La crucial negociación entre Uruguay y la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), que revisa la evolución económica del país, continuaba hoy y podía demorar más días en busca de un acuerdo sobre el programa de asistencia de la institución financiera en 2003.
La misión, encabezada por el francés Gilbert Terriere quién se encuentra en Montevideo desde el 15 de enero, mantuvo sesiones de trabajo esta jornada con el ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, y con el presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), Julio de Brun, que continuaban al final del día.
Las opciones serían seguir la negociación hasta la próxima madrugada, continuar el sábado, y eventualmente prolongarla los primeros días de la semana próxima, sin seguridad de llegar a un acuerdo ni emitir un comunicado conjunto, confesó a la prensa una fuente del BCU que pidió el anonimato.
Tampoco se descartó que el grupo técnico del FMI pudiera regresar a Nueva York, y que las negociaciones pudieran continuar más adelante, inclusive a otros niveles del organismo multilateral de crédito.
El tema central en discusión es si el FMI está dispuesto a desembolsar las partidas acordadas con el gobierno uruguayo, por un total de 3.000 millones de dólares hasta fines de 2004, pero condicionadas al cumplimiento de metas fiscales y estructurales.
El Fondo ya retrasó la entrega de 390 millones de dólares en el último trimestre de 2002, por la desconfianza de la capacidad de Uruguay en cumplir con cambios estructurales (reforma tributaria, liberación de los mercados de combustibles y de telecomunicaciones) y metas macroeconómicas prometidas en la carta de intención firmada por el gobierno de Montevideo en agosto último.
Analistas, políticos y operadores han expresado su preocupación en el sentido de que si el Fondo no libera esos recuros, Uruguay no podría cumplir con los vencimientos de su deuda externa pública, por 2.025 millones de dólares durante 2003, 595 millones en el primer trimestre del año.
El presidente Jorge Batlle, que días atrás se reunió con el embajador de Estados Unidos, Martín Silverstein, a quien solicitó que Washington presione al FMI para que continúe con sus asitencia a Uruguay, aseguró hoyque su gobierno cumplió con todas las metas comprometidas. "Ellos (los técnicos del FMI) han hecho una investigación absoluta, una revisación absoluta de todos los números, de todas las cosas", expresó el primer mandatario en una improvisada rueda de prensa.
"Por cierto, es que los hechos les han probado que el Uruguay ha cumplido con todas las metas, no solamente las metas estructurales, sino también las metas financieras", aseguró el presidente.
En ese contexto, el gobierno asumiría con recursos propios todos los compromisos de deuda del Estado, no sólo con los restantes organismos mutilaterales de crédito, sino también con los tenedores de Letras y Bonos.
"Nuestra principal atención está en que el propio staff del FMI se vaya creando la convicción de que las condiciones de la economía uruguaya se van recuperando y que es viable mantener el apoyo al programa diseñado el año pasado", explicó el jueves De Brun en un programa de televisión.
Las metas para 2003 suponen un déficit fiscal del 1,5% del PIB, una evolución negativa del PIB de entre 2% y 3%, una inflación del 27% y una devaluación del mismo orden.
AFP