La selección de Uruguay debuta hoy en el Sudamericano Sub 20 enfrentando a Ecuador. Es, por tanto, tratándose de un equipo juvenil, el debut de una esperanza. El comienzo de un camino que, al menos en el inicio del mismo, no tiene en primera instancia otra meta que la de abrirse paso hacia el porvenir. Apuntar al futuro.
Por lógica, el objetivo celeste y el deseo de todos, del país futbolístico, es uno: la victoria. Hoy, ante los ecuatorianos, y más adelante, si es posible, en la recuperación de un título máximo que hace 22 años que Uruguay no logra. Pero los tiempos cambian y, de la misma forma que es de orden comprender que hay una base de causalidad y no un componente de casualidad que está en la base de una progresión histórica que señala estadísticamente que hace tanto tiempo que los celestes no consiguen un título con el que antes se codeaban casi como por costumbre, es necesario entender que sólo el paso a paso, el día a día, el partido a partido, es el que puede ir, pacientemente, construyendo la salida por la cual sea posible transitar —aunque parezca paradójico— hacia la reedición de épocas notoriamente mejores.
Desde ese punto de vista, entonces, el de hoy es un arranque importantísimo, trascendente, aunque el compromiso —por el rival— no sea el de mayor fuste, por más que tampoco Ecuador signifique, ni cerca, el oponente más débil del grupo. Es más, se verá con el correr de los encuentros, si no es igual o superior a Perú, incluso. En este aspecto, hay dos indicadores a tener en cuenta, sin desconocer el favoritismo de los celestes, que tienen de su parte —como si contaran con un jugador N? 12— la condición de locales que suele ser tan gravitante en este tipo de ocasiones: uno es que el fútbol ecuatoriano viene trabajando con las divisionales juveniles en una forma como no lo había hecho nunca, de lo que surgen como pruebas inequívocas, la participación en el Mundial Sub 20 del 2001, la clasificación para el Mundial de Corea y Japón, y unos cuantos resultados aislados, pero significativos, a los que en otros tiempos los ecuatorianos no solían acceder de ningún modo; y el otro es el que tiene que ver con la irregularidad manifiesta que ha expuesto Uruguay a ese mismo nivel, en donde ha sido capaz de salir vicecampeón mundial en Malasia y cuarto en el Mundial de Nigeria, pero al mismo tiempo, también, no sólo no ha logrado volver a ser campeón sudamericano desde el lejano 1981, sino que, además, hasta no ha llegado a clasificar al Mundial, quedando eliminado al cabo de la primera ronda, tal como aconteció en el último campeonato continental, disputado hace dos años en Ecuador, todavía en el marco de lo que en el fútbol juvenil uruguayo se ha denominado —con total justicia— la "era Púa".
Con la presión lógica del estreno, entonces, el partido de hoy para Uruguay es simplemente, y nada más ni nada menos, que eso: un debut, más que contra Ecuador, con la mirada puesta en el futuro. Que es cada día más dificíl de alcanzar. O está al final de un camino que cada vez resulta más espinoso. Si para muestra basta un botón, alcanza con decir que la mayoría de los juveniles ecuatorianos que enfrentarán a los celestes esta tarde, alternan en equipos de Primera División, mientras que en Uruguay hay una minoría en esas condiciones, y por si eso fuera poco, no en balde el visitante tiene ya dos de sus futbolistas titulares jugando en el exterior, mientras que local cuenta con sólo uno.
La fiesta con papá o mamá
Está todo previsto, o pensado, para que cada partido de la selección Sub 20 de Uruguay sea una verdadera fiesta. Y si es familiar, mejor.
Por esa razón, entonces, o con ese propósito, es que para el espectáculo de esta tarde, al igual que lo que sucedió con el inaugural de la pasada jornada, se ha dispuesto que cada menor —hasta 17 años— que concurra al Estadio Centenario en compañía de su padre o su madre, ingresará en forma gratuita, al igual que su progenitor.
Una guía
SERIES - El Sudamericano se disputa en dos series. En el Grupo "A" juegan Brasil, Perú, Ecuador, Bolivia y Uruguay. En el Grupo "B", se miden Argentina, Paraguay, Chile, Colombia y Venezuela.
DEFINICION - Clasifican los tres primeros de cada serie, que luego disputan un hexagonal por puntos, todos contra todos.