Davos | Reuters. Los artífices de las principales políticas económicas de los países más ricos del mundo rechazaron hoy las críticas que aseguran que se están quedando rezagados en los esfuerzos por restaurar su crecimiento económico.
Ministros de Estados Unidos, Japón, Alemania y Francia dijeron durante el Foro Económico Mundial, que se celebra en Davos, Suiza, que había políticas en marcha para estimular el crecimiento a largo plazo de sus economías. No obstante, algunos admitieron que las perspectivas a corto plazo no son optimistas. "No hay un modo mágico, pero estamos moviéndonos en la dirección correcta", dijo el ministro de Servicios Económicos y Financieros de Japón, Heizo Takenaka.
"En los próximos dos años, estaremos en el período de adaptación, pero después de eso seremos capaces de restaurar nuestro posible camino de crecimiento en un dos por ciento o algo así", expresó Takenaka durante el Foro.
La reunión ha puesto de relieve las notables divisiones entre los artífices de las políticas económicas mundiales y algunos economistas del sector privado que han pedido medidas más agresivas para reactivar la economía mundial, rezagada por el lento crecimiento en Estados Unidos, Japón y Europa.
Las perspectivas también han sido opacadas por los temores de los inversores ante una posible guerra contra Irak y el amplio escepticismo en el campo de las reformas económicas estructurales en las naciones más importantes económicamente.
"Veo una carencia general de propuestas para hacer algo a corto plazo", dijo Paul Krugman, profesor de Economía en la Universidad de Princeton, quien durante años ha sido una de las voces más críticas de las políticas económicas de Japón.
Diferencias sobre Irak se suman a preocupaciones
Divisiones obvias entre Estados Unidos y algunas naciones europeas sobre un posible conflicto bélico con Irak también se suman a las inquietudes del Foro.
"Es obvio que aquí en Davos hay divisiones muy significativas entre Europa y Estados Unidos", dijo Peter Sutherland, presidente de Goldman Sachs International. "Desde el punto de vista económico, es muy importante no dejar que esto contamine las relaciones económicas", añadió.
El secretario de Comercio de Estados Unidos, Donald Evans, sólo se encogió de hombros ante los pronósticos de un decaimiento en la economía estadounidense y señaló que el crecimiento de Estados Unidos estaba sustentado por las ganancias de la fuerte productividad que ahora parecía estar reforzando la economía. El paquete de recortes de impuestos, propuesto recientemente por el presidente estadounidense George W. Bush, añadiría una estimulación a corto plazo.
"Tenemos lo fundamental en su lugar para hacer que Estados Unidos continúe creciendo", dijo Evans.
Los pronósticos para la tasa de crecimiento de Estados Unidos para el 2003 son de hasta el 3,5 por ciento.
Además de las extensas preocupaciones sobre la economía de Japón, que señalan que ha estado estancado durante muchos años, los economistas han aumentado sus críticas contra los artífices de las políticas europeas, particularmente en Alemania, Francia e Italia, por su pereza al aplicar reformas estructurales.
El secretario alemán de estado para las Finanzas, Caio Koch-Weser, rechazó estas críticas diciendo que la reforma bancaria estaba ocurriendo ahora en Japón y que en Estados Unidos se estaban produciendo reformas corporativas, así como reformas estructurales en Europa.
Pero admitió que había que acelerar algunos esfuerzos para lograr estas reformas y que las perspectivas de crecimiento en la economía de la denominada "Eurozona", para este año, no eran buenas.
El secretario alemán esperaba que el crecimiento fuera de poco más de un 1,5 por ciento este año, mientras que la tasa de crecimiento de Alemania probablemente no subiría por encima del uno por ciento.
"Está claro que necesitamos muchas reformas para seguir (...), están en camino de desarrollo y comenzarán a rendir resultados positivos", dijo el ministro francés de Finanzas, Francis Mer.
Protestas multitudinarias
Cientos de manifestantes contra la globalización desafiaron hoy a un firme cordón de seguridad, alrededor de un centro de recreación en las montañas suizas, para confrontar a los líderes mundiales y denunciar la posible invasión estadounidense en Irak.
Manifestantes con rostros pintados y disfraces de carnaval esgrimieron pancartas en la estación de ferrocarril de Davos con consignas de "No hagan negocios sobre los muertos" y "Dejen a Irak en paz. Detengan a los guerreros de Bush".
La administración suiza ha desplegado un sistema de seguridad sin precedentes, incluida una patrulla aérea lista para entra en acción, con el fin de proteger a los delegados de los diferentes países y evitar que una manifestación autorizada termine en violencia.
Muchos helicópteros sobrevolaban en círculos el centro de conferencias de Davos, que está rodeado por barricadas de la policía antidisturbios.
En años anteriores el Foro ha atraído a manifestantes de grupos opositores a la globalización que ven esta reunión como algo elitista, en la que hay más preocupación por hacer dinero que por solucionar los problemas del mundo.
"Estos son simplemente bastardos ricos que vienen a Davos para pasar cuatro días, hablar de los problemas del mundo durante medio día y discutir las maneras de hacerse aún más ricos durante el resto del tiempo", dijo uno de los manifestantes, que no quiso ser identificado.