SOLIDARIDAD
Es un juego de mesa concebido para que se pueda jugar en cualquier parte, incluso arriba de un ómnibus. Sus creadores tienen desarrollados otros quince juegos que apuestan a dejar las pantallas.
Cuando Olivia tenía 4 años (hoy tiene 8), su padre Diego Melo la llevaba todos los días a la escuela en ómnibus. Desde Ciudad Vieja hasta la zona de la Plaza Varela, en horario pico era un viaje de unos 40 minutos en el que Diego se resistía a darle su celular para que la pequeña se entretuviera. En su lugar le propuso una idea: crear un juego juntos, con el desafío de que se tenía que poder jugar arriba de un ómnibus.
Ese fue el origen de POW Space, el juego que finalmente fue desarrollado por Diego y su socio Alejandro Palmero hace un par de meses y que hoy forma parte de una campaña solidaria del Día del Niño para que, por cada juego que vendan hasta el sábado 13, su empresa –POW Games– regale otro para Aldeas Infantiles.
“El objetivo es vender 60 juegos para que las 60 casas que tiene Aldeas Infantiles tengan el suyo. Si podemos más, regalaremos más”, contó a El País Alejandro, destacando el trabajo que Aldeas realiza brindando no solo un hogar y amor a niños y adolescentes, sino también oportunidades laborales para salir adelante.
“Con Diego conocimos esa experiencia y dijimos ‘estaría buenísimo poder ayudar’. Parte de nuestra idea cuando empezamos con POW Games fue devolverle algo a la comunidad. El espíritu siempre estuvo ahí”, agregó.
El juego sale $ 890 y lo comercializan en su sitio web (powgames.shop) y en su Instagram. “Estamos viendo de bajar costos y que sea más económico para que llegue a todo el mundo”, acotó .

Las reglas.
POW Space comenzó como una lata y terminó en un juego de cartas que se puede jugar donde sea.
Se trata de un juego cooperativo; es decir, todos los participantes colaboran entre sí para ganarle al juego. Hay dos naves que salen del planeta Aivilo M (Olivia al revés y la M de su apellido), que se está apagando porque unos monstruos robaron la roca de poder que lo mantenía vivo. El objetivo es ir en busca de esos monstruos superando una serie de obstáculos y problemas gracias al uso de cuatro cartas de energía.
“Se genera algo que está buenísimo porque todos juntos pensamos una solución para un problema, compartimos, colaboramos con el otro”, destacó Alejandro sobre un juego que puede jugarse desde en modo solitario hasta sin límite de participantes.
Incluso es atractivo para los adultos, algo que comprobaron en la reciente edición de Montevideo Comics, donde lo estrenaron.
“Fue un golazo. Si bien por la estética podés pensar que es para niños, se enganchó mucha gente grande, de todas las edades. Nosotros tenemos 40 años y nos encanta jugarlo”, señaló.
Aunque lo han jugado niños de 4 años, lo recomiendan desde los 6 porque hay que saber leer.

La empresa.
En 2019, Diego y Alejandro crearon POW Games, una empresa de juegos de mesa uruguaya. POW significa Play On the Way, “porque buscamos que los juegos tengan un carácter portátil, que puedas jugar donde sea”, explicó Alejandro .
La idea partió de Diego, un aficionado de los juegos de mesa que comenzó a seguir a un youtuber canadiense que se filmaba con su familia en el sótano de su casa haciendo reseñas sobre estos juegos. Como era muy caro invertir en ellos, Diego decidía cuál comprar de acuerdo a estas recomendaciones.
Un día se contactó con el canadiense y como agradecimiento le hizo un logo 3D para su canal. Quedaron enganchados y empezó a hacerle presentaciones en 3D y videos de lanzamiento aprovechando su experiencia en el área audiovisual tecnológica.
“Nosotros somos productores audiovisuales, tenemos la productora Hoop, nuestra fuente laboral desde hace años. Hacemos hologramas, realidad aumentada, realidad virtual, animación 2D y 3D”, contó Alejandro.
Gracias a la relación con el youtuber lo hecho por Diego se dio a conocer en la industria de los juegos de mesa y varios de sus representantes comenzaron a encargarle videos de lanzamiento.
“Hicimos varios para Estados Unidos, incluido el de El Padrino”, apuntó su socio.
Así fue que empezaron a crear sus propios juegos de mesa, dejando de lado sus conocimientos digitales. “Decidimos que fueran 100% análogos para brindar una alternativa a las pantallas. Las nuevas generaciones van directo a la pantalla, pero necesitan también tener una alternativa para interactuar, tocarse, compartir; jugar de otra manera”, destacó.
Ya llevan desarrollados 15 juegos y la idea es, a partir de ellos, crear otros contenidos como series animadas, además de editarlos en otros países.
“Siempre con la filosofía de estar todo el tiempo aportando cosas, no solo para niños y adolescentes sino para todo el mundo”, concluyó el emprendedor.

POW Robots: Juego ideado para pasar la pandemia
En 2020, durante la pandemia, POW Games lanzó POW Robots, un juego gratuito para que todos tuvieran una forma de entretenerse en cuarentena, jugando con quienes les tocaba compartir esa situación y con los elementos que tuvieran en su casa bajo el slogan Recicla. Arma. Juega.
Fue uno de los proyectos seleccionados por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) en 2020.
Plantea un escenario posapocalíptico en el que un virus digital, Coboss, amenaza el funcionamiento de la ciudad. Los robots deben detectarlo y neutralizarlo para recuperar la normalidad. Se puede jugar jugador vs. jugador (hasta cuatro) o en modo colaborativo con hasta tres jugadores unidos contra Coboss (el restante es el villano).
El juego fue descargado en Uruguay y varios países de la región.