PARIS | EFE
n Todo estuvo OK y, por lo tanto, dio comienzo en Marsella (sureste de Francia) la 25a. edición del Rally Dakar, que en esta ocasión no tendrá como destino final la capital senegalesa, sino el balneario egipcio de Sharm-el-Sheij.
Esta es la cuarta vez que la carrera no tiene como meta Dakar: en 1992 la prueba terminó en Ciudad del Cabo, en 1994 acabó en París después de pasar por la capital de Senegal y en 2000 tuvo su punto final en El Cairo.
En vísperas de que se dé el pistoletazo de salida al rally, los cerca de 400 coches, motos y camiones inscritos para participar en la prueba tuvieron que pasar las últimas verificaciones técnicas y administrativas en el Parque Chanot de Marsella.
Mientras que primero fue el turno de los equipos Schlesser, Ford, Nissan y BMW, después les tocó cumplir con los últimos requisitos a las escuderías oficiales de KTM y Mitsubishi.
Precisamente con un coche de esta última marca japonesa, el francés Stéphane Peterhansel pretende emular el récord de Hubert Auriol y ostentar en su palmarés el triunfo en automóvil y en moto del Dakar.
La aventura, que este año pasará por cinco países (Francia, España, Túnez, Libia y Egipto), comenzó con la salida a las 17.10 hora local de ayer (16.10 GMT) y a las 19.20 hora local (18.20 GMT) fueron los automóviles los que iniciaron la carrera.
La primera de las diecisiete etapas de la prueba acababa a última hora en la ciudad francesa de Narbona.
Luego la ronda, que concluirá el 19 de enero, llegará al este de España, en concreto a Castellón y Valencia, antes de que los participantes se embarquen rumbo al continente africano.
El recorrido total hasta Sharm-el-Sheij consta de 8.552 kilómetros, de ellos 5.216 "especiales", en los que conductores de 24 nacionalidades intentarán hacerse con el triunfo en las diferentes modalidades.