Autoridades de la enseñanza buscan nuevas alternativas para bajar la repetición escolar

| El mayor porcentaje de repetición se concentra en primer año, 21%, en tanto que en sexto año sólo llega al 3%

El elevado porcentaje de niños que repiten primer año de escuela ha llevado a que las autoridades de la enseñanza analicen distintas alternativas para revertir este problema, desde la reformulación de los programas de estudio hasta la supresión de la evaluación anual y por ende la desaparición de la repetición.

Mientras el consejero del Codicen, Daniel Corbo, propone la reforma de los programas de Primaria que datan de la década del 50, Carmen Tornaría, también integrante de ese consejo asegura que la solución es cambiar de un programa de evaluación anual a uno por ciclos en el cual los estudiantes no repiten, sino que dan una prueba al finalizar los primeros tres años de estudio.

CAMBIO DE PROGRAMA. "Nos preocupa en Primaria el tema del fracaso escolar, que en el primer año es un 21% promedio, lo cual significa que en muchos contextos desfavorables ese promedio llega a 40% o más. Es un fracaso que el país no puede permitir, ese fracaso puede generar deserción, extraedad, rezago, dificultades para las adquisiciones naturales", afirmó Corbo.

Advirtió que desde su perspectiva a la enseñanza primaria "le está haciendo falta un cambio de programas". "Tenemos actualmente en educación común un programa de la década del 50, ha transcurrido medio siglo, la concepción del programa es una concepción que en su época fue buena pero que hoy esta superada", señaló.

Destacó además que actualmente existe un desajuste entre los programas de Educación Inicial y los de la educación común, ya que los primeros fueron elaborados recientemente sobre una concepción pedagógica basada en la adquisición de competencias, mientras que los programas de la década del 50 se centran en la incorporación de contenidos.

"Debiéramos empezar a pensar la reformulación de ese programa de fue de alguna manera agiornado en 1986 a la vuelta de la democracia, pero por otra parte tiene un problema de estructura, de concepción, de mirada, de organización y digo yo que hay que cambiarlo y con motivo del cambio del programa volver a trabajar sobre la actualización de los docentes", puntualizó.

Aseguró que las carencias en la preparación de los estudiantes de primaria no sólo quedan al descubierto con el alto índice de repetición de primer año, sino también con los estudiantes que egresan del ciclo escolar y llegan al liceo con deficiencias. "Hay ciertas cosas que me parece que están faltando en la educación primaria y que uno lo constata cuando comprueba que chiquilines de 5º o 6º año que ya han pasado al liceo tienen dificultades para leer, para escribir, tienen dificultades para calcular, de manera que hay ciertos procesos centrales del nivel primario que no han sido adquiridos".

El consejero realizará la propuesta al Codicen para que se empiece a pensar en una revisión de los programas, anunció. "Lo importante es que de haber una revisión esta tiene que ser colectiva, tiene que involucrar a todos los maestros de la enseñanza primaria, a los directores e inspectores y es un proceso que va a llevar su tiempo, pero bueno ya hemos estado medio siglo", subrayó.

Entre los cambios que prevé debieran incluir los nuevos programas de Primaria está la extensión en la cantidad de horas de clase, y un fortalecimiento psicopedagógico para evitar que los niños arrastren los problemas de aprendizaje. Aseguró además que el nuevo esquema debe evitar que ocurra lo mismo que con los programas actuales, "que no se cristalice y queden momificados frente a los cambios que ocurren en la realidad". "Los nuevos programas deberían tener esa capacidad de permanencia y de ajuste, de renovación. Porque después cuando tenemos que procesar una reforma nos lleva años porque nos hemos quedado muy atrás, nos ponemos al día cada 30 o 40 años. En cambio debiéramos ir a una visión de renovación, como algo que acompasa los procesos de transformación que van ocurriendo", sentenció.

SIN REPETIDORES. La consejera Carmen Tornaría aseguró por su parte que a nivel mundial la repetición ha ido desapareciendo en la enseñanza, ya que se sustituye la evaluación anual por una evaluación por ciclo. Sin embargo aseguró que en Uruguay existe una resistencia de parte de los docentes a acompasar esos cambios porque lo sienten como "una pérdida de poder".

"La repetición se ha ido abandonando en todo el mundo, pero nosotros somos muy cabeza dura. Me da la impresión de que cuando se platea el tema los docentes actúan en forma cooperativista, defendiéndose de lo que entienden una amenaza a su poder", afirmó.

El hecho de que no exista una evaluación anual, y que por lo tanto todos los estudiantes pasen al grado siguiente, además de que la evaluación por ciclo que se realizaría al final éste elaborada por un equipo docente externo y no por cada maestro, "le dan la sensación al maestro de que pierde esa cuota de poder de decidir quien pasa y quien no", ilustró.

Respecto a la propuesta de Corbo advirtió que siempre es conveniente realizar una revisión de contenidos, aunque por el momento no está previsto ningún cambio radical a nivel curricular. Puntualizó que en caso de que se llevara a cabo una reforma está debería prever la eliminación de la repetición y realizar una prueba única al finalizar cada ciclo de enseñanza, la primera podría darse luego de los tres primeros años y la segunda al finalizar el sexto. Para la elaboración de dichas pruebas debería tenerse en cuenta el mínimo de capacidades que un estudiante debe haber adquirido para poder continuar sus estudios, explicó.

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