Las instituciones internacionales deben someterse a un proceso de reforma que incluya aspectos como la constitución en el seno de Naciones Unidas de un organismo similar al Consejo de Seguridad que regule el proceso de globalización económica y lo ponga al servicio de la humanidad.
Esta fue una de las conclusiones del seminario sobre la reforma de las instituciones internacionales celebrado en el seno del Foro Social Mundial de Porto Alegre en el que participaron, entre otros, el Premio Nobel argentino Adolfo Pérez Esquivel y el presidente de la Fundación para una cultura de la paz, el español Federico Mayor Zaragoza.
A juicio de los intervinientes en el debate, el objetivo de estas reformas debería ser la puesta de los organismos internacionales al servicios de los principales problemas del mundo como el hambre, la pobreza, la guerra o el deterioro del medio ambiente.
Ante esta situación, los Estados se han quedado pequeños para hacer frente al proceso de globalización y las instituciones multilaterales se encuentran constreñidas por sus propios ritmos internos, a la vez que se han demostrado incapaces de poner en marcha aquellas medidas que aprueban.
A juicio de los ponentes, frente a estas circunstancias, el proceso de liberalización de la economía mundial ha seguido su curso en los últimos años y ha agilizado la expansión de la globalización sin que haya contribuido de manera notoria a resolver los principales problemas del mundo.
Este proceso de cambios debería llevarse a cabo además con la sociedad civil, cada día más identificada con la idea de ciudadanía mundial, lo que se refleja en iniciativas como el Foro Social Mundial, y que debería contar con una participación directa y clara en estos organismos.
El seminario celebrado hoy en Porto Alegre forma parte de la campaña a favor de promover el debate sobre la reforma de las instituciones internacionales acordada en la segunda reunión plenaria del Foro Mundial de Redes de la Sociedad Civil.
EFE