Hay pistas firmes en torno al crimen de Santa Teresa

| La joven universitaria fue sepultada aún con vida e inconsciente por el homicida que la atacó sexualmente

ROCHA | EDUARDO GONZALEZ

Toda la investigación se centra en torno al hombre de cutis blanco, delgado y de mediana estatura que fue visto en compañía de Loreley De León Tabeira (24), la joven asesinada y enterrada aún con vida en una playa cercana al fuerte de Santa Teresa. La Policía practicó ayer dos detenciones, aunque la pareja indagada no guardaría vínculo con el cruento homicidio. Al cierre de esta edición la Policía buscaba a un sospechoso en el propio camping de Santa Teresa, información que las autoridades manejaban aún en estricta reserva.

Mientras tanto, la solitaria zona boscosa donde fue sepultada la joven comenzó a ser rastreada por peritos de Policía Técnica que viajaron ayer desde la capital para colaborar con los investigadores rochenses. Tres oficiales de la División Homicidios de la Jefatura de Montevideo también se sumaron a la investigación desde las primeras horas de ayer, junto a los efectivos de la Dirección de Investigaciones de Rocha.

"Este hecho no tiene antecedentes en los últimos 25 años", sentenció el jefe de Policía de Rocha, el inspector principal Alberto Martínez Toledo. En su contacto con El País el jerarca policial relató suscintamente las circunstancias que rodearon la desaparición de la joven, aspecto que los investigadores habían reconstruido con certeza.

DESAPARECIDA. Loreley De León era una estudiante de Odontología, hija de un coronel del Ejército, que veraneaba en el Parque de Santa Teresa con sus tíos. El domingo a las 10 de la mañana invitó a su tía a caminar por la playa, pero su tía declinó la invitación y Loreley salió sola con el propósito de recolectar caracoles.

Unos cuarenta y cinco minutos después una joven conocida de Loreley la vio caminando por la playa, a unos tres kilómetros de Cerro Verde, en compañía de un hombre joven, de cutis blanco, delgado, 1,75 de estatura, que vestía un short y una remera de color beige. Loreley la saludó con la mano y la joven notó que tanto ella como su acompañante cargaba algunos caracoles recogidos de la orilla del mar. Hasta aquí es lo que se sabe, por el momento, de los últimos movimientos de la víctima.

El hallazgo se produjo en la mañana del lunes, cuando efectivos del Servicio de Parques del Ejército que la buscaba luego de haber sido alertados por los familiares de la joven la encontraron semienterrada en un médano a unos 300 metros de la playa. Una de sus manos sobresalía de la arena y a escasa distancia se encontró su bolso y su sombrero, aspecto que constituye otro interrogante en este caso.

La joven presentaba un fuerte golpe en la cabeza, hematomas en la cara y mordeduras en todo el cuerpo. El forense halló claros signos de violencia sexual, así como señales de lucha con el homicida.

Dado que se halló arena en las vías aéreas de la joven, el forense estima que cuando fue sepultada aún estaba con vida.

DETENCIONES. Las investigaciones que se vienen realizando en torno al caso habían conducido ayer a firmes pistas que permitirían conocer la identidad del homicida.

Una pareja que había estado en contacto con Loreley en los días previos a su muerte fue interrogada ayer por los investigadores, aunque posteriormente recobró su libertad puesto que no guardaba relación con el crimen.

No obstante ello, fuentes policiales consultadas por El País indicaron que ya se trabajaba sobre pistas muy firmes para la resolución del caso. Una hipótesis manejada es que la víctima conocía, tal vez superficialmente, al homicida y por ello le permitió acompañarla en su paseo por la playa. De confirmarse esa hipótesis la búsqueda del asesino se concentraría en un número más reducido de personas.

Al cierre de esta edición la Policía continuaba trabajando intensamente en el caso. Según informaciones obtenidas por El País, los investigadores se disponían a realizar una búsqueda de un posible sospechoso en el propio camping de Santa Teresa que en este momento alberga a unas 1.600 personas.

Cronologia

Domingo, 10 de la mañana. Loreley De León salió de la cabaña en el Parque Santa Teresa donde veraneaba junto a sus tíos para dirigirse a la playa La Moza. Su intención era llegar hasta Cerro Verde, ubicado a unos cinco kilómetros de allí.

A las 10.45 una jovencita que conocía a Loreley la vio en compañía de un hombre joven y la saludó. No advirtió que ocurriera nada extraño.

A las 19.15 los tíos de Loreley comunicaron alarmados a los efectivos del Servicio de Parques del Ejército que custodian Santa Teresa que su sobrina no había regresado desde la mañana. En ese momento comenzó la búsqueda.

Lunes, 9 de la mañana, los efectivos del Servicio de Parques encuentran el cuerpo semienterrado en un médano ubicado a unos tres kilómetros de Cerro Verde. Junto al cadáver hallaron el bolso con sus pertenencias y el sombrero que llevaba la joven.

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