GUILLERMO ZAPIOLA
El próximo sábado 4 de enero, a las 22 horas, comienza a emitirse por la señal para abonados Cinecanal la nueva temporada (la quinta) de la exitosa serie Sex and the City, que narra las peripecias profesionales, sentimentales y eróticas de cuatro amigas en la ciudad de Nueva York.
La nueva temporada, que se estrenó en los Estados Unidos en julio del año que pasó, consta de solamente ocho episodios debido al embarazo de su protagonista Sarah Jessica Parker, quien encarna al personaje de Carrie y que terminó por dar a luz un varón en el mes de noviembre. Irónicamente, la serie está signada, en la ficción, por otro embarazo y alumbramiento: como se recordará, el personaje de Miranda (Cinthia Nixon) quedó preñada en la temporada anterior, y tras coquetear con la idea del aborto decidió tener a su hijo.
Ese bebé ha nacido al comenzar la quinta temporada, y previsiblemente complica la vida de su madre y sus tres "tías honorarias": sin ir más lejos, la desprejuiciada Samantha (Kim Cattrall) se siente inhibida de contar a sus amigas sus intimidades, como solía hacerlo habitualmente, en presencia del chico, temiendo ser una mala influencia. A Carrie se le propone que sea madrina de bautismo, un papel para el cual se considera demasiado cínica y que la hace vacilar, pese a la insistencia de la madre. Por otro lado, las cuatro tratan de lidiar con nuevas circunstancias: Carrie recibe una oferta para reunir en un libro sus columnas semanales, Samantha va y viene en su relación con el voluble Richard (en algún momento iniciará contra él una campaña con pancartas en las que lo acusa de traidor y mentiroso), Charlotte (Kristin Davis) no termina de adaptarse a su condición de mujer separada, Miranda tiene suficientes problemas con su flamante maternidad.
etapas.Pero todas ellas se buscan inconvenientes adicionales. Samantha vuelve con Richard (al menos por un tiempo), Carrie descubre que la editorial que va a publicar su libro piensa en una etapa con ella desnuda (en una fotografía trucada) y se esfuerza por encontrar una alternativa, Charlotte termina involucrándose en una relación de "solo sexo" con un individuo bastante tosco. La redacción y el lanzamiento de su libro amplía el campo de acción de Carrie (quien en uno de los capítulos viajará a San Francisco) y refuerza algunas de sus dudas acerca de formalizar una relación "más o menos" o esperar hasta que alguien le provoque "cosquilleos en la panza", aunque no deje de preocuparle la descripción que se hace de ella en un elogioso comentario periodístico de su libro, donde se la describe como "una mujer en cuya vida los hombres son material descartable". Un episodio en una casa de juegos genera alguna de las mejores reflexiones de Carrie: "La gente va al casino por la misma razón que acepta una cita a ciegas: la esperanza de sacarse el premio mayor. Sin embargo, la mayoría de las veces se termina quebrado o solo en un bar".
A la altura de su quinta temporada, y con varios Emmy en su galería de premios, Sex and the City continúa perfilándose como una de las propuestas seriadas más inteligentes de la pantalla chica. Programa dirigido claramente a un público adulto y más bien permisivo (todos tenemos alguna tía que se escandaliza de los diálogos en los que las chicas se cuentan sus intimidades), sabe sin embargo equilibrarse con considerable eficacia sobre el filo del humor, la sátira, la observación de conductas y algún ocasional, legítimo toque de emoción. Una de sus virtudes radica en su diálogo ocurrente, mérito atribuible a cualquiera de los varios libretistas, pero sin duda ayuda la química entre sus cuatro actrices (con destaque para Parker y Nixon). Cabe suponer que algunas o varias de esas virtudes se mantengan vigentes en la temporada que comienza.
Los invitados especiales
Uno de los indesmentibles atractivos "cholulos" de cualquier serie de televisión que se precie es la presencia de invitados especiales en sus diversos episodios. Sex and the City no podía ser una excepción, y como antecedente cabe recordar que en ella estuvo, por ejemplo, Sonia Braga, como un desliz lésbico de una de sus protagonistas.
Este año no será una excepción, y habrá efectivamente toda una serie de personalidades en diversas apariciones episódicas a lo largo de los ocho capítulos de la nueva temporada de la serie. En el segundo episodio, Un pecado poco original, y en el cuarto, Chica de tapa, actúa Molly Shannon. En el quinto, Más uno es el número más solitario, reaparece Candice Bergen en el papel de la jefa de Carrie en la revista Vogue, e Isaac Mizrahi se interpreta a sí mismo.
En el sexto episodio, Situación crítica, estará Heather Graham haciendo de sí misma, y en el último, Amo los acertijos, asomará Nathan Lane.