La Junta Departamental de Maldonado votará este viernes 30 de diciembre en una sesión extraordinaria una serie de modificaciones a la Ley de Ordenamiento Territorial que regula, justamente, las disposiciones territoriales del espacio llamado “entre lagunas”, aquel ubicado entre la laguna Garzón y José Ignacio.
En abril, la Intendencia de Maldonado envió a la Junta un proyecto de decreto con modificaciones del plan de ordenamiento entre lagunas, que cambiaba “decenas” de artículos, según dijo a El País Joaquín Garlo, edil frenteamplista, crítico del documento, que también era cuestionado por la Liga de Fomento de José Ignacio.
El proyecto introduce una serie de cambios, pero hay uno, dijo Garlo, que es el “más espantoso” y que quita la exigencia de que las construcciones que se realicen sobre las manzanas de prioridad y fragilidad ecosistémica ya no tengan que ser livianas.
El Plan de esa zona fue elaborado en 2014, y en aquella oportunidad la Intendencia de Maldonado y la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama, hoy Dinacea) acordaron que en esa zona solo se podía construir con materiales livianos para “conservar y proteger” las dunas.
Esto había sido motivo de disputa este año, cuando la propia Liga de Fomento inició procedimientos legales contra la Intendencia y dos proyectos inmobiliarios por la construcción con hormigón en estas manzanas.
En abril de este año, la Liga de Fomento denunció que los proyectos habían sido aprobados, a pesar de ir contra las normativas de ordenamiento, y cuestionaron los procesos legales llevados adelante tanto por el Ministerio de Ambiente como por la propia comuna departamental.
Finalmente, el proceso judicial siguió su curso y la Justicia falló a favor del ministerio, la intendencia y los proyectos continuaron.
Ahora se da una nueva vuelta de tuerca, y con estas modificaciones al Plan de Ordenamiento Territorial ya no sería exigible que las construcciones en esas zonas prioritarias sean de material liviano. Mauricio Fioroni, abogado de la Liga, cuestionó que se está “adaptando la norma a las casas y no las casas a la norma”, y que la Intendencia de Maldonado busca quitar la palabra “liviano” porque genera “problemas de interpretación”.
“Las modificaciones pueden quedar nulas”
El edil Garlo cuestionó la forma en la que este proyecto de modificaciones llegó a la Junta y pueda ser tratado este viernes. La Ley de Ordenamiento Territorial exige que, para aprobar modificaciones, tienen que darse una serie de procedimientos de participación social, que incluye dos etapas: la puesta de manifiesto del proyecto, en el que se da cuenta sobre sus implicancias, y la Audiencia Pública, en la que el proyecto es presentado a la comunidad interesada.
“No se hizo ni Puesta de Manifiesto ni Audiencia Pública, por lo tanto se está yendo en contra de lo establecido por la ley. La omisión de las instancias obligatorias de participación social puede acarrear la nulidad de las modificaciones. Yo interpreto que las instancias son obligatorias y que el gobierno departamental no las cumplió. Esto puede llegar a que se anule”, dijo.
En un sentido similar fue Fioroni, quien comentó que la Liga de Fomento recibió la noticia de que este viernes se iba a tratar este proyecto con “mucha preocupación”, ya que no se siguieron los procedimientos establecidos para generar modificaciones a los instrumentos de ordenamiento.
“Lo que nos preocupa es que se va a modificar sin transitar los procesos, sin la participación de la comunidad, ni de la academia ni del Ministerio de Ambiente. La revisiones de los planes no se hacen por decreto de la Junta, sino que se tienen que seguir un procedimiento, que está establecido en la propia ley de ordenamiento”, dijo Fioroni.
De esta forma, coincidieron Garlo y Fioroni, las modificaciones pueden quedar nulas.