La evaluación de la temporada en las costas de Rocha es ambigua: por un lado se considera que la presencia de turistas es aceptable, mayor a la esperada. Por otro, las críticas a la situación de los servicios básicos es despiadada. Desborda de público Cabo Polonio, en Punta del Diablo se alquila fluidamente, sobre Santa Teresa hay más de dos mil personas acampadas, al tiempo que en La Paloma el ingreso de argentinos y uruguayos se evalúa como positivo.
Ese relativo éxito se da en medio de un panorama de reiteradas dificultades económicas del gobierno local, cuyas consecuencias se aprecian en la atención de las calles de los diversos balnearios, así como en el alumbrado público, a lo que se suman diferencias entre los operadores privados y guardavidas, quienes se manifiestan en las rutas nacionales ante la no contratación de sus servicios.
No obstante los problemas, la costa atlántica de Rocha sigue siendo elegida por miles de turistas. El ex presidente de la Corporación Rochense de Turismo, Oscar Graña Machado, describe la situación de manera cruda: Campea la desorganización y la improvisación en el departamento y la presencia aceptable de turistas no es otra cosa que un favor recibido".
Graña arremetió: "La limpieza es una vergüenza y en materia de promoción no se hizo nada, salvo la tarea del Ministerio de Turismo; todo esto resulta impresentable". El operador entiende que "resulta claro que se ha mejorado con relación al año pasado, aunque el clima no acompañó".
En La Paloma la luz brilló por su ausencia durante las fiestas navideñas. Decenas de focos del alumbrado público no funcionaban. Al día de hoy la situación mejoró mediante el envío de dos camiones de electricidad que dispone la comuna de Rocha.
La recolección de residuos se hacía a través de unidades precarias y la intendencia decidió reforzar la limpieza en las últimas horas con dos camiones más, extendiéndose el horario de trabajo entre la cinco de la madrugada y la hora trece.
Aproximadamente diez carros tirados por caballos están encargados de la limpieza de las playas en el extenso cordón costero.
El mejoramiento de las calles no llegó a tiempo.
Los pozos y las últimas precipitaciones desmejoraron aún más las condiciones de tránsito. No faltan aquellos que señalan: "por esta razón no dejarán de venir" y también quienes manifiestan que "este es el colmo en un departamento que se precia como turístico.
EL CABO. Desde un móvil cuatro por cuatro que atraviesa las dunas del Cabo Polonio, Sergio Núñez, empresario, dice: "el Polonio desborda. Enero está asegurado".
Mientras tanto, anota la limpieza deja que desear. El intendente Irineu Riet Correa informó a El País que "recientemente se contrató una empresa para esta tarea y esperamos llegar a un acuerdo con la firma Gabasol S.A. para superar una problemática en este sentido".
Desde Punta del Diablo, José Pedro Escalante, como poblador permanente señala su satisfacción: "Los alquileres son fluidos, particularmente en materia de cabañas con precios entre veinticinco y treinta dólares por día".
Escalante estimó que a esta altura hay más de dos mil turistas, "con un noventa por ciento de uruguayos, luego argentinos y llamativamente franceses que no han parado de sacar fotos".
Sostuvo que "el plan de excelencia instaurado ha cambiado definitivamente el paisaje, mejorando sobre todo el frente costero, habiéndose retirado alrededor de cincuenta fincas y pensamos que en marzo habrá de continuar. Escalante calculó que "siete mil visitantes circulan durante el fin de semana.
El lugareño manifestó que "la limpieza se obtiene a través de vecinos, grupos de apoyo y la comuna recargó de balasto traído de Santa Teresa el camino de acceso. "Fue importante, en la jornada de limpieza la presencia del Ministro Bordaberry, cargando una carretilla y uniéndose a la actividad", recordó.
Mugre en Costa de Oro
Acuciada por las críticas sobre la suciedad de las playas, provenientes del Ministerio de Turismo y usuarios, la Intendencia de Canelones comenzó ayer a limpiar las arenas de los balnearios de la Ciuda dela Costa.
Una empresa privada se encargará, desde el próximo martes, de recoger los residuos de las playas ubicadas entre los arroyos Pando y Solís Grande. Con excepción de La Floresta y la playa Mansa de Atlántida donde la comuna ha efectuado limpiezas en los últimos días, en otros balnearios se encuentran restos de pescados, botellas de plástico, zapatos y bolsas de nylon.
En Salinas, un viejo sillón espera estoicamente que alguien se siente y observe la puesta del sol. En Sangrilá, los niños juegan entre los pescados muertos y la basura se acumula contra los médanos en decenas de metros de playas.
La negligencia de la Intendencia de Canelones, la irresponsabilidad de los usuarios que tiran basura fuera de los tachos, la crisis económica y la morosidad por contribución inmobiliaria, fueron las principales razones expuestas ayer por los bañistas para explicar la suciedad existente en las playas canarias.
Por su parte, el director de Gestión Ambiental de la comuna, Juan Carlos Barranquet dijo a El País que la falta de limpieza en las costas se debió a que la empresa ganadora firmó "tardíamente" el contrato.
El documento definitivo fue rubricado el martes 31. A partir del próximo sábado, la firma ganadora comenzará a trabajar en las playas ubicadas entre los arroyos Pando y Solís Grande.
Los residuos son un problema para el municipio. Es que Canelones posee 70 kilómetros de playas y el número de veraneantes se duplica al llegar la temporada estival, a los que se agregan a los bañistas que provienen desde Montevideo.