El dólar registró un ínfimo repunte en la última jornada de 2002, de 0,2%, para cerrar en su cotización interbancaria por fondos a $ 27,200 la compra y $ 27,250 la venta.
Este precio fue un 0,55% inferior al cierre del pasado noviembre. No obstante, entre valores promedio de mes, la moneda estadounidense se incrementó en un 0,24%.
El BROU mantuvo su cotización al público en $ 26,00 y $ 28,25, compra y venta respectivamente.
2002. El año finalizó con un aumento del dólar de 84,51% entre valores de cierre y de 93,73% entre promedios mensuales.
Como puede apreciarse en el gráfico adjunto, la cotización registró un fuerte repunte desde la eliminación de la banda de flotación a mediados de junio hasta mediados de setiembre, con un período de elevada volatilidad a fines de julio y principios de agosto, cuando se decretó el feriado bancario. El 10 de setiembre se alcanzó un máximo de $ 32,400 en el interbancario vendedor.
La autoridad monetaria efectuó entonces una fuerte política de control de liquidez mediante la emisión de Letras de Tesorería en moneda nacional, para lo cual debió en un principio pagar tasas muy elevadas, alcanzando un máximo de hasta 190% anual a fines de setiembre.
La demanda por estos títulos se incrementó considerablemente reduciendo paulatinamente sus tasas, que actualmente se ubican por debajo del 70% anual, y provocando el esperado retroceso en la divisa norteamericana.
En la última parte del año, las necesidades de pesos de los agentes se canalizaron a través de la venta de moneda extranjera, encontrando su punta compradora en el BCU y el BROU.
La autoridad monetaria adquirió en diciembre un total de U$S 79 millones.
De esta manera, acotando tanto las presiones al alza con la emisión de Letras en pesos como las presiones a la baja comprando divisas, el BCU ha "planchado" prácticamente el precio del dólar en el entorno de los $ 27.
VALORES. Una multitud de factores locales y regionales afectó a lo largo de 2002 a los títulos de deuda pública, que registraron marcados retrocesos en sus precios con relación a los de 2001.
El mayor riesgo asociado a los papeles uruguayos quedó en evidencia con la pérdida de su grado de inversión primero y un nuevo descenso en su nota decretado por parte de las diversas agencias calificadoras.
El riesgo país, medido a través del índice UBI de República AFAP, comenzó el año en 228 puntos básicos (pbs), alcanzó un pico de 3.099 pbs el 30 de julio y cerró en 1.706 pbs.
En las ultimas semanas del año se ha producido una leve recuperación en las cotizaciones, fundamentalmente por la posibilidad de cancelación de deudas con títulos del Estado, y también por la relativa calma que se vive a nivel regional.