Temporada que se inicia con muchas incertidumbres

| En Punta del Este aumentó el turismo de buen poder adquisitivo, pero casi no hay reservas hoteleras para los próximos días y los alquileres concretados son escasos

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La temporada no parece haber arrancado demasiado bien y las esperanzas de que mejore son pocas, según un relevamiento realizado por El País entre diferentes operadores turísticos de toda la costa uruguaya. De cualquier modo, la disparidad parece ser el denominador más claro: mientras que puntos tales como La Pedrera, Punta del Diablo, Aguas Dulces y el Cabo Polonio están repletos y ya tienen reservas que incluso sobrepasan la primera quincena de enero, balnearios más grandes como Punta del Este, Piriápolis y Atlántida mantienen una completa incertidumbre con respecto a lo que pasará en los próximos días, aunque pocas de las personas que viven del turismo confían a esta altura en un cambio sorprendente de las tendencias.

Las cifras confirman los malos designios; entre el 30 de diciembre y el viernes 2 de enero, los peajes de la Interbalnearia registraron una baja en el pasaje de vehículos. Este año pasaron por el peaje de Pando 33.111 autos, mientras que en el mismo período de la temporada anterior fueron 44.495. Las cifras facilitadas por Consorcio del Este suponen una baja del 34%.

De los autos que transitaron por los peajes más concurridos de Uruguay, el 90% correspondió a uruguayos, según informó el gerente de operaciones de Consorcio, Ariel Pioli. "Esto no asombra porque históricamente siempre ha sido así. Por los peajes pasa siempre una gran mayoría de turismo interno", dijo. Por otra parte, señaló, este año debe considerarse que las fiestas cayeron a mitad de semana, mientras que el año pasado fueron un lunes y martes, lo que constituyó un fin de semana largo.

Por su parte, también el número de personas que ingresó al país por todos los puntos disminuyó significativamente con respecto al año anterior. Según cifras de la Dirección Nacional de Migraciones, entre el 24 de diciembre y el 2 de enero entraron al país 89.642 personas, frente a las 102.816 que ingresaron entre las mismas fechas del año pasado. Esto supone una baja del 13%.

Los datos muestran, sin embargo, algunas tendencias interesantes. Este año bajó la cantidad de argentinos que ingresó al país pero fueron más los brasileños, chilenos, paraguayos y los turistas de otras nacionalidades que eligieron a Uruguay como lugar de vacaciones. De cualquier manera los argentinos siguen pesando más que cualquier otra nacionalidad: este año entraron 52.557 y el año pasado fueron 66.717, en el período mencionado.

POSIBLE. El ministro de Industrias y Turismo, Pedro Bordaberry todavía rehuye una evaluación oficial, pero es realista: "es una temporada difícil pero posible. La forma en que comenzó lo prueba. Existe muy buen comportamiento en algunas zonas pero malo en otras. Notoriamente llegó gente de alto poder adquisitivo a nuestras costas y eligió los lugares que apuntan a ese público: Punta del Este, Faro de José Ignacio, La Pedrera, Punta del Diablo".

Para Bordaberry no es sorprendente la presencia de argentinos, europeos, chilenos, paulistas y paraguayos de alto poder adquisitivo, porque considera que parte de la estrategia de promoción se centró en la difusión de la tranquilidad y naturaleza que encuentran en esos puntos.

Las interrogantes sobre lo que pasará en la semana que empieza todavía no tienen respuesta. Son pocos los operadores que aún esperan la llegada de turistas en estos días y las reservas que se han hecho hasta el momento no son esperanzadoras. Si bien en Punta del Esta hay muchos argentinos y brasileños de alto poder adquisitivo, la pregunta es qué pasará luego del 10 de enero, cuando este primer contingente retorne a sus hogares y no sea sustituido por otros viajeros de consumo medio.

Con relación a la falta de este sector de público el ministro Bordaberrry solicitó "cordura a la hora de establecer los precios, sobre todo en los supermercados ya que por su incidencia el turista adquiere la canasta de las vacaciones y toma en cuenta la diferencia de los artículos a la hora de elegir el destino".

La conducta de los comerciantes frente al tema precio ha sido, a pesar de los esfuerzos, despareja. "Estamos al comienzo y aún no pueden emitirse juicios, pero si no tenemos cuidado de manejar esto bien, corremos el riesgo de no tener éxito. Los estudios nos indican que el 71% de los turistas eligen el destino por dos motivos: o porque ya estuvieron o debido a la recomendación de quienes llegaron al lugar. De ahí la importancia de cuidar los precios y la calidad de los servicios en el comienzo de la temporada. Los que se van correrán la voz", opinó Bordaberry.

