SILVIA PEREZ
Como en la jornada anterior, la reunión estaba fijada para las 13 horas, pero el clima en la sede de Peñarol era muy diferente. Esta vez, no había hinchas gritando, ni a favor de uno ni del otro. Todo estaba tranquilo, salvo la voz de algún ciclista que pedaleaba cuesta arriba por la calle Magallanes: "¡vamo’ arriba Bengoechea!".
Los directivos habían llegado temprano, y el presidente no fue la excepción: hizo su ingreso a las 13:08. El que, significativamente, faltó a la cita fue el vicepresidente Julio Luis Sanguinetti.
Exactamente a las 13:35, llegó el BMW 325 negro con Diego Aguirre al volante. Con una rápida maniobra estacionó en el primer lugar del garaje y entró a la sede. Vestía impecable traje azul y corbata al tono con pintitas blancas.
Una hora más tarde, desde la vereda se notó movimiento en la sala de sesiones. Algunos dirigentes se pusieron de pie, mientras otros se ponían el saco. Se vio pasar a Diego Aguirre seguido de Juan Lema Benzo. En la vereda los periodistas se prepararon y el técnico no los defraudó. Como es su estilo, tranquilo y con altura, respondió a todas las preguntas. Comenzó asegurando que es el técnico de Peñarol: "queda la formalidad de la firma del contrato, pero hubo una muy buena solución. Hubo que pensar en Peñarol. El tema Bengoechea no fue el único que se trató, habían quedado cosas pendientes. Aunque ya había un principio de acuerdo, lo importante es que llegamos a un final feliz. Tuve varias reuniones, esta mañana (ayer) estuve con Damiani y ayer (el jueves) por la mañana tuve un diálogo con Bengoechea por tercera vez y llegamos a un acuerdo".
GRANDEZA. Con respecto a si él había tenido que ceder en su posición original de prescindir de Bengoechea, Aguirre dijo: "no se trataba de ceder, sino de diferentes opiniones que había que intercambiar. Es más, el 31 con Pablo nos reíamos juntos del lío que se había armado. Podía haber alguna diferencia, la idea nuestra era que él se fuera de Peñarol con grandeza, por encima de todo. Esto le estaba haciendo mucho daño a Peñarol, que no merecía la forma en que se estaba manejando el tema. Por eso encontramos una solución y Bengoechea va a integrar el plantel del 2003. Va a seguir siendo jugador de Peñarol. Lo único que hubo fue alguna diferencia en la manera de encontrar su función dentro del equipo. El ha aportado mucho para Peñarol en los últimos 10 años y yo en ningún momento quise echar a Bengoechea por la puerta de atrás. No quise sacarlo por la puerta de atrás, sin respetarlo. Eso sí, esta claro que el equipo lo armo yo y van a jugar los mejores".
Más adelante, y a propósito de cómo será la convivencia con Bengoechea y con el resto del plantel después de todo lo que sucedió, el técnico manifestó: "lo importante es que nunca hubo diferencias personales, las conversaciones fueron con respeto, más allá de las diferencias en lo deportivo y de intercambiar ideas sobre cuál podía ser su salida más digna. Yo parto de la base de que no tuve diferencias personales y, en lo futbolístico, la cancha manda. Van a jugar los 11 mejores. Peñarol es muy grande para que haya una división. La palabra que quiero utilzar es grandeza. La grandeza de aceptar las cosas y construir el futuro de Peñarol".
TRANQUILO. Luego, el técnico negó que hubiese sido presionado para aceptar a Bengoechea en el equipo: "se sabe cuál es el deseo del presidente sobre Bengoechea, pero nunca me presionaron. Hubo condiciones, pero no impuestas; además, el respeto mío hacia el Cr. Damiani es muy grande. Yo fui a hablar con Pablo sin habéselo dicho antes a ningún dirigente. No va a haber condicionamientos con él, ya lo hablamos. Es más, esta es la primera vez que hablo públicamente del tema, nunca lo había hecho. No estoy arrepentido de nada, creo que manejé bien las cosas, actué con honestidad y fui de frente. Dejé las cosas claras y eso me da tranquilidad".
A propósito de esa tranquilidad, el nuevo entrenador aurinegro reconoció que de aquí en más, iba a dormir de otra forma: "ahora voy a dormir más tranquilo y voy a poder dedicarme a pensar en el futuro, que es lo que tengo que hacer. Este tema se nos escapó de las manos a todos. Ahora hay que pensar en el Peñarol del 2003". También reconoció que en algún momento pasó por su mente la posibilidad de que, finalmente, no fuera el entrenador de Peñarol: "pudo haber alguna posibilidad, pero por suerte las conversaciones, los diálogos, dieron resultado. Hoy, se puede decir que las cosas están solucionadas. Se solucionaron algunos detalles sin importancia y otros de mucha importancia y ahora quiero trabajar por el Peñarol del 2003".
Luego Aguirre confirmó que los trabajos comenzaran en Los Aromos el martes próximo a las 8:30 horas y que durante el fin de semana iba a seguir ocupándose de la depuración del plantel. De todas maneras, admitió que algunos futbolistas, de los llamados "históricos", como Robert Lima y José Enrique de los Santos, no seguirán en la institución, a la vez que confirmó la continuidad de Gabriel Cedrés. En la mano llevaba una carpeta y dentro de la misma, unas hojas blancas donde se distinguía una lista de futbolistas, pero sólo se podían leer los dos primeros nombres: el de Luciano Barboza (Cafú), que tenía un tilde y el de Fernando Fajardo que estaba marcado con una X.
Con respecto a refuerzos dijo que quería seguir tratando el tema con los dirigentes, pero manifestó que no se había hablado ni de Hornos ni de Eguren, aunque admitió que la posibilidad de contar con Pacheco le encantaría.
Luego, volvió a subir a su auto y sonriente y distendido, se retiró de la sede. Como había dicho un rato antes, iba a dormir tranquilo.
Pidió a cuatro, se van seis y tres aún están en duda
De los 14 futbolistas que terminaron su contrato el 31 de diciembre, Diego Aguirre pidió a Oscar Ferro, Marcelo De Souza, Gabriel Cedrés, Cafú y Pablo Bengoechea. Por lo tanto, no contará con: Robert Lima, (que había ido a la sede a retirar su pasaporte porque se va para China), José Enrique De Los Santos, Pablo Gaglianone, Martín Rivas, Marcelo de Los Santos y Jorge Casanova. Aún no ha tomado una decisión con respecto a los tres restantes: Berbia, Pilipauskas y Fajardo.
Para la pretemporada, que tendrá lugar en Los Aromos, el técnico también utilizará a cuatro juveniles, uno por línea: el arquero Obelar, el zaguero Pereira, el volante Freire y el delantero Ramos.
El técnico, también solicitó la contratación de Antonio Pacheco, Diego Emanuelle y el retorno de Mario Leguizamón y Fabián Cesaro.
El martes 7, en Los Aromos, Diego Aguirre estará acompañado por Carlos "Tío" Sánchez, como ayudante técnico y los preparadores físicos Daniel Curbelo y Pablo Cáceres. Por su parte, Fernando Alvez cumplirá la función de Gerente Deportivo, pero como aclaró el técnico, no tendrá injerencia en lo futbolístico.
"Siempre llega tarde y se va temprano"
Un rato después que Diego Aguirre abandonara la sede, el ascensor se puso en movimiento. En el garaje, mientras tanto, el Renault Clio con Hermida al volante estaba listo. En eso apareció el Cr. José Pedro Damiani y enseguida se puso a hablar sobre la solución que puso fin a la larga novela aurinegra: "esto es como los partos, son para el 14, pero el niño nace el 24. Las cosas terminaron de la mejor manera, pero esto no es un triunfo mío, sino de Peñarol".
Luego, al preguntarle cómo será la relación entre Aguirre y Bengoechea, el presidente aurinegro respondió: "buena, fundamental. Yo estaba reunido con Aguirre y hablamos con Bengoechea por el manos libres y todo bien".
Después aseguró que él no sabía que Aguirre iba a ir a hablar con Bengoechea: "nunca me lo dijo". Y agregó: "hace un mes, Bengoechea le hizo dos goles y medio a Nacional, ¿cómo iba a decir que no siguiera en Peñarol? Yo creo que esto fue culpa de la prensa. Hay dimes y diretes. La primera vez que oí decir que Diego Aguirre era candidato en Peñarol, fue por la prensa. Yo fui el último en enterarme, cuando ya estaba hablado por todos. Dicen que esto fue mal manejado por Peñarol, entonces se refieren a mí, que soy el vértice, pero yo soy igual a mis pares, lo único que tengo es voto doble cuando hay empate".
Luego, al consultarlo sobre si había pedido licencia, o si iba a hacerlo en caso de que Bengoechea no continuara en el club, dijo: "yo iba a pedir licencia porque estoy aburrido del fútbol, por lo mismo que no quería ser candidato en las elecciones. Lo positivo de esto es que tuvimos la suerte de que los hombres de la lista 4 se han integrado mejor de lo que pensábamos". Y más adelante, fue duro al referirse a la ausencia del vicepresidente Julio Luis Sanguinettti en la reunión: "yo que sé por qué no estaba hoy, habrá salido con sus chicos. Igual, él siempre llega tarde y se va temprano".
Finalmente, con respecto a los futbolistas que había solicitado el nuevo técnico, dijo: "pidió a Emanuelle y..¿Pacheco?, Pacheco depende de Dios Casal. Casal existe, ¿pero quién lo ve?". Y agregó enfáticamente: "en Peñarol se empieza a trabajar el martes con los jugadores que tienen contrato, y los que no tienen van a venir acá, a la sede, a hacer fila. Es lo mismo que en la construcción, donde se ven filas largas, bueno, acá también, en el fútbol también".