposición del G-7, donde tuvo
mejor recepción nuestro modelo de alianza con el
sector productivo".
AP