Para el presidente de la Liga de Fomento y Turismo de Punta del Este, Félix Boix, el público "importante" para la zona no se perdió, pero ocurre que mientras por una lado se hace un esfuerzo focalizado hacia la baja de precios, por otro se dan aumentos de combustible que repercuten en el sector del transporte que es el más caro y nos deja fuera de competencia con otros países. En el vecino país el combustibles subirá un 5% en total pero acá fue un 13 y se anuncia que volverá a subir en febrero, con lo cual en plena temporada se dificulta la venida de turistas incluso de uruguayos que estaban llegando".

Por su parte el Intendente de Maldonado, Enrique Antía considera que aún es prematuro hablar de éxito o fracaso. "En contactos personales, inmobiliarios me han dicho que alquilaron más inmuebles aunque a menor precio que el año pasado. También hablé con propietarios de lugares de comidas que están trabajando bien, pero no podemos en función de esos elementos asegurar nada".

Con respecto a los precios el intendente señaló que el argumento manejado por los supermercados atribuyendo el incremento de los mismos a las tasas que pagan por determinados productos que entran al departamento, la misma no supera el dos por ciento y existe desde siempre, cobrándose ahora sobre el total de lo facturado.

EN LA CALLE. En avenidas céntricas de la península camina poco público. Hay algunos lugares para estacionar y mientras unos restaurantes parecen casi llenos otros muestran importantes vacíos. La frase de un cuidador de vehículos sobre lo recaudado en la noche es simbólica: "no se ven los papeles" aseveró el hombre mostrando las monedas obtenidas. Por la avenida Gorlero, un mozo repitió el comentario oído en una mesa: "nadie quiere endeudarse en dólares y acá se habla de dólares todo el tiempo".

Para este fin de semana había mucha consulta pero poca reserva en hotelería. La gente se hospeda en el momento y no reserva con anticipación. según informaron las autoridades del centro hotelero de Punta del Este. "Se vive en los hechos otra fuerte reducción de precios en este sector, para establecimientos de dos y tres estrellas", aseveraron.

El movimiento en relación al fin de año pasado se consideró mejor pero es una temporada difícil. Los hoteles de tres estrellas superan el 50% de ocupación en estos días, en tanto los de cuatro y cinco tienen un 90% de ocupación hasta el 15 de enero próximo. La explicación de este movimiento está dado por la presencia de turistas de fuera de la región como norteamericanos, europeos o mexicanos, que viajan a Buenos Aires y cruzan a Punta del Este por unos días.

Hasta el momento hubo una reducción de pasajeros ingresados por avión en relación al fin de año pasado, pero el movimiento se considera aceptable dada la coyuntura actual. Para este fin de semana se esperaban 1.500 por vía aérea, con vuelos llenos desde Buenos Aires y Brasil.

Además se espera que unos 3.000 chilenos comiencen a llegar, un tercio durante enero y el resto en febrero.

Los precios de los arrendamientos siguieron a la baja en un principio en un 50% y ahora a un 60%; un apartamento en zona portuaria de tres dormitorios que se alquilaba por 5.500 dólares ahora se renta en 2.800.

Los propietarios se enfrentan ahora a turistas que llegan a ofrecer "cualquier cosa" y algunos dueños de propiedades pequeñas aceptan las ofertas (de 200 a 300 dólares) para cubrir los gastos. Se alquiló más en la zona de la playa Mansa hasta la parada 8.

En el área de Piriápolis la falta de turismo argentino de clase media se nota mucho más, así como la baja de uruguayos, que había aumentado en los últimos veranos. Existe poca reserva hotelera aunque se aguarda que este fin de semana repunte por el feriado de mañana.

Los precios son más accesibles en gastronomía y hotelería y se trabajó bien durante fin de año. Como ocurre en Punta del Este el sector inmobiliario es el más golpeado con notorio descenso de precios, y concreciones solo a la oferta que en cada caso presenta el arrendatario.

EXITO ROCHENSE. Un comienzo auspicioso de temporada evalúa una gran mayoría de los empresarios turísticos consultados por El País, en la extensa cadena balnearia atlántica rochense.

La Pedrera comenzó a transformarse en un balneario vip, mientras que lugares como Punta del Diablo o el Cabo Polonio desbordan de público. Por su parte La Coronilla, poseedora de una fuerte estructura hotelera, recibe una interesante corriente de argentinos y uruguayos que asegura la primer quincena de enero.

