El senador blanco Francisco Gallinal reveló que dos
meses atrás, durante una reunión de negociación de
la ley de bancos, advirtió al ministro de Economía,
Alejandro Atchugarry, que si el gobierno procedía a
adjudicar dos salas de slots (máquina tragamonedas)
por fuera de la licitación autorizada para el Hipódromo
de Maroñas, tornaría "inviable" la inversión "más
importante que se ha logrado en esta administración".
La empresa Hípica Rioplatense, que ganó la licitación
para la restauración del tradicional escenario
montevideano, anunció que había paralizado la
contratación de personal para las obras, dado que
recibió la información de que el gobierno se apresta a
conceder las salas con 600 slots a otro operador
privado, que competirían con las cinco que Hípica
Rioplatense instalará en virtud del contrato firmado con
el Estado uruguayo. Para la empresa concesionaria
esto supone un hecho "grave" y "peligroso".
"Si estábamos contratando personas a un ritmo
acelerado puesto que pretendemos abrir en marzo,
entonces tendremos que enlentecerlo, paralizar la
contratación hasta que se nos confirme y se nos dé
algún tipo de garantías de que esta información no es
correcta", advirtió el vicepresidente de Hípica
Rioplatense, Juan José García Docio, consultado por
El País.
"Hace dos meses, en una reunión en la que
participaba el ministro de Economía, varios senadores
colorados y los senadores (Luis Alberto) Heber y
(Jorge) Larrañaga, advertimos al gobierno que si
adjudicaba las salas por fuera de la licitación
autorizada respecto al hipódromo, tornaría inviable la
inversión más importante que se ha logrado en esta
administración", subrayó Gallinal, en diálogo con El
País.
El legislador nacionalista indicó que, en esa
oportunidad, comentó que el gobierno "conspiraría"
contra "sus propios intereses" si llevaba adelante una
nueva adjudicación. "Es evidente que no hay mercado
suficiente para todos. Y dijimos que no se respetaría el
compromiso asumido ni certezas para inversiones de
futuro", consignó.
"Creemos que se puede arruinar una fuente de mano
de obra y una industria importante. Todos los días
llegan mensajes de gente que quiere invertir en el
Uruguay en temas de turf. Y se puede tirar todo por la
borda", expresó.
CONDICIONES. En sus declaraciones a El País,
García Docio explicó que la concesión de Maroñas
dejó de ser un negocio, debido a la devaluación del
peso uruguayo y a la crisis económica y financiera. En
ese sentido, afirmó que en momentos de restricciones
de gastos familiares, la instalación de nuevas slots
perjudicaría los ingresos de sus propias salas, y de
forma indirecta complicaría la contribución al
mantenimiento del hipódromo.
"En la vida no se pueden alterar las condiciones a los
dos días desde el momento en que uno firma. Si fuese
así, sería un tema peligroso, porque afectaría no sólo a
una inversión en concreto, sino que implicaría un hacer
que no es del todo ortodoxo", puntualizó García Docio.
La devaluación y la crisis cambió la proyección de
resultados para Hípica Rioplatense. Los cálculos de
utilidades se "dilatan", y el negocio se torna más
inseguro, explicó el empresario. Por el contrato, Hípica
Rioplatense instalará cinco salas de slots, y se las
arrendará a la DGC, organismo que las administrará.
De las utilidades que generen las salas, el 40% será
destinado a la empresa concesionaria; de esa parte, el
12,5% deberá ser derivado al pago de premios de la
actividad en el hipódromo. El restante 60% de las
utilidades de las salas quedará en manos del Estado.
La adjudicación de dos nuevas salas produciría "el
efecto de la inseguridad sobre cualquier inversión a
realizar, porque altera la ecuación económica de todo
el proyecto", opinó.