El presidente de Brasil, Luis Ignacio Lula da Silva, propuso hoy en Davos crear un fondo de "lucha contra el hambre y la pobreza" y reclamó "cambios en el orden económico mundial", en un aplaudido discurso ante el Foro Económico Mundial (FEM).
En su intervención en el foro, al que criticó seriamente en el pasado, Lula cumplió los compromisos asumidos el pasado viernes ante 80.000 personas en el Foro Social Mundial (FSM) de Porto Alegre.
"Precisamos urgentemente unirnos en torno a un pacto mundial por la paz y contra el hambre y que quede seguro que Brasil hará su parte", dijo el mandatario, que despertó los aplausos del público de la fría ciudad suiza.
Lula aprovechó la oportunidad para proponer la creación de un "Fondo internacional de lucha contra la miseria y el hambre en los países del Tercer Mundo", que debería estar formado "por los países del G7 (los siete países más industrializados del mundo) y financiado por los grandes inversionistas mundiales".
El jefe de Estado brasileño, que asumió el pasado 1 de enero, recordó que 45 millones de brasileños viven en la pobreza y aseguró que la lucha contra el hambre es "la prioridad de su Gobierno".
"La pobreza, el hambre y la miseria son a menudo un caldo de cultivo en el que se desempeñan el fanatismo y la intolerancia", afirmó Lula.
En varios momentos de su discurso, Lula fue ovacionado por los cientos de asistentes al foro, entre ellos empresarios y políticos de todo el mundo.
Lula da Silva, que habló luego de un discurso duro del secretario de Estado norteamericano Colin Powell, exhortó a que "los conflictos sean solucionados por vías pacíficas y sólo bajo el égido de la ONU", en alusión a la crisis con Irak.
Ante líderes empresariales y economistas que en los últimos años defendieron una política económica liberal, el mandatario invitó a los presentes "en la Montaña Mágica" de Davos a mirar "el mundo con otros ojos", en alusión al libro del alemán Thomas Mann, del mismo título, ambientado en la distinguida estación de esquí suiza.
Aquí en Davos, se convino decir que hoy sólo existe un único Dios: el mercado. Pero la libertad del mercado significa ante "todo libertad y seguridad para los ciudadanos", expresó.
También consideró "absolutamente necesario la reconstrucción del orden económico mundial para atender a los miles de millones de personas ansiosas que viven al margen de los extraordinarios progresos científicos y tecnológicos que el ser humano fue capaz de construir".
"De nada nos valdrá el esfuerzo exportador que queremos impulsar si los países ricos siguen defendiendo el libre comercio y practicando el proteccionismo", criticó Lula.
"No aceptamos la idea de que el mercado libre sólo es bueno" para los países desarrollados. "Queremos un libre comercio caracterizado por la reciprocidad (y) no ser tratados como ciudadanos de segunda categoría", reclamó el mandatario brasileño.
"Sin cambios en el orden económico mundial, todo lo que estamos haciendo para que se recupere la economía brasileña, no alcanzará sus objetivos", advirtió.
Lula, convertido en la estrella de este foro de Davos en apenas 24 horas de permanencia, tiene previsto seguir su viaje hacia a Alemania y el próximo martes estará en París.
ANSA