En La Paloma el inicio de la temporada se muestra algo más lento, aunque se trata del lugar de mayor capacidad de hospedaje. En estas horas se definen negocios inmobiliarios, de complejos de cabañas y en menor medida en materia hotelera. La propuesta campinera llega con sensible retraso en virtud del poco sol y las precipitaciones frecuentes a la que ha estado expuesta la zona más al este del país.

La Pedrera trabaja a full. Pilar Arrospide, propietaria de una inmobiliaria en la zona dijo a El País que la primer quincena está "asegurada. Incluso se han confirmado los negocios de las fincas más atractivas para lo que resta de enero". En ese balneario los valores bajaron un 30% en relación a años anteriores; en el caso de casas más importantes los precios se sitúan en los sesenta dólares por día.

En Aguas Dulces, balneario castillense, la presencia turística parecería tener una corriente significativa de uruguayos. Cosme Emilio Sena, propietario de apartamentos en alquiler, tiene un porcentaje de ocupación del orden del 98% y estas son las expectativas hasta el 11 de enero, por lo menos. Los precios para estos servicios, mucho de ellos prácticamente sobre las playas, oscilan entre 10 y 20 dólares.

Por su parte, Ana González, desde la hostería del pescador en Punta del Diablo, tiene casi todas sus habitaciones llenas. "Los fines de semana el pico se incrementa notoriamente y nuestros precios se ubican en 25 dólares para la doble con desayuno", dijo.

El Cabo Polonio desborda de público, particularmente de juventud y a pesar de estar en un período de recambio, los índices se siguen manteniendo, de acuerdo a lo informado por Sergio Nuñez, operador de la zona.

En Santa Teresa se estima que en los próximos días se llegará a los 1.200 campamentos. Y en el hotel Fortaleza Playa de La Coronilla, las 23 habitaciones han sido tomadas por los turistas, con precios para dos noches con desayuno incluido, para dos personas, de 1.740 pesos.

Los resultados y expectativas en La Paloma no son tan alentadores. Julio Silvera, operador hotelero de ese balneario informó que la ocupación a nivel hotelero ronda un 30%. Por su parte Hilton De León, operador inmobiliario palomense, opina que recién ha comenzado a ingresar público al balneario. "Los negocios se realizan luego de recorrer y los precios son notoriamente bajos".

La creciente oferta de cabañas tiene precios de 35 y 40 dólares.- Hasta el momento, los negocios de quienes poseen importantes infraestructura en esta materia no han tenido ni por asomo los resultados esperados.-

COSTA DE ORO. Salvo contadas excepciones, la mayoría de los operadores turísticos de la costa de Canelones advirtieron que esta es una temporada "mala", con una facturación y movimiento de turistas inferior a la del año pasado.

Si bien los precios de la hotelería bajaron hasta en un 50% en comparación al verano anterior, la estrategia no ha tenido los resultados esperados. Los hoteleros consultados culparon, al unísono, al Estado de ser el principal causante de la baja afluencia de turistas en esta temporada que recién se inicia. El clima, a su juicio, fue el segundo factor que provocó una escasa llegada de visitantes.

La suba de los peajes pocos días antes de comenzar el verano, el aumento de los combustibles, los costos impositivos y los precios de otros gastos fijos como electricidad, teléfono y agua, determinaron que las empresas hoteleras uruguayas no puedan competir con los precios ofrecidos actualmente por su competencia de Argentina, afirmaron los empresarios.

José Luis Blanco, propietario de la Hostería del Lago, indicó a El País que "le dimos oportunidad" al argentino para que conozca su país. Los costos de los hoteles en Uruguay son en dólares y ellos ganan en pesos. Un hotel en Argentina ronda los 70 pesos argentinos (alrededor de 20 dólares). Esta situación no cambiará mientras nuestros gobiernos no entiendan que el turismo es una potencial fuente de divisas", expresó.

CARGADOS CON TODO. El balneario Atlántida es una especie de termómetro de lo que ocurre en la Costa de Oro y en general la mayor parte de los turistas que llegan a él tradicionalmente son argentinos. Para Hugo Marichal, propietario del Hotel Argentina y vicepresidente de la Corporación Turística de Canelones, esta temporada "no colma" las expectativas. Ya en los primeros días de enero, ningún hotelero piensa que obtendrá beneficios en este verano. Cubrir el presupuesto y continuar funcionando se transformó en el principal dilema a resolver.

Horacio Castro es uno de los propietarios del Hotel Centenario de Atlántida. Coincidió con Marichal sobre que esta temporada es "inferior" en turistas a la del año pasado. "Mi hotel tiene 106 habitaciones y sólo están ocupadas siete", dijo.

