Washington - Al igual que los humanos, los orangutanes desarrollan herramientas y comportamientos que se comunican por imitación, y que varían en culturas regionales, según un estudio científico divulgado.
El uso de herramientas representa la cultura en los orangutanes, dado que todo el grupo participa en un comportamiento aprendido que se ha desarrollado a lo largo de un tiempo, en un área determinada, explicó Carel P. van Schaik, de la Universidad Duke, en Carolina del Norte.
Van Schaik, quien en 1994 documentó por primera vez el uso de herramientas por parte de los orangutanes en el noroeste de la isla de Sumatra (Indonesia), se ha dedicado, junto con un equipo internacional, a documentar las diferentes conductas en seis grupos de orangutanes que reflejan una cultura, y que varían con el cambio de localidad.
Un artículo que publica hoy la revista Science señala que un ejemplo de esos rasgos culturales es el ruido peculiar que hacen con sus gargantas los orangutanes en el bosque de Kinabatangan de la isla de Borneo (también en Indonesia), al anochecer, cuando se acomodan en sus guaridas para pasar la noche.
En la misma isla, en la jungla de Kutai, los orangutanes se retiran a su aposento sin tal bullicio.
Durante siglos se consideró que la "cultura" era exclusivamente humana, pero los estudios de conductas en las últimas décadas han comprobado la existencia de algunos indicios de aprendizaje social en pájaros, roedores, monos y aún peces.
La mejor evidencia obtenida hasta ahora de una cultura no humana se refiere al comportamiento de chimpancés comparado por científicos, que estudiaron la información recogida sobre estos primates en nueve regiones diferentes de Africa.
Van Schaik pensó que podía darse una pauta similar de conducta entre los orangutanes, y él y sus colegas observaron, por ejemplo, que en el bosque Suaq Balimbing, de Sumatra, estos simios empleaban ramitas para extraer las semillas de la fruta neesia.
En Borneo, aunque la neesia abunda, no se observó ese uso de una herramienta por parte de los orangutanes.
Los investigadores compilaron una lista de 24 comportamientos presentes en un grupo de orangutanes pero raro o ausente en otros, entre tribus de esos simios en Borneo y Sumatra y que muy probablemente sean variantes culturales.
Por ejemplo, es común que los orangutanes de los bosques Leuser y Suaq Balimbing beban el agua que gotea de las hojas en una rama que han sumergido en un pozo inundado, pero ese comportamiento no se observó entre los orangutanes de otras junglas tanto en Sumatra como en Borneo.
Entre los orangutanes, tanto machos como hembras, de los bosques Leusar y Ketambe (Sumatra) es común el empleo de objetos para la masturbación, un comportamiento que se ha observado solo raramente entre sus pares de Kutai (Borneo), y es ausente en todos los otros orangutanes estudiados en la región.
Las conductas "culturales" de los orangutanes no parecen tan numerosas como las de los chimpancés, pero Bennet Galef, de la Universidad McMaster en Hamilton (Canadá) comentó que Van Schaik y sus colegas "han documentado conductas que están presentes en todos los miembros de un grupo, y no están presentes en miembro alguno de otros grupos".
"Esto afirma el argumento de que los individuos aprenden las conductas del grupo en lugar de descubrirlas por sí mismos, al azar", añadió.
Van Schaik también advirtió del grave peligro que sufren orangutanes y chimpancés por la pérdida de hábitat, la explotación forestal y la cacería ilegales.
El estudio de las "culturas" rudimentarias entre los primates puede ayudar a comprender la evolución de las culturas humanas, señaló el investigador.
"Si se reduce o se extingue la población de orangutanes, muere su cultura", dijo Van Schaik.
Además, Van Schaik aumentó hasta 14 millones de años atrás el origen evolutivo de la "cultura humana", que fue cuando se dividieron los antecesores de los chimpancés y los de los orangutanes. EFE