En Atlántida, el rubro alquileres de viviendas no se diferenció de la situación que vive la hotelería. Según Soledad Erviti, funcionaria de la Inmobiliaria Atlántida, los turistas han alquilado muy pocas casas, pese a que los precios bajaron en un 40% en comparación con el año pasado. La crisis, indicó, llevó a que los visitantes alquilen más por semana que por mes. "El panorama es malo", advirtió.

La situación llega a tal extremo que los clientes argentinos de la Inmobiliaria Atlántida preguntan por mail el precio del pollo y de la carne y luego arriban en sus autos totalmente cargados de comestibles de su país.

Parque del Plata es otro mojón turístico de Canelones. El panorama en los hoteles no difiere de Atlántida. José Pellizer, propietario del Hotel Aranjuez, indicó que esta temporada se presenta "muy negra" ya que prácticamente no hay negocios con Argentina. "El 90% de los clientes del hotel lo constituían argentinos y los uruguayos solo llegaban los fines de semana. Tarifas que se cobraban a 60 dólares ahora valen 10 y todavía consideran que es caro", explicó. Al igual que otros hoteles de la zona, el Aranjuez no tiene reservas para el resto de enero.

Marcelo Moreno, de la Inmobiliaria Moreno de Parque del Plata, indicó que las operaciones de alquileres de este año "son menores" a la de la temporada pasada. Agregó que el ajuste de precios en los alquileres, que llegó a un 60% menos, no redundó en un incremento de los negocios. A la inversa de lo que ocurrió el año pasado, en Parque del Plata abundaron los alquileres por mes en lugar de los por quincena o semanales. Sin embargo, Moreno espera la llegada de aquellos turistas que salen, después del seis de enero en sus autos cargados con la familia, a buscar casas para alquilar por períodos cortos.

Las playas argentinas desbordadas

Mientras que en Uruguay la temporada peligra e incluso ya es definida como "mala" por muchos operadores, en Argentina los balnearios más tradicionales están repletos, a pesar incluso de aumentos en los precios.

En Pinamar, tradicional competidor de Punta del Este, las casas disponibles para enero están casi por completo tomadas. Allí se estima que en el primer mes del año unas 130.000 personas pasarán sus vacaciones. "Estamos trabajando cuatro veces más que el año pasado. Este verano será brillante", dijo a diario Clarín Fermín González, presidente de la Asociación de Hoteleros de esa localidad. El promedio de estadía en hoteles es de 10 días y las reservas indican que estarán llenos totales los fines de semana ya que las 11 plazas hoteleras ya están reservadas para casi todo enero.

Los operadores de la zona de Pinamar consideran que la devaluación no solo trajo de vuelta a familias enteras que venía, a Uruguay sino también a muchos jóvenes que pasaban sus vacaciones en Brasil.

En Mar del Plata el panorama es similar. El primer día del 2003 comenzó con una multitud de gente en todas las playas, aunque el clima no era el mejor. Esto sucede a pesar de que este año los alquileres aumentaron un 20%. En Mogotes un apartamento dos ambientes cuesta 700 pesos argentinos por mes (unos 200 dólares). Un hotel cuatro estrellas se consigue por 55 pesos argentinos y uno de dos estrellas 25 pesos.

Los que no se quejan

Los complejos hoteleros "Aldeas Marinas" y "El Descubrimiento" mantinen una ocupación por encima del 70% en una temporada ya calificada como "negra" por otros operadores turísticos de la zona costera canaria.

Marga Pereyra es administradora de "Aldeas Marinas", una empresa que ofrece cabañas con todos los servicios en el balneario Cuchilla Grande.

Durante las fiestas tradicionales, la ocupación de este complejo alcanzó el 100%. Actualmente, supera el 70%, lo cual hace que Pereyra vea la temporada con optimismo.

"A pesar de todo, este va a ser un verano mucho mejor que el del año pasado. La costa de Canelones va a trabajar muy bien, porque el argentino llegó a Punta del Este y desplazó a los uruguayos para esta zona", dijo.

Según Pereyra, las reservas por habitación le permitirán trabajar "muy bien" durante enero. "Esta va a ser una temporada de las fuertes", indicó, tras agregar que los uruguayos son sus principales clientes y le va "muy bien" con ellos.

Mario Monte Muiño, dueño del complejo hotelero "El Descubrimiento", situado en Guazubirá, dijo a El País que logró una "buena" ocupación en las fiestas y si se confirman las reservas, esta no disminuirá en enero.

"Actualmente tengo una ocupación plena", dijo. La mayor parte de los clientes de este hotel son argentinos, australianos, frances y paraguayos. También hay clientes uruguayos".

Producción: Miguel Muto (Maldonado), Eduardo Barreneche (Canelones), Eduardo González (Rocha